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Alonso coloca al Renault como el cuarto coche

Fórmula 1 | Entrenamientos en Montmeló

Alonso coloca al Renault como el cuarto coche

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El asturiano estrenó una tapa del motor aún más radical que la del Red Bull y la suspensión inercial, unas mejoras que la escudería estima en cuatro décimas aunque Fernando fue ocho más rápido que en febrero

El Renault R28 se ha convertido por méritos propios en el monoplaza más feo de la parrilla. Si no fuera por el estruendo que acompaña su rodar por el circuito, con la nueva tapa del motor de inspiración Red Bull debería ir incluida la inolvidable sintonía de la familia Adams. Los diseñadores de la escudería han ido aún más lejos que sus rivales con el mismo propulsor.

La tapa está aún más cerca del alerón trasero, y, por lo visto ayer a pie de pista, se mostró efectiva en su función de estabilizar el coche en frenada. No habrá milagro en Barcelona, pero los ingenieros de la marca calibran la mejora (ayer sin el nuevo deflector delantero) en cuatro décimas por vuelta.

La nueva suspensión delantera de amortiguador inercial también supone una buena progresión y Fernando Alonso se fue del circuito con la esperanza de tener al menos un coche con el que colocarse a espaldas de los tres grandes en el GP de España. Puede ser el primer paso para olvidarse de las apreturas de las tres primeras citas del año.

El asturiano terminó sexto la jornada, pero sería cuarto de nueve si descartamos a los dos primeros clasificados del día, Barrichello y Fisichella, ambos con slicks y aerodinámica de 2008, con la única duda de Coulthard, sospechoso de haber conseguido ese 1:20.392 en condiciones de calificación. Extraña porque bajó tres décimas de golpe. Durante todo el día Fernando le tuvo dominado, aunque por una décima.

Ése es uno de los rivales de los que quiere deshacerse, como los Williams. Ayer también rodó regularmente más veloz que Rosberg. Los BMW estaban tapados, que nadie piense que son de un plumazo más lentos. Heidfeld con sesenta kilos, más peso que nadie, y juegos de neumáticos usados, debería estar, a igualdad de combustible, entre tres y cuatro décimas por delante. Sin embargo, estaban a seis décimas en Bahrain. Tampoco ayer Hamilton asustó demasiado en las filas de Renault.

Fernando comenzó una tanda de quince vueltas con 45 kilos en 1:21.2 y la terminó en 1:20.7 y 1:20.616, su mejor registro del día. Hamilton comenzó una de diez en 1:20.8 y la terminó en 1:20.452. Es decir, la media de la tanda habla de apenas tres décimas para el McLaren. A falta de saber el peso que llevaba el británico, ésa es la distancia que le ha separado en las últimas carreras del Toyota de Trulli. El salto del séptimo al cuarto monoplaza es posible.

Aún hay algunos motivos más para el optimismo. El ovetense rodó ocho décimas más veloz que en los pasados test de febrero. Allí se quedó con unos tiempos de 1:21.4 en un intento de calificación. En resumen, y neumáticos al margen (aquí son los que llevarán en el gran premio, no los durísimos del invierno), la progresión es muy destacable.

Quizá sea la mejor evolución de un Renault desde que Fernando estrenase el R23B en un lejano ya 2003. De los tapacubos delanteros, lo mejor que se puede decir es que no son un freno como los de Cheste. Lo único malo de la jornada fue la rotura de motor que sufrió a las tres de la tarde. Hoy el asturiano probará el alerón delantero que tan mal le fue el primer día a Nelsinho Piquet.

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