Rossi: "El casco es un lienzo en el que pintar"
Lució en Misano su 35º casco desde que está en el Mundial y Drudi, el diseñador, asegura que "era más simple que el de la cara de Mugello, pero muy importante porque reflejaba el relax del que disfruta en la actualidad"


El casco, para un piloto, es también un lienzo en el que pintar". Otra frase para la historia de Valentino Rossi y con la que resume su forma de ser y entender las carreras: puro espectáculo, dentro y fuera de la pista.
Cada vez que llega un gran premio disputado en Italia, El Doctor deleita a sus incondicionales con un diseño nuevo para su casco y el que estrenó en Misano hizo el número 35 de su colección mundialista (el 36 si se añade con el que se dio a conocer en el Europeo en 1995). Todos ellos de la firma AGV, la misma que protegió la cabeza de otros grandes campeones, como Agostini o Nieto.
"De los 35 cascos que Valentino ha llevado en el Mundial, sólo dos o tres han sido diseñados por Roby y todos los demás por mí", cuenta con orgullo Aldo Drudi, el pintor de los lienzos de Valentino y coautor de las ideas con las que el piloto asombra después al mundo.
"El de 1995 es el único que no está hecho en exclusiva para él, pero lo cogió también de una serie mía", asegura el diseñador antes de contar el proceso de su última obra, la de Misano, y en la que El Doctor lucía su casa de Tavullia: "Después del casco de Mugello, en el que se veía su cara, era muy difícil superar tal impacto, pero el que llevó el pasado domingo es más importante de lo que la gente se cree, aunque sea más simple. Reflejaba el relax personal y profesional del que disfruta Valentino en la actualidad, después de todos los problemas económicos que tuvo el año pasado. La idea fue de Gigi, un amigo, al leer una entrevista de Vale en la que decía lo importante que era para él la cita de Misano, por estar al lado de su casa, Tavullia, y lo bien que se sentía".
El casco de Mugello que ya ha mencionado Drudi, en el que se ve la cara de Valentino con la boca abierta, es para muchos el más genial de todos, incluido él propio diseñador de cámara del heptacampeón: "El de Mugello es el mejor de todos, porque es el que más sorprendió. Tras dos noches hablando en mi oficina con él, sin saber qué hacer, Valentino se puso a describir cómo es una vuelta en Mugello sobre la moto y, al hablar de las curvas de Casanova Savelli, me dijo que era como una auténtica montaña rusa y puso esa cara. Le pedí que me repitiera el gesto y le fotagrafié la cara que luego llevó en el casco".
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Fue al llegar a 500cc, en el año 2000, cuando Rossi empezó a usar más de un diseño por temporada. Drudi cuenta el proceso: "Es difícil hacer un casco para Valentino porque nunca pasa desapercibido, pero también es muy fácil porque somos amigos y hablando surgen las ideas. Normalmente, estrena uno para toda la temporada cada dos campeonatos, pero los intercala con los que hacemos para Italia y Australia, aquí para honrar así a su equipo de mecánicos, mayoritariamente australianos".
Y revela cuáles son los que con más cariño conserva el 46: "Son todos importantes, porque cada uno es una historia, pero son más especiales el réplica de Graziano (Italia 02), el de su primera victoria con Yamaha (Suráfrica 04) y el de Italia 2007, el del corazón". Ése lo lanzó desde el podio al público y se mataron por él, por lo que se le ha pedido que no lance más al público. En Australia, otro.