MOTOCICLISMO

“No me queda otro remedio que intentar ser valiente”

Lorenzo no se rinde pese a los 39 puntos que le saca Márquez, aunque ve clave “ganar estas dos carreras. Si no se gana aquí y en Alcañiz, no estará perdido matemáticamente, pero casi”.

Jorge Lorenzo con el casco de espartano.
Milagro
Mela Chércoles
Mela Chércoles nació en Madrid en 1975 y accedió a AS en 1996. Es enviado especial a los GGPP de Motociclismo desde 1999. Colaborador de la SER. Licenciado en Periodismo por el CEES, en la actualidad UEM. También ha cubierto el Dakar en 2004, la información del Real Madrid y la Selección Española de fútbol.
Misano Actualizado a

—¿Qué se siente al enfundarse un auténtico casco de espartano, traído de la antigua Esparta?

—Soy muy fan de la película 300 y los miembros de mi club de fans son los espartanos. Cuando te lo pones, lo primero que notas es que pesa un montón, así que imagino lo difícil que sería luchar con la armadura y con un casco tan pesado, pero al menos era una buena protección. Es mucho más incómodo que las protecciones que usamos los pilotos.

—Hay mucho de guerrero en usted, y no sólo su segundo apellido…

—Sí. He tenido la suerte de tener un padre que me metió en este mundo y me enseñó muchas cosas, pero la verdad es que mi carrera deportiva ha sido difícil y dura. También tuve la suerte de conocer a Amatriaín que puso a mi disposición grandes equipos y grandes motos, pero siempre he tenido que luchar contra muchos elementos, lo que no ha impedido que pudiera conseguir todos los objetivos que me había marcado.

—Al ver la superioridad mecánica de la Honda, uno en su lugar se podría rendir, pero ya dejó claro en Silverstone que no lo hace. ¿De dónde saca las fuerzas y las ganas para seguir batallando?

—Sigo muy motivado y con ganas de mejorar cada día, de pulir cosas que no hago bien. Con el que hay que luchar es contra uno mismo y cada día intentar mejorar el anterior. Si estuviese motivado por intentar batir a las Honda cuando no se puede, me desmoralizaría pero, como estoy convencido de que todavía puedo mejorarme a mí mismo, mi motivación sigue altísima.

—Quizá por eso ganó en Silverstone una carrera que tenía perdida a dos curvas del final… ¿Se sacó allí además la espina de los mano a mano de última vuelta perdidos con Rossi, Pedrosa y Márquez de los últimos tiempos?

—Bueno, también gané un mano a mano con Pedrosa en 2010 (Jerez), pero es cierto que en MotoGP, comparado con 250cc y 125cc, me he especializado mucho en salvar los muebles cuando la situación no es la más adecuada y hay otro rival más fuerte que yo. Y también, cuando la situación es favorable para mí, intentar escaparme y ganar. Es difícil encontrar en MotoGP una carrera que se decida en la última vuelta, pero esto año, con Marc (Márquez), que siempre intenta conseguir la victoria en todas las carreras, incluso en las que no está en forma, son más probables los finales así. Además, este año con la moto que tenemos no queda otra que intentar ganar carreras también de grupo hasta el final. No me queda otro remedio que intentar ser valiente y aprovechar cualquier ocasión o agujero para meterme, y eso es lo que hice en Silverstone.

—¿Qué aprendió de aquellas derrotas con Rossi en Montmeló 2009, con Pedrosa en Brno 2012 y con Márquez en Jerez 2013?

—Con Valentino es difícil siempre ganar un mano a mano porque es un gran frenador. Lo ha sido siempre y se especializó en ello. Tiene un ‘setting’ para frenar fuerte y la horquilla siempre la pone muy dura para frenar fuerte, así que tiene una conducción diferente a la mía, porque yo freno más pronto pero abro antes el gas. En eso me he especializado yo y ganarle a él un cuerpo a cuerpo es complicado, pero en Montmeló no cerré bien la puerta. Con Pedrosa me pasó lo mismo cuando creía que había aprendido la lección. Me abrí demasiado en la recta de subida y llegamos a la frenada en paralelo, con el sitio bueno para él, y no lo hice bien. Así como con Marc lo hice bien en Silverstone, para devolvérsela en la siguiente curva, con Dani allí no. Y a Marc tampoco es fácil ganarle en el cuerpo a cuerpo. Con él en Jerez perdí por la misma razón de Montmeló y Brno, y ganarle una frenada con la Yamaha es prácticamente imposible. Es un gran frenador y su moto frena mejor que la nuestra.

—Esa pasada que le hizo me recordó a la de Pedrosa en Mugello para empezar su escapada hacia la victoria…

—Sí que se parecen. Hay que calcular muy rápido lo que vas a hacer, ver ese espacio, dar más gas que en la vuelta anterior, inclinar también más y aprovechar el gran paso por curva de la Yamaha.

—La que se lió con el corte de mangas que hizo. ¿Siente que hay gente que le espera con el hacha de guerra?

—Sólo salió en España… En otros países no se le dio importancia a ese gesto. Lo hice y se vendió un poco como que era para Marc, pero no era así. Yo soy una persona sincera y, si hubiera sido para él, no le hubiera saludado ni abrazado después de la carrera y hubiese hecho como en Jerez. En una carrera limpia y en la que hemos luchado hasta el final… No era para Marc, evidentemente, sino por cerrar tres meses muy complicados.

—En cualquier caso, ¿evitará volver a hacerlo?

—No es un gesto bonito, pero ahí, con las pulsaciones a doscientos y después de tres meses malos…

—Se ha pegado, entre otros, con Rossi, Stoner, Pedrosa y Márquez. ¿Con cuál disfruta más?

—Es difícil disfrutar en una pelea. Por mucho que haya pilotos que digan que se han divertido mucho, tienes el corazón a doscientas pulsaciones y estás sufriendo por no perder la carrera. Quieres ganarla y, si la pierdes, te sabe muy mal. Ahí no se disfruta como en el sofá, en la playa o con los amigos. En cambio, cuando ves la carrera repetida tranquilamente en tu casa, y ves que ha salido bien la historia, sí que la disfrutas.

—¿Y cuál es más difícil de batir en la pista?

—Cuando Stoner tenía su día y estaba confiado era casi imposible de batir, salvo que yo también estuviera confiado y en un circuito favorable. Valentino y Marc son grandes frenadores, pero además Valentino tiene la experiencia de haber tenido tantas batallas con tantos pilotos, y durante la carrera sabe improvisar. A Marc le falta esa experiencia, pero también es ya muy difícil de batir.

—¿Le hubiera gustado que corriese Stoner en Australia como ‘wild card’?

—(Sonríe). Sí. Habría sido así una temporada aún más emocionante. También habría sido más complicado, pero sí que lo hubiera preferido.

—¿Ha gestionado mejor de lo que imaginaba el regreso de Rossi al box de Yamaha? Sigue marchando todo muy bien…

—Son diferentes momentos y han pasado muchas cosas en estos últimos tres años. Yo ya no soy el novato que llegaba a Yamaha y que quería ser más rápido que él. Ahora soy dos veces campeón de MotoGP, ya estoy consolidado y él sabe que seré difícil de batir.

—¿Qué puede decir de Márquez?

—Es un piloto que lo tiene todo. Es joven, ambicioso, no se conforma nunca, rapidísimo, gran frenador, bueno en el cuerpo a cuerpo, tiene buen ritmo durante toda la carrera y no baja su rendimiento al final. Lo tiene todo y, si a eso le sumas que está en un gran momento y en este momento tiene la mejor moto, hace lo que hace.

—Está a 39 puntos de él en la general. ¿Ve el Mundial perdido?

—Matemáticamente no está perdido. Está muy complicado, aunque ahora algo menos que antes de Silverstone.

—¿Por dónde pasa la clave para ganarlo?

—Ganar estas dos carreras. Si no se gana aquí y en Alcañiz, no estará perdido matemáticamente, pero casi.

—Si ganara Márquez el título, ¿se corre el riesgo de ver una tiranía suya como antes se vio con Rossi o Doohan?

—Depende de la competitividad de las marcas. Yo creo que, si pierdo este Mundial, lo habré perdido yo, por las lesiones, pero quizá también Yamaha.

—Aquí su marca al fin le ha traído el cambio ‘seamless’ para la M1. ¿Qué tal ha ido el primer día?

—Estamos muy contentos de tenerlo. Es mucho mejor tenerlo que no. Se nota en que hace menos caballitos y, sobre todo, en las curvas en donde tienes que meter marchas inclinado es claramente mejor. Es más cómodo en la recta y en general, en cuanto a rendimiento es un pelín mejor pero no hay grandes diferencias.

—¿Quién ganaría si llevasen la misma moto, usted, Márquez, Pedrosa o Rossi?

—No lo sé. Queda mal si digo yo, pero este año creo que lo ganaría yo. Los siguientes años no lo sé.

—¿Se ha arrepentido alguna vez de no aceptar la oferta que tuvo para irse a Honda este año?

—Nunca me arrepiento de las decisiones que tomo.

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—Buena suerte y gas.

—Muchas gracias.

Feliz con la vuelta de Amatriaín

Ayer se oficializó el fichaje para 2014 de Isaac Viñales con Gresini, a lomos de una KTM oficial, en una maniobra tras la que está Amatriaín, nuevo mánager del catalán y gran valedor de Lorenzo en su día. El campeón ha ayudado a Dani en su regreso a los circuitos y dice de él: “Es una persona muy inteligente, con don de gentes y no me sorprende que vaya creciendo y que vuelva a ser el que era. Me alegro mucho por él y, sobre todo, que esté bien de salud, porque pasó una época muy mala”.

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