Yo digo | Jorge Lorenzo

Estudiar, preparar y al fin adelantar

Antes que nada, quisiera mandar un caluroso saludo a todos los lectores de AS, el mismo en el que, a partir de hoy, todo el que quiera podrá reunirse conmigo cada martes posterior a un gran premio. Lo mío es ir en moto, pero me esforzaré para intentar contar cosas interesantes en cada cita. Como resulta fácil imaginar, esta es muy especial después de lo vivido en Qatar.

<b>FELIZ. </b>Jorge Lorenzo, en el podio de Qatar.
Actualizado a

Cuestión de fe. Vivimos de ilusiones, nos creamos expectativas, soñamos nuestro futuro y lo conseguimos Lo bonito de todo esto es que a veces los sueños se acaban haciendo realidad. Esos mismos sueños se van cumpliendo en proporción a la fe que tú tengas. Puedo dar fe de ello. Todo lo que me he propuesto en esta vida lo he conseguido, y no hay nada que haya conseguido sin antes haberme imaginado consiguiéndolo.

Visualizar. El domingo fue un día muy grande para nosotros. Una semana antes, muy poca gente apostaba por nuestro podio. Cuando la palabra 'favoritos' recorría las mentes, el nombre de Jorge Lorenzo no entraba en esa lista, pues Lorenzo no estaba preparado, le faltaba experiencia o no tenía ritmo. Por otro lado, mi mente ya estaba trabajando en imaginar lo que estaba por llegar. En la habitación de mi hotel, viendo una película, en el gimnasio, en la piscina, cualquier momento era bueno para visualizarme alcanzando mi objetivo.

En la parrilla. Llego a la parrilla, me quito el casco, me pongo la gorra y mi reloj Lotus. Miro a mi alrededor y me doy cuenta de cuánto ha cambiado todo. La posición era la misma que el año pasado, pero el escenario era completamente diferente, impresionaba, daba miedo, La situación me imponía respeto. Estaba rodeado de campeones del mundo, era mi primera carrera y, por si fuera poco, la fuerte iluminación era una gran novedad. Se respiraba otro ambiente. Estaba claro que esto era la categoría reina.

Noticias relacionadas

La carrera. El semáforo rojo por fin se apaga y comienza mi era en MotoGP. Las primeras curvas fueron de auténtica locura, pues no me había imaginado rodeado de tanta agresividad en esta categoría. Me sorprendió, sobre todo, el adelantamiento que me hizo James Toseland en la segunda vuelta. Estuvo a punto de terminar con mi carrera y la suya. Después, remontando por detrás vino Valentino Rossi y me adelantó en una curva que no me esperaba, demostrando su gran decisión y valentía. En ese momento, tengo que reconocer que estaba tenso. No rodaba cómodo y decidí tomarme unas vueltas para pensar en positivo y relajarme. Poco a poco fui cogiendo ritmo y llegó mi momento. Era hora de atacar. Le estudié un par de vueltas para ver cual era su punto débil y en qué frenada podía intentarlo. Lo vi claro, era en el ángulo de primera. Lo intenté una vez sin resultado, pero a la siguiente, casi rozándonos cuerpo a cuerpo lo conseguí. Luego tocaba ir a por Dani Pedrosa y utilicé más o menos la misma táctica. Estudiar, preparar, adelantar. A partir de ahí, todas mis dudas se desvanecieron. Lo íbamos a conseguir. Ahora tengo otro sueño

www.jorgelorenzo.com

Te recomendamos en Más motor