En el circuito de Gilles, el campeón sin título
A pesar de que poseía la magia de los campeones, Gilles Villeneuve, el canadiense que murió como un mito, nunca logró el título mundial. En su primera temporada completa, ganó el último gran premio del año. Se disputaba en Montreal. Era 1978. Cuatro años más tarde, en el circuito de Zolder se dejaba la vida en la vuelta de calificación al impactar su Ferrari con el March de Jochen Mass. A partir de entonces el circuito donde se celebra el Gran Premio de Canadá lleva el nombre de una leyenda.Pero todo empieza con cuatro letras: CASC, las siglas del Canadian Automobile Club Short, que había logrado homologar un campeonato conocido como CAN-AM donde participaban los mejores pilotos del mundo intentando domar automóviles de más de 1.000 caballos de potencia. Los organizadores de este certamen solicitaron un gran premio de Fórmula 1 y en 1967 se disputaba en el trazado de Mosport-Park, la primera carrera de F-1. Bajo la lluvia ganó Jack Brabham tras el abandono por avería de Jim Clark. El gran premio, con triunfos de pilotos como Jacky Ickx, Emerson Fittipaldi o James Hunt, que ganó en 1976 al Tyrrell de seis ruedas de Depailler, se sucedía en Mosport-Park o en Mont Tremblant hasta que en 1978 se disputa en Montreal. El GP se celebra en una isla artificial, construida con motivo de los Juegos Olímpicos de 1976.En 1979 Niki Lauda se retira de la competición en este gran premio, un hecho desgraciado para muchos, pero la tragedia oscureció Montreal en 1982. El italiano Ricardo Paletti fallece al colisionar su Osella contra el Ferrari de Pironi. Ganaría Piquet, piloto del equipo Brabham de un tal Bernie Ecclestone. Senna se impondría a todos bajo la lluvia en dos ocasiones y Michael Schumacher obtiene el primero, de sus seis triunfos, en 1994. Jacques Villeneuve, que venía de ganar las 500 Millas de Indianápolis, sube al segundo escalón del podio en 1996. Tenía lágrimas en los ojos y el corazón repetía el nombre de su padre, el campeón sin título.
