RESUMEN DE LA AVENTURA

Un recorrido demasiado WRC y con mucho recorte por el calor

Queda la sensación de esta edición ha tenido en la primera semana etapas más propias del Mundial de rallys que de raids y en la segunda el calor obligó a acortar jornadas

Peterhansel ha logrado su sexta victoria en coches, tantas como ya tenía en motos, así que suma la friolera de doce.
AFP
Héctor Martínez
Nació en Madrid en 1969. Licenciado en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad San Pablo CEU. Entró en el Diario AS en 1991. Hasta 2017 ejerció como redactor en las secciones de Baloncesto, Cierre, Más Deporte, Fútbol y Motor. En 2016 es nombrado redactor jefe de la sección de Motor. Desde 2017 es subdirector del diario.
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Las iniciales WRC corresponden al Mundial de rallys, el que esta semana arranca en Montecarlo. Sin embargo, por momentos pareció que lo hiciera con antelación y en otro continente. Sucedió al ver el recorrido de la primera semana de este Dakar acabado el sábado con Peterhansel (coches), Price (motos), M. Patronelli (quads) y De Rooy (camiones) como vencedores. Hubo más pista que dunas, con ilustres de los tramos brillando (Loeb no parecía un debutante y el incombustible Sainz estaba en plan matador) y, en lugar de arena, barro, mucho barro.

Roma da buena fe del fango, porque encalló el segundo día su Mini y sus opciones de hacer algo grande. ‘El Niño’ tuvo la culpa, un fenómeno climatológico al que se anticipó Perú con su salida del recorrido, quedando reducido a un ida y vuelta a Argentina tocando Bolivia.

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No hay Dakar fácil, pero el de este año no ha sido el de siempre, ni siquiera en Sudamérica, con un recorrido de emergencia que además se vio bombardeado por las neutralizaciones. Las de la segunda semana fueron por culpa del calor y en aras de la seguridad, algo que no todos los pilotos se tomaron por igual. Laia Sanz, otra vez excelsa con su decimoquinta plaza, fue de las críticas al ver que se recortaba el recorrido, defendiendo que la esencia de esta prueba estaba en su dureza. Fueron 455 kilómetros de especial los recortados, un 10% de los que había, pero parecieron más por su trascendencia, como en Fiambalá.

Los números hablan de menos abandonos que en 2015 y 2014: acabaron 66 de los 111 coches que partieron (el 59,45%), 84 de las 136 motos (61,76%), 23 de 45 quads (51,11%) y 41 de 55 camiones (74,54). Más de la mitad en cada disciplina. Otra prueba de que, para muchos, ha sido un Dakar más light.

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