Sainz cedió el liderato pero se mantiene firme
Marc Coma sigue en cabeza de las motos y el madrileño, aunque se vio superado por su compañero Giniel De Villiers, se quedó en la segunda posición. Una tormenta de arena anuló un tramo de la especial

Con el rostro pintado de color arcilla por la arena y el polvo, Marc Coma llegaba a Atar, cansado, pero tranquilo. Nada más quitarse el casco, Jordi Arcarons le cuenta que su compañero Jordi Viladoms ha sufrido una caída y que su amigo Nani Roma está atrapado en una duna tras sufrir un vuelco. El campeón se queda un segundo pensando y al final regala una sonrisa amarga, como la de un soldado veterano, "Això és Mauritania" (esto es Mauritania), dice en catalán a su mentor.
Es el Dakar, la aventura que consiste en llegar vivo y lo más deprisa posible. Se trata, como dijo una vez Miguel Prieto, de viajar rápido. Llegó Mauritania y el país de la pobreza, el desierto y las ciudades de tierra y cabras por las calles no defraudó a los apasionados de esta carrera. Ayer, Carlos Sainz perdió el liderato en coches, Nani Roma se quedó sin opciones tras volcar su Mitsubishi, Marc Coma sufrió un recorte de más de diez minutos en su ventaja, también Isidre Esteve perdió tiempo y Jordi Viladoms tuvo que abandonar tras romperse un brazo.
Eso en cuanto a los mejores entre los buenos; el resto tiene mil historias que contar de dunas, tiempo atrapados, pinchazos y noche en el desierto. Y eso que la especial se recortó en un tercio. Acabó poco antes del segundo control de paso y se quedó en 406 kilómetros a causa de una extraordinaria tormenta de arena que impedía a los helicópteros volar y vigilar las evoluciones de los participantes. Quizá en otra edición se hubiera continuado, pero ahora la seguridad prima en esta carrera. Empezó el Dakar más duro. La etapa la ganó Giniel De Villiers en coches y Cyril Despres en motos.
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De lo peor, lo mejor fue Carlos Sainz. El madrileño llega a la etapa de descanso en segunda posición a poco más de un minuto y medio del nuevo líder. "No ha ido mal del todo después de todo lo que nos ha pasado. Nos hemos quedado dos veces atrapados en las dunas y después hemos pinchado una vez, así que bien", explicó el madrileño al llegar a Atar. "De Villiers ha tenido suerte porque ha podido seguirnos y se ha beneficiado. Los Mitsubishi han atacado ya, pero hemos podido estar con ellos, nos hemos defendido bien", dijo el doble campeón de rallys. Mientras, nuestra otra opción en coches sufrió la dureza de Mauritania. Nani Roma volcó en el kilómetro 295 de la etapa y tuvo que esperar horas y horas hasta que llegó su asistencia. A las seis y diez de la tarde, sólo 16 coches habían llegado a Atar, una cifra que muestra la dureza de la etapa, y entre ellos dos españoles, Sainz y un José Luis Monterde que acabó decimoquinto a hora y media del ganador, pero ya está entre los diez primeros.
En motos, Despres se aprovechó de un error de navegación de Coma y Esteve y les recortó tiempo, pero los dos españoles siguen primero y segundo con apenas diez minutos de diferencia entre ellos. Después, el resto. Se ha endurecido la carrera más dura, segunda etapa de Mauritania, hoy descanso y después a Tichit, el lugar donde hace dos años Marc Coma dijo que se había hecho un hombre al terminar la etapa.
