Otro Mundial que rozó el millar de caídas: 976 pilotos al suelo
Este año, cinco menos que el anterior, pero se vivió la que más ha dado que hablar, la de Márquez en Sepang. Lorenzo sólo tuvo tres, mientras que Zarco cuatro y Kent diez


Está claro que la cara amarga de los grandes premios son las caídas. Este año la cifra fue elevada, rozando el millar con ese dato de 976 que tanto se parece al del curso anterior, cuando por vez primera quedaron tan cerca los mil arrastrones. Entonces fueron 981, sólo cinco más que una temporada en la que no ha habido récord, pero que sí ha traído consigo la caída que más ha dado que hablar en toda la historia de este deporte...
Es, evidentemente, la de Márquez en la carrera de Sepang, propiciada por la pérdida de nervios de Rossi. Nunca antes un percance así había abierto tantos informativos y tantos días como sucedió con el que implicaba al español y al italiano, al mismo tiempo que de modo indirecto afectaba también a Lorenzo, porque era de los que pedía una sanción mayor de la que tuvo Rossi, su rival en la pelea por el título.
Fue, sin duda, la madre de todas las caídas, pero sólo una más de las trece que sufrió Marc, dos más que el año anterior y, lo que fue peor para él, resultando seis de ellas en carrera, por lo que sus opciones de título quedaron dilapidadas mucho antes de lo imaginado en un principio.
Noticias relacionadas
En el polo opuesto estuvo Rossi, el piloto con menos caídas de los que hicieron al completo MotoGP. Sólo dos veces se fue al suelo el italiano y ambas en entrenamientos y sin consecuencias físicas que lamentar (Brno y Valencia). Lorenzo, por su parte, también estuvo muy fino en este capítulo, con sólo tres, pero una de ellas fue inoportunísima, al llegar en la carrera de Misano, con sólo cinco por delante y dándole así aire de nuevo a su rival y compañero en el Movistar Yamaha.
La de MotoGP ha sido, como de costumbre, la categoría con menos sustos: 215 por las 352 de Moto2 y los 409 de Moto3. En la intermedia, el campeón Zarco sólo se ha caído cuatro veces, siete menos que en el anterior curso, y Kent, que sufrió hasta la última prueba para darle a Inglaterra de nuevo un título 37 años después, tuvo 10 percances. Eso son siete más que un Oliveira que cerca estuvo de firmar una remontada que parecía imposible cuando el inglés le sacaba más de cien puntos en la general.



