El Escarabajo renace en la Uniroyal Fun Cup
El clásico modelo de Volkswagen es la base para preparar un coche de competición de un certamen monomarca en el que AS tuvo la oportunidad de participar en el Jarama

Al llegar al paddock del Jarama nos recibe un céntrico grifo de cerveza a disposición de todo el que por allí pase. Los bólidos que compiten son Volkswagen Escarabajo de los de antes, como el famoso protagonista de 'Chitty Chitty Bang Bang'. Y es que todo lo que rodea a la Uniroyal Fun Cup se empapa de un ambiente distendido, muy diferente del elevado profesionalismo que se respira en casi todas las competiciones automovilísticas.
AS participó, junto con representantes de otros medios, en la primera competición de resistencia de esta categoría, que se disputó el pasado fin de semana en el circuito madrileño. Pudimos vivir así una carrera diferente en la que tomaron la salida cerca de cuarenta coches, una parrilla nutrida como pocas.
Por tanto, hubo que hacer caso omiso del grifo de cerveza y pasar por el camión en el que se entregaba el equipo completo para competir: casco, mono, guantes Indumentaria que transforma al periodista en piloto por un fin de semana. El sábado se disputaban los entrenamientos, la primera toma de contacto con este Escarabajo tan especial. Y allí ya te das cuenta de que a pesar del envoltorio, es un coche de carreras, de los de verdad.
Aunque no acelera excesivamente, al final de recta se llegaba a unos 200 km/h. Los frenos trabajan a la perfección, al igual que el cambio y el chasis. Tan sólo hay que pelear con una dirección muy dura, como las de antes, en cada una de las curvas, y aprovechar la recta para descansar los brazos. Tras lograr la vigésima posición en entrenamientos, a descansar, que el domingo nos esperaban siete horas de competición.
Noticias relacionadas
El inicio de la competición es espectacular, ya que ver a cuarenta Escarabajos camino de final de recta en salida lanzada resulta muy emocionante y no hubo líos en la primera curva.
El desarrollo de la prueba es simple, ya que cada media hora se abre el pit lane para que cada equipo entre a realizar el cambio de piloto. Así, a las doce y media me tocó el primer relevo y pasadas las tres, el segundo. El equipo de AS pasó de la 28ª posición en la primera hora a la 22ª en la sexta, en la que íbamos terceros entre los españoles. Entonces terminó la diversión. El motor se murió y ahí finalizó la remontada. Tras la lógica tristeza, pronto redescubrimos el grifo de cerveza, del que ya podíamos dar cuenta. Y es que la Uniroyal Fun Cup es así: carreras entre amigos, siempre con buen ambiente.
