"Cuando acabe este Dakar veré si vuelvo"
Carlos Sainz resta importancia a la heroicidad de reiniciar casi de noche, y ya con todo perdido, la etapa Atar-Nouakchott porque "el objetivo era aprender y ésta es la forma"

¿Qué sucedió en esa duna?
Pues, honestamente, creo que la paliza que le dimos al embrague el día anterior, cuando nos quedamos atascados en la arena, nos ha pasado factura. Llegamos a una subida y, al ver que no llegábamos, me di la vuelta con la mala suerte de que toque una piedra y pinchamos. Bajamos, cambiamos la rueda y, nada más arrancar, se rompió el embrague. Entonces tuvimos que esperar a la asistencia para que nos lo cambiaran y decidimos tirar, porque lo importante, como he dicho desde el principio, es conocer todo el rally.
¿Cómo se sintió?
Ha sido una pena porque ese problema nos ha apartado de la lucha de cabeza. Las cosas estaban yendo bastante bien hasta ese momento y entraba dentro de lo posible lograr un buen resultado, pero ya no. Son las cosas que pasan cuando vienes a África sin conocer el Dakar.
Un Dakar que está sorprendido de su lección de pundonor al continuar de noche...
No le veo mérito. Mi objetivo era aprender y, si no haces la carrera completa, no lo consigues, porque esta prueba es más que una carrera. Si uno quiere aprender, tiene que hacer lo que hicimos nosotros. Si no lo haces es jugar a otra cosa.
¿Qué hará a partir de ahora?
Si me dejan en el equipo, porque quizá me pidan que vaya de coche de apoyo de mis compañeros, quiero seguir atacando e intentar ganar más etapas pero, sobre todo, conocer el recorrido, que es a lo que he venido.
¿Cómo valora la prueba?
Preferiría hacer las valoraciones al final. Pero lo que ya he podido comprobar es que esto, más que una carrera, es un reto. Hay que conducir rápido, pero también influyen muchos otros factores, sobre todo, este año con la nueva reglamentación de la navegación. También es importante la estrategia y lo que está claro es que pasar bien las dunas no implica saber conducir rápido con un coche. Pienso que en ellas influye mucho la suerte, porque nadie saber leer la arena y por dos metros te puedes quedar atascado. Donde nos quedamos nosotros llegó Al Attiyah, que ha nacido entre dunas, y también se atascó.
¿Volverá el año próximo?
Cuando acabe este Dakar ya veré si vuelvo.
¿Se ha adaptado a África?
Esto es como Kenia, pero a lo grande. También allí te quedabas tirado entrenando en el Lago Nakuru y pasabas la noche a la intemperie rodeado de animales salvajes. Además, hasta ahora sólo he dormido un día en tienda de campaña. En ese sentido, tener a Paco Crous, el jefe de logística del equipo, que es español y tiene gran experiencia, me ha ayudado mucho.
¿Se ha resentido de la dureza del rally a nivel físico?
Lo que me duele algo es el cuello, pero nada importante.
Noticias relacionadas
¿Qué es lo que menos le ha gustado de la prueba?
Creo que la asignatura pendiente del rally es que los coches no alcancen a las motos, porque resulta realmente peligroso. Quizá si se diera una hora de margen entre la última moto y el primer coche, y que ellas salieran en orden inverso, con los mejores los últimos, se solucionaría el problema.
