¡Menudo chasco!
El guión previsto saltó por los aires. Una estrategia atrevida de McLaren invitaba a mantener vivas las opciones de Alonso tras la calificación, pero lo cierto es que la carrera de ayer resultó un desastre para el español. Por suerte, esto no ha hecho más que empezar.

Del blanco al negro.Mucho han cambiado las cosas en sólo una semana. De la euforia e ilusión del primer triunfo de Alonso con McLaren en Malaisia, hemos pasado al desastre de ayer en Bahrain. ¡Menudo chasco! Creo que todos (empezando por el propio piloto) esperábamos mucho más de esta carrera y acabar quinto sabe a muy poco cuando hablamos de Fernando. Pero, incluso más que el resultado, me decepcionó el desarrollo de los acontecimientos. Tuve la sensación de que el asturiano en ningún momento pudo estar en la pomada, que al margen de estrategias y cargas de gasolina sus rivales eran superiores. Algo poco habitual y que, indiscutiblemente, hay que achacar a las carencias técnicas que el MP4/22 presentó en Sakhir.
El enemigo en casa. Desde que se ha convertido en el compañero de Alonso, he pensado que lo peor de Hamilton es lo bueno que es... Quiero decir que va a crearle muchas complicaciones y ayer tuvimos otra evidencia. Tres carreras, tres podios. Un balance demoledor, aunque también es verdad que pocos pilotos han debutado en la Fórmula 1 en McLaren (o en cualquier otro de los grandes equipos). Pero esa circunstancia, insisto, no resta ni un ápice de mérito a las actuaciones de Lewis, ni tampoco a la realidad de que se ha convertido en la mayor revelación de los grandes premios desde la eclosión de Alonso.
No esperemos nada...Y que quede claro que la escudería británica no piensa ofrecer privilegios a su campeón. No lo ha hecho hasta el momento y así seguirá siendo. Pero eso es algo que no me preocupa en exceso (al menos por ahora) porque tampoco creo que le haga falta. Además, supongo que Alonso sabía mejor que nadie dónde se metía cuando fichó por McLaren y calculó los riegos de compartir box con un compañero capaz de crearle complicaciones.
Noticias relacionadas
No son infalibles. Otra conclusión que nos deja este tercer gran premio del periplo transoceánico es que la gente de Ron Dennis también comete errores. La estrategia de ayer (con el beneplácito del español) no fue acertada y le supuso un lastre desde la salida. Y es que se equivoca McLaren, lo hace Ferrari, también Renault y todos los demás... O sea, que ni los mejores son ajenos a los vaivenes y caprichos de las carreras (incluyendo que el techo se te venga encima...).
Pero seguimos ahí.Con todo, pese a la decepción de ayer, el ovetense sigue al frente de la clasificación del Mundial y eso es algo que quizá ni hubiéramos soñado hace sólo unas semanas. De momento, Ferrari gana 2-1 pero este partido tiene un tanteo prefijado a 17 goles, así que lo de Bahrain tampoco es como para alarmarse. Sí hay que tomar nota y aprender, pero desde luego no rendirse.
