Mundial de rallyes | Rally Acrópolis

Sordo sin liderato por los pinchazos

Sufrió dos seguidos y se quedó sin banda de rodadura cuando tenía la victoria a su alcance

<b>LAMENTABLE. </b>Ése es el estado del coche de Sordo al llegar a meta.
Pipo López
Redacción de AS
Actualizado a

Llegó en el último minuto al control horario del aeropuerto militar de Tatoi. "Este rally era nuestro", exclamó con cara de rabia tras bajarse del coche. Tenía enfilada la victoria, la ansiada primera victoria, pero los pinchazos se cruzaron en su camino. Por eso Sordo mostraba su enfado, pero sin perder las composturas.

La etapa de ayer del Acrópolis, más que de un rally parecía una carrera de la cannonball. Primero fue Loeb el que pinchaba en el segundo tramo y cedía el liderato a Sordo. Después Hirvonen rompía su suspensión y se hundía aún más en la general. Más adelante era Latvala el que rompía el turbo por fin parecía que los elementos se aliaban con Sordo. Una victoria que, de haberse producido, habría compartido escenario con la primera que consiguió Carlos Sainz hace ahora dieciocho años.

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Pero en el antepenúltimo tramo, a pesar de que rodó con cuidado de no dañar el coche, llegó con un pinchazo en una rueda trasera, aunque lo peor fue que una de las delanteras se quedó incomprensiblemente sin banda de rodadura. Las sustituyó, pero tenía que hacer dos especiales sin pinchar y, por desgracia, en la siguiente pinchó, devolviendo de nuevo el liderato a Loeb.

Y peor aún. Tuvo que hacer el último tramo con una rueda pinchada y eso supuso hundirse hasta la séptima plaza, e incluso se temió que no llegará a meta. Cubrió el trayecto inflando las pinchadas. "Teníamos el rally controlado. Nunca había visto un neumático sin banda de rodadura", resumió con rabia a la llegada. Ahora el triunfo se decidirá entre Loeb y el sorprendente nuevo Subaru de Petter Solberg. Dani sólo podrá remontar dos plazas y esperar a ver si sigue la escabechina.

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