Marc Coma el hombre feliz por el sueño cumplido
Su victoria en la pasada edición convirtió a este catalán en el mejor piloto de raids del mundo

Se repite la trayectoria de la primera etapa del pasado año, aunque discurrirá por otros senderos, en un terreno que será una especie de Dakar en pequeño, con mucha arena. Después los pilotos pasarán por bosques de pinos y alcornoques. La especial es un auténtico regalo para los pilotos más técnicos. Pedregá, actual campeón en quads, la ve así: "Han prometido que habrá mucha arena y eso puede ser bonito. Los quads pueden estar delante".
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La mayor suerte de la vida es poder hacer realidad un sueño. Marc Coma lo consiguió el 15 de enero de 2006. Ese día, un muchacho que una vez tuvo una Puch de 50cc ganó a la leyenda y venció su primer Dakar. Muchas cosas cambiaron para él en ese momento que no sabía describir, que no podía sentir, que le dejó con esa extraña sensación con que se viven las cosas buenas cuando suceden, como si no hubiera pasado. Feliz, pero extraño. Marc es, en estos momentos, el mejor piloto de raids en moto del mundo. Desde que ganó el Dakar ha revalidado su título en la Copa del Mundo de raids venciendo en las cinco pruebas que disputó. Coma, nacido un 7 de octubre de hace treinta años en la localidad barcelonesa de Aviá, está ante su sexta participación en el Dakar, una carrera a la que llegó después de una intensa trayectoria en el motocross y el enduro.
Pero todo empezó cuando el niño Marc tenía ocho años y le quitaba la Montesa Cota 348 a su tío. Después hizo un esfuerzo en los estudios y logró una Puch con la que se hizo amigo de las montañas cercanas a su casa. A los 18 años prueba en el enduro tras pasar por todas las categorías del motocross, sin mucho éxito. Fue campeón de España júnior de 250cc con KTM y medalla de plata en el Mundial de enduro Sub 23 con España. En 2002, Carlos Sotelo, un hombre que había logrado subir al podio del Dakar, le construye una moto experimental, la CSV de motor Suzuki con la que ofrece su clase en las primeras etapas de su debut en la prueba africana. No terminó. Un año más tarde conforma el equipo KTM más potente de la historia junto a Nani Roma e Isidre Esteve. Con una muñeca fracturada termina undécimo. Repite en 2004, cuando Roma gana y él no acaba por una caída. En 2005 consigue ser segundo, consternado por la muerte de su amigo Fabrizio Meoni. En su regresó a la prueba, concentrado al máximo y con su sonrisa escondida por las ansias de triunfo, Marc Coma gana su primer Dakar. Fue aquel día en que conoció lo que se siente al cumplir un sueño.