Wheldon vence y Danica admira en las 500 Millas
El británico se impuso en el óvalo y la joven piloto estuvo cerca de ser la primera ganadora de la historia

Desde los nueve años, Dan Wheldon quería ganar en una leyenda que empezó en 1911 sobre un óvalo donde los coches compiten por volar. Ayer, el británico mezclaba, en lo más alto del podio, las lágrimas de felicidad con la leche helada que derramó sobre su rostro, la tradicional leche de los campeones en las 500 Millas de Indianápolis.
Mientras, Danica Patrick sonreía exhausta al terminar la prueba. La bella piloto de 23 años se había instalado para siempre en los corazones de los americanos. Su cuarto puesto final le convierte en la mejor fémina de la historia del gran óvalo.
En la vuelta 194 de las 200 que completaron los pilotos, Danica era líder destacada después de una remontada excepcional; de esas que sólo los pilotos dotados de un talento especial pueden hacer. Había tenido un fallo en las primeras vueltas que la dejó en los últimos puestos, pero se había recuperado. Entonces su indicador de combustible empezó a emitir señales peligrosas. Danica tuvo que bajar el ritmo y se vio superada por Wheldon. En la vuelta 198 fue adelantada por su compañero de equipo Vitor Meira y poco después por Bryan Herta. Una vuelta después, el vigente campeón de la CART, el francés Sebastián Bourdais, que debutaba en Indianápolis, se estrelló contra el muro. Wheldon pudo pasar entre el coche de seguridad y ganó la carrera con apenas una décima de ventaja sobre Meira y dos sobre Herta. Patrick, finalmente, acabó cuarta a cuatro segundos, y demostró al avispado Bernie Ecclestone que puede contar con ella para la Fórmula 1.
Wheldon compartió su alegría contagiosa con todo el equipo, pero especialmente con uno de los dueños: Michael Andretti. El hijo de Mario, vencedor en 1969 y campeón del mundo de F-1, compitió en quince ocasiones en las 500 Millas y su mejor resultado fue un tercero en 2001.
En cualquier caso, su victoria, aunque reconocida por el público, se vio empañada por la atención y la admiración que todos tuvieron a Danica. Y es que desde que Reggie Miller, estrella de los Indiana Pacers que ha dicho adiós a la competición esta misma temporada, bajó la bandera a cuadros, y también desde el momento en el que quien fuera Secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, condujera el coche de seguridad, todos los ojos estaban puestos en esta modelo que pilota tan rápido como cualquier hombre, y que a punto estuvo de quedarse a vivir en la Historia.
Espectáculo americano en estado puro
Las 500 millas es la prueba reina del calendario estadounidense de automovilismo. Su concepto difiere en muchos aspectos con el de la F-1. Un ejemplo claro de ello son los repostajes, en los que los pilotos entran todos en la misma vuelta. El espectáculo que se organiza en la zona de boxes es digno de ver.
Patrick "El coche no sabe de sexos cuando te subes"
Danica Patrick logró el mejor puesto para una mujer en la historia de Indianápolis. Aunque nada más bajarse del monoplaza, la estadounidense no pudo ocultar cierta decepción por haberse quedado tan cerca de la victoria: "Estoy abrumada por la expectación que se ha creado y eso que, finalmente, no he podido ganar. Ha sido una carrera dura y muy bonita, pero me hubiera gustado conseguir la victoria. El coche ha tenido problemas al final de la prueba y no he podido conservar la primera posición. He estado líder en quince de las últimas veinte vueltas y pensé que podía ganar. Para ser la primera vez no está mal. El coche no entiende de sexos cuando te subes". Patrick, de la misma edad que Fernando Alonso (23), es otra candidata a subirse en un monoplaza de F-1 en un futuro cercano.
Dan Wheldon "Quería ganar desde niño"
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Dan Wheldon paseó con orgullo la bandera británica a la conclusión de la carrera. El piloto de Emberton, de 27 años, está sonando con fuerza como sustituto de Jenson Button en BAR-Honda la próxima temporada, siempre y cuando éste recale finalmente en Williams-BMW.
El domingo, sin embargo, Wheldon sólo quería hablar de su fantástica victoria en el óvalo: "Siempre me han gustado las 500 Millas de Indianápolis. Desde que era un niño en Inglaterra he querido venir aquí y ganar. Después pude ver cómo en 1999 ganaba Kenny Brack, y esa experiencia me abrió los ojos ante la magnitud real de este acontecimiento, que además dura un mes. Es el día más importante de mi vida y en estos momentos no puedo explicar lo satisfecho que me siento de haber ganado en este circuito". Para Wheldon, habrá un antes y un después de esta triunfal carrera.
