Arriesgo en la loteria para ganar el gordo...
McLaren puede permitirse el lujo de poner mucha carga aerodinámica en su coche y tener a la vez una elevada velocidad punta. Tienen ahora mismo el mejor motor del Mundial y una gran eficiencia en las rectas. Renault, en palabras del propio Fernando Alonso, "pierde 20 km/h con otro alerón que tenga más carga ". Todo esto explica el hecho de que el R25 haya sido el más veloz en las rectas y, sin embargo, sufra en la parte intermedia de la pista, la más larga e importante, sobre todo en la calificación. Si llueve, los McLaren contarán con la ventaja de tener más estabilidad generada por alerón trasero y el asturiano y su compañero de equipo deberán jugársela en la frenética bajada de curvas enlazadas que se inicia en Les Combes. La escudería francesa se ha visto obligada a jugárselo todo a la carta de una carrera en seco, o, cuando menos, con la aparición intermitente de la lluvia. No se cree que vaya a caer agua durante todo el gran premio.
A la frenada de Les Combes, Fisichella llegaba a 337,9 km/h. Alonso, a 333,9. En ese primer sector los dos Renault eran los más veloces también en los registros con tres décimas de ventaja para Giancarlo y dos para Fernando sobre Montoya. Pero en el siguiente, Kimi le endosaba ¡siete décimas! al piloto asturiano, que acabó su gran vuelta de ayer con el mejor tercer parcial.
Si sólo llueve esporádicamente, la apuesta de los bólidos azules puede ser buena. Hace cinco años, Mika Hakkinen ganó a Michael Schumacher después de un apasionante adelantamiento con Zonta en medio. La razón fue fácil de explicar: el alemán llevaba más carga aerodinámica para tener más agarre con la lluvia en la zona intermedia. Y así fue durante gran parte de la prueba, pero, cuando la pista se fue secando, Mika remontó y, gracias a su mayor velocidad punta, le metió una pasada de órdago en la frenada posterior a Eau Rouge.
La velocidad puede ser clave también para la remontada de Fisichella desde la décimotercera plaza y para que Alonso pueda defenderse de los ataques que vendrán desde atrás. No es lo mejor, pero al menos puede asegurar el podio.-Carlos Miquel
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Lo reconozco: llevo toda esta semana en vilo. Aunque desde hace tiempo soy de los que estaba convencido de que Alonso sería campeón del mundo ya en 2005, la inminencia del acontecimiento me tiene de los nervios, porque no termino de creérmelo. Yo descubrí lo difícil que es esto de la Fórmula 1 con los esfuerzos casi baldíos de Adrián Campos y Luis Pérez Sala, así que había llegado al convencimiento de que los grandes premios no estaba hechos para nosotros, que los españoles teníamos talla y habilidad sólo de motoristas, que tampoco estaba nada mal... Pero mira por donde no es así y en poco más de un mes (en el peor de los supuestos) presumiremos no ya de un buen piloto (fase superada incluso antes de Fernando) si no del mejor de todo el planeta, del heredero del grandísimo Michael Schumacher.
Ami intranquilidad durante estos días ha contribuido de modo determinante la necesidad de dar respuesta a todos aquéllos que me han preguntado si el asturiano saldría con el número uno debajo del brazo en Spa. Sobre todo porque, llevado por una simple corazonada y desafiando tanto a la lógica como a la estadística, he defendido casi con vehemencia que sí, que Alonso será hoy campeón del mundo. Mi apuesta es que Raikkonen volverá a estrellar sus ilusiones contra el muro de la fiabilidad y que nuestro héroe conquistará un nuevo podio, sumando esos cuatro puntos de oro que convertirían el sueño en realidad. Y eso sabiendo que en Bélgica llueve mucho y que el Renault también se puede averiar... Así que mi pronóstico es una lotería, pero si acierto me llevo el gordo...
