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Franchitti triunfó y se alzó con el campeonato

El escocés, pareja de la actriz norteamericana Ashley Judd, ganó en Miami con una perfecta estrategia de ahorro de combustible y se coronó campeón por segunda vez

<b>EUFÓRICO. </b>Franchitti, con la bandera de su país, se dispone a recoger su trofeo de campeón en 2009.
Pipo López
Redacción de AS
Actualizado a

Más emoción no se podía pedir. Tres pilotos llegaban al óvalo de Homestead con opción de ser campeones de la IndyCar 2009. Scott Dixon y Dario Franchitti, compañeros en el equipo Ganassi, y Ryan Briscoe como punta de lanza de Penske se jugaban la última carta en la pista del sur de Miami. El buen tiempo y el puente que también disfrutan en honor a Cristóbal Colón en esa parte de América acabaron de convencer a los cientos de miles de aficionados que llenaban sus gradas.

Tras la salida, los dos Ganassi estuvieron rodando en cabeza en paralelo a casi 350 kilómetros por hora durante tres o cuatro vueltas... hasta que Franchitti cedió y también fue pasado por Briscoe.

Una de dos, o tenía algún problema, o había decidido jugar a la táctica conservadora de ahorrar combustible y neumáticos para intentar parar en boxes menos que sus rivales. Una decisión arriesgada en un campeonato en el que las banderas amarillas y los coches de seguridad suelen ser protagonistas. Pero en Miami no hubo incidentes, tan sólo un choque entre Dan Wheldon y Danica Patrick, en boxes, que arruinó la carrera de la bella piloto.

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Así, mientras Briscoe atacaba al máximo, ya que debía ganar y ser el piloto que más vueltas rodara en cabeza (dos puntos extra), por detrás teníamos al camionero Franchitti. Su ahorro le permitió saltarse el último repostaje y adelantar a sus dos rivales... aunque hasta que no pasó la meta no respiró, ya que su depósito estaba prácticamente vacío. Tanto que para llegar al podio tuvo que ser empujado por los comisarios.

Allí le esperaba su bella pareja, la actriz Ashley Judd, con la que se fundió en un apasionado abrazo. Segundo título para este escocés que el pasado año dio el salto a la Nascar, tras ganar su primera corona en 2007. La aventura no cuajó, pero en su retorno a la Indy volvió a triunfar... esta vez ahorrando combustible.

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