Sordo y Pons víctimas del caos de la prueba
Dos camiones bloquearon la ruta hacia el primer tramo y la caravana quedó cortada perjudicando a los dos españoles, que sin haber competido ya acumulaban desventaja respecto a la cabeza. Gronholm es el líder

Sólo nombre. Ese es el único valor actual del Rally de Montecarlo. Fachada apuntalada en el glamour del Principado, pero a la hora de la verdad es la prueba peor organizada del Mundial, con diferencia. Ayer se vivió una nueva muestra del desgobierno y mala gestión de la cita monegasca, que se vio sumida en el caos porque dos camiones bloquearon la ruta hacia el primer tramo. Fue una vergüenza.
Ya los primeros coches que tomaron la ruta hacia Saint Sauveur sur Tinee, donde se ubicaba la salida de la especial inicial, vivieron complicaciones para llegar al control horario. De hecho Marcus Gronholm casi penaliza, y el estrés le llevó a cometer un trompo nada más arrancar. Pero la peor parte se la llevó el español Xevi Pons que, ante sus narices, vio como dos camiones bloqueaban la ruta y aquello se paró. Ni para delante ni para detrás se podía salir.
Mientras los once que habían conseguido salvar la situación se jugaban el pellejo por unos tramos llenos de nieve y hielo, el resto de la caravana estaba bloqueada. Sebastien Loeb, el único que había montado clavos, se destacó en cabeza en esas dos especiales, al tiempo que, a los que se quedaron en el corte, entre los que se encontraban los dos españoles, Pons y Dani Sordo, les ordenaron volver a Mónaco sin hacer los tramos, anulando también el tercero.
En medio del desconcierto general la caravana se volvió a reagrupar en los aledaños del lujoso puerto monegasco a la espera de ver qué solución se daba para tirar de la prueba hacia delante. Y se decidió dar a los que no habían pasado los tiempos del peor de los que sí lo consiguieron, con lo que los bloqueados se encontraron, sin haber hecho un solo kilómetro contra el crono, con tres minutos de desventaja con respecto a Loeb, ya que Solberg fue el peor y eso fue lo que perdió con respecto al galo. El noruego ha empezado con mal pie el Mundial, ya que cuando se dirigía a la asistencia al acabar el último tramo rompió, con lo que queda fuera del rally.
Vuelta a la normalidad.
"Con las ganas que tenía yo de correr con un coche de estos", decía Sordo con humor, "y lo único que he hecho es meterme en un atasco detrás de otro. Agárrate, Marc", bromeó con su copiloto, "que hacia el siguiente tramo voy a ir a toda pastilla". En cualquier caso, tanto el cántabro como Pons habían elegido neumáticos para seco, y a lo mejor hubiera sido peor que hicieran los tramos, ya que Solberg perdió esos tres minutos por llevar ese tipo de ruedas.
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La prueba consiguió retomar el ritmo por la tarde, prosiguiendo el dominio de Loeb hasta que en el último tramo se salió, dejando a Gronholm como líder en su primera jornada al volante del nuevo Ford.
Los españoles, por su parte, se han quedado retrasados. En octava posición está Sordo, que lógicamente no asumió excesivos riesgos en su primera etapa al volante del Xsara. Y Pons es décimo tras sufrir un trompo en el primero de los tramos que consiguió disputar.
