"Alonso nos motivaen los repostajes"
Piero Pallavicini inyecta la gasolina en el coche de Alonso. Él recibió la botella de champán del ovetense en agradecimiento al tiempo que ganó a los Ferrari en boxes

Esta carrera es vuestra. Los repostajes han sido sensacionales, absolutamente fantásticos". Ésta fue la dedicatoria de Alonso a los integrantes de su escudería nada más cruzar de forma triunfal la meta de Bahrain. Y no es para menos, ya que entre las dos paradas en boxes Renault aventajó a los mecánicos de Schumacher en 1,5 segundos (52,882 por 54,383).
De esa cifra total, 1,1 segundos se ganaron en la última parada, la que le permitió rebasar al Kaiser a la salida de boxes. Éste es un triunfo de la estrategia de Symonds, que al hacer una primera parada más larga, permitía inyectar menos gasolina en la detención final. Por supuesto, Alonso puso el resto con un pilotaje excepcional.
El agradecimiento a los mecánicos se vio también en la botella de champán que le entregó a Piero Pallavicini, el refueller (hombre que inyecta la gasolina) de Renault. Presumen de ser el equipo que mejores repostajes hace. Su récord está en 5,5 segundos. Pallavicini, italiano casado con una argentina, habla perfectamente español y admira profundamente a Alonso. Este mecánico se encarga desde hace ocho años del puesto más peligroso, y nos cuenta sus impresiones sobre el asturiano: "Nos hace estar motivados. Eleva nuestra moral porque suele sacar partido de las paradas en boxes. Aprieta mucho la vuelta antes de entrar y la de después. Aquí hemos tenido otros pilotos que perdían posiciones porque se tomaban el repostaje como un descanso. Cuando pasa eso, se te quitan las ganas de molestarte para que no saquen partido a tu trabajo".
Noticias relacionadas
Lo primero que sorprende al verle es que no se trata de un tipo corpulento, pese a que maneja una manguera que pesa veinticinco kilos. Tradicionalmente se le daba esa función al más alto del equipo: "Eso se debía al ángulo con el que debía colocarse la manguera. Antes, las bocas estaban colocadas más arriba y cuanto más envergadura tuviera el refueller, mejor. Se cogía por encima del hombro. Ahora la sujetamos por debajo. Lo importante es la técnica".
La máquina en la que se almacena el combustible está conectada por ordenador con el ingeniero que indica la cantidad de gasolina que debe meterse. Cuarenta segundos antes de la parada, avisan a los mecánicos, y a veinte reciben una segunda advertencia por radio. "El piloto debe pararse justo en las marcas del suelo. Si lo hace mal debo moverme y se pierde un tiempo muy valioso. En 2005, Piero faltó un par de carreras y a su sustituto se le enganchó la manguera. Su experiencia es imprescindible.