Sainz logra la victoria para colocarse líder
El madrileño fue el más rápido en coches en una jornada maratoniana y se pone al frente de la general con dos minutos sobre De Villiers. Marc Coma tuvo problemas con su moto pero se mantiene en cabeza

Están todos. Desde el nieto que sólo tiene ocho meses a la abuela de 92 años, la familia Pinchón al completo. O casi. "Sólo falta Abel que está allá, en su país, investigando por si encuentra trabajo, pero contó que la cosa no está fácil", explica César, el padre. Se han venido a Puerto Madryn con sillas plegables, agua en un barreño con hielo y unas bombillas de mate, tras arrancar su desvencijada furgoneta Ford.
Desde las ocho de la mañana estaban en una de las rotondas por las que los pilotos del Dakar tenían que pasar hasta llegar al final de la etapa, en una antigua fundición. Son algunos de las más de 200.000 personas que duplicaron la población de la ciudad ayer. Doscientos metros más allá de los Pinchón están Fernando y José, dos patagónicos que recorrieron 180 kilómetros desde Tierra de Fuego: "Es algo que nunca hemos visto acá y merece la pena, fíjese que por aquí va a circular Carlos Sainz pilotando su auto".
Tuvieron que esperar mucho tiempo hasta que llegó el español casi a las cinco de la tarde, pero fue el primero en rodar al lado de la feliz familia y los dos amigos. El madrileño ganó ayer la etapa, la que anticipa el verdadero Dakar, porque según cuentan los pilotos la primera sólo fue larga, ayer ya hubo algunas zonas técnicas e incluso algo de navegación, pero hoy, en plena Patagonia, la dureza de este nuevo Dakar empezará a asomar la cabeza.
La especial, a camino entre la Pampa y el norte patagónico, confirmó que Sainz viene a ganar. Se le ve muy seguro, con ese andar tan suyo de la propia capital de España. Ayer volvió a sufrir el polvo, pero esta vez salía sólo detrás de Al Attiyah, que se perdió encontrando la pista correcta. Sainz ahora ya es líder con más de dos minutos sobre De Villiers, su rival de equipo, y casi cuatro sobre Peterhansel, su rival de siempre.
Quien ya no será enemigo es Masuoka, ganador de dos ediciones a comienzos de la década, que abandonó (el primero en hacerlo este año) con problemas en su Mitsubishi. Tras dejar atrás al qatarí, el español se dedicó a adelantar a toda moto y quad que pudo, maniobras siempre arriesgadas (llegó a tocar una moto abandonada).
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Mientras, Marc Coma pudo quedarse ayer sin su segundo Dakar por culpa del aceite de su moto, pero se encontró con su ángel de la guarda. El catalán, sobre el kilómetro 108 de la especial, vio que su KTM perdía aceite, cada vez más, e intentó ir hacía un sitio habitado. De repente, se encontró con un niño que se acercó para preguntarle si necesitaba algo y le pidió un litro de aceite. "A los cinco minutos llegó con el aceite y me salvó el raid, porque por un problema así se pierde mucho, mucho tiempo, o incluso te puede retirar si quemas la moto", explicó el de KTM Repsol a su llegada al campamento con una amplia sonrisa, la del que ha estado a punto de perderlo todo y ha recibido la visita de la fortuna. Aún le deben mucha a Coma para compensarle por la desgracia de 2007 camino de Tambacounda, en Senegal.
Se mantiene líder con poco menos de 14 minutos sobre el ganador de ayer, el holandés Frans Verhoeven, que sorprendió a Despres, ahora a treinta minutos de un Marc que agradeció los ánimos del público "en cada pueblo, en cada paso es increíble". Casi todos están sorprendidos con el recibimiento. Todos menos uno: Carlos Sainz ya lo sabía.
