Loeb no olvida las tres décimas de las antípodas
El francés llega a la cita de Cataluña de este fin de semana pensando recortar los diez puntos que le saca Gronholm y con ganas de resarcirse de su histórica derrota en Nueva Zelanda ante el finés

Tras cinco semanas de parón, el Mundial de rallys vuelve a la carga este fin de semana con la prueba de Cataluña, pero aún colea la histórica derrota sufrida por Sebastien Loeb en Nueva Zelanda, donde sólo tres décimas de segundo le dieron la victoria a Marcus Gronholm. Aquello supuso el final más apretado de la historia en el campeonato y ahora el de Ford llega a la cita española con diez puntos de ventaja al frente de la general, pero también consciente de que en las carreteras tarraconenses son los Citroën de su rival galo y de Dani Sordo los que parten como favoritos.
Como ya ha advertido, la intención de Sordo es intercalarse entre Gronholm y su jefe de filas para ayudarle en su pelea por el título, algo que Loeb también sabe y por lo que quizá muestra tan buen talante a la hora de recordar lo vivido en Nueva Zelanda: "No es mi estilo torturarme y he de decir que el resultado de Nueva Zelanda no será mi peor recuerdo de este año. Prefiero que me ganen por un margen pequeño que por un minuto sin entender el motivo o sin haber podido presentar batalla. Mi lucha con Gronholm en Nueva Zelanda fue excepcionalmente igualada y fue también uno de esos momentos en los que te das cuenta de porqué disfrutas tanto compitiendo. Sabemos que disponemos del potencial necesario para luchar por la victoria en las pruebas que restan por disputarse en el campeonato y eso es lo más importante".
Gronholm sabe mejor que nadie lo difícil de batir que es el tricampeón Loeb y, ahora que busca venganza, ha hecho todo lo posible para mejorar de cara a la prueba española. De ocho participaciones en Cataluña, su mejor resultado es un segundo puesto en 2004. Consciente de sus limitaciones en asfalto, el líder viajó a Gran Bretaña el pasado lunes para entrenarse con el ex campeón del mundo de turismos, Rob Wilson. "Creo que esto me ayudará a ajustar mi pilotaje al asfalto y quizá me haya dado algunas pequeñas ideas sobre cómo ganar algunas décimas de segundo. Trabajamos en aspectos como los puntos de frenada y la entrada a las curvas para poder acelerar más fuerte y alcanzar mayor velocidad al salir de los virajes", dijo ayer el hombre que busca su tercera corona mundial antes de colgar el mono, algo que hará al finalizar el año.
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Pons la otra baza española
Al margen de la pelea por el título, pero entre los favoritos a la victoria en Cataluña, aparece Xevi Pons. El catalán llega recién casado e intentará conseguir su primer gran resultado con el Subaru ante su afición. También estará Dani Solá, que tras dos años de ausencia mundialista pilotará el Honda Civic oficial del IRC en busca de mejoras en asfalto. En Córcega estará al volante de un Peugeot 207.
