Los problemas crecen en torno a Valentino
El gran rendimiento de Melandri y Pedrosa, los fallos en la puesta a punto de su Yamaha y un problema estomacal complican las aspiraciones de Rossi en MotoGP


Valentino Rossi vivió ayer otro episodio de la mala suerte que no había conocido en sus diez temporadas anteriores. Ha ocurrido en Alemania, aunque de modo menos contundente que su lesión de muñeca de Assen, que su avería de motor de Le Mans, que su neumático defectuoso de Shanghai o que la vez que le tiró Elías en Jerez En Sachsenring, un circuito que no le gusta por sus ratoneras características, ha cogido frío y rodó en las dos primeras tandas libres de MotoGP con un fuerte dolor de estómago que invitaba más a quedarse junto a un inodoro que a subirse a la M1 para darle al gas.
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El Doctor faltó a su cita con los periodistas porque estaba con otro doctor Claudio Costa, de la 'Clínica Mobile', y tuvo que explicar su séptima posición, a siete décimas del mejor, mediante un comunicado oficial. Hablaba de problemas para dar con la correcta puesta a punto, algo que se repite ya demasiado. Y lo que también empieza a ser frecuente es que Pedrosa asome entre los mejores desde el primer día y con más ritmo que nadie, siendo un indicio de que, llegada la hora de la carrera, el español pueda imponer su ley como ya lo hizo en Inglaterra.
Pese a los 35 puntos de desventaja con Nicky Hayden y los once que le saca Dani, Rossi aún es el gran favorito al título para las casas de apuestas, un termómetro casi perfecto, pero está obligado a no cometer más fallos y en Sachsenring comprobó con impotencia cómo los problemas crecen a su alrededor. Además, a los citados hay que añadir que a Alemania ha viajado la mejor versión de Marco Melandri, que celebró la llegada a su box del español Antonio Jiménez como jefe de mecánicos con el mejor crono del día.