El triunfo cuadra las cuentas del título al asturiano
En espera de la mejora de su coche, en las dos primeras carreras sólo tenía previsto puntuar
Mira, reconoce al que entra y guiña el ojo derecho. Es un gesto sólo perceptible para el amigo, Alonso establece alianzas en el paddock. Sin que nadie se entere. El mecánico que recibe el gesto ya estará para siempre a su lado. El español llegó a Ferrari como la estrella que necesitaba una escudería carente de éxitos desde hacía tiempo. En su primer año estuvo a un suspiro de ser campeón, en el segundo el dominio de Red Bull y Sebastian Vettel fue demoledor y Fernando se dedicó a lograr hazañas de las que sólo firman los pilotos de época.
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Este año el objetivo es el título. Alonso conoce las limitaciones de su coche rojo y dispone de una hoja de ruta para llegar a Brasil como campeón. En sus planes, tras ver en Albert Park que su F2012 está aún más lejos de lo que se esperaban en Maranello, estaba salir ileso de tiempos difíciles, obtener pequeñas rentas, entrar en los puntos y, si podía, perder lo menos posible con los McLaren y los Red Bull, y sobre todo con Hamilton y Vettel. Esos dos pilotos son los que Fernando considera sus máximos enemigos en la lucha por el título, por circunstancias y talento de los protagonistas. El quinto de Australia ya fue un gran resultado para las expectativas creadas, pero la victoria de Malaisia desborda lo esperado incluso por el mismo piloto asturiano. "La intención era perder lo menos posible en estas dos primeras carreras y parece que lo hemos conseguido", dijo tras la carrera con un deje de ironía asturiana y una leve sonrisa. Un podio era ya un milagro para Fernando y la victoria es una forma de decir a sus rivales, ahora anímicamente tocados, que está ahí, que sigue siendo capaz de lo mejor a pesar de todo, que no le olviden. Porque él es el líder.
Ahora el éxito debe ser refrendado por la fábrica. Alonso ha puesto a su equipo en una situación complicada, están obligados, más que nunca, a ofrecerle un material competitivo, en caso contrario sería un escándalo. En China y Bahrain ya habrá nuevas mejoras y algunas fuentes barajan la posibilidad de hacer un filming day en estas tres semanas. Lo que sea, pero deben darle lo que se merece.
