Fórmula 1 | GP de Europa

Errores... y errores

Raikkonen tiró la victoria por la borda al no saber gestionar su cómoda ventaja sobre Alonso. El español también se equivocó una vez, pero en circunstancias muy diferentes, porque en Nurburgring era él quien debía atacar la hegemonía de su rival finlandés. Y lo consiguió..

<b>TORTAS.</b> En la carrera hubo de todo, sobre todo emoción.
Raúl Romojaro
Redacción de AS
Actualizado a

Mal empezamos.Iba a ser una carrera complicada, condicionada por el acierto de los especialistas en estrategias. Todo era posible, pero no parecía que la cosa se fuera a aclarar rápido, habría que esperar. Por si la incertidumbre era poca, montonera para empezar. Un poco de follón al final de recta, algunos que van por donde no deben y, de repente, llega el de siempre. Ya dudamos si lo de este chico es simplemente ineptitud o es que tiene manía persecutoria con Alonso. Ralf Schumacher usa el Renault del español para frenar y todos contenemos la respiración. El golpe por detrás ha sido de los que asustan, Fernando controla el coche pero quizá algo esté roto. Lo que habría que empezar a pensar es en qué hacer con el hermanísimo, porque su cupo de barrabasadas está en el límite... si no lo rebasa ya.

Turno de las mangueras. Comienza el movimiento en boxes, rápido para Williams como estaba previsto. Bueno, para Heidfeld, porque Webber es uno de los damnificados de torpón Ralf y mientras que su compañero reposta huye en una moto de la desilusión del abandono. Se confirman los pronósticos: la mitad de la victoria será para el piloto que la consiga y la otra mitad, para el encargado de organizar su estrategia de repostajes. Entre medias, una ración de Fórmula 1 de la buena de la mano de Michael Schumacher y Juan Pablo Montoya; luchan por una posición emparejados durante muchos metros, provocando que esa cinta negra de asfalto de Nurburgring se quede estrecha. Parece que la cosa puede terminar mal, no son precisamente dos de los que ceden, pero al final guardan las formas y la sangre no llega al río. ¿Quién dijo que este deporte era aburrido? Desde luego, este gran premio promete, se presenta movido y lo mejor está por llegar. La ventaja que va cobrando Raikkonen no invita demasiado al optimismo, pero ya vimos en Mónaco con Alonso que vender la piel del oso antes de cazarlo puede ser un mal negocio...

¿El hombre de hielo?Ya estaba buscando yo una justificación coherente para todos los que me iban a buscar las cosquillas por aquello que escribí en el AS de que Kimi no me preocupaba. Hasta empezaba a dudar (tres victorias consecutivas eran un argumento de peso), cuando el finlandés perdió el rumbo: pese a tener una ventaja consistente sobre sus perseguidores, bloquea las ruedas de su McLaren varias veces y hasta se marca una excursión por la hierba. ¿En qué está pensando 'Iceman'? Lo del maximum attack está bien, pero en determinadas circunstancias.

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El error de Alonso.Fernando también se da un paseo por la agricultura (frase célebre del motor acuñada por el maestro Valentín Requena), en un error mucho más justificable que el del líder. Alonso sí tenía que atacar para reducir diferencias, su situación era radicalmente distinta a la de Kimi. Pero es que hasta para salirse de la pista hay que saber. Primero supera la trampa de la gravilla, busca una superficie más sólida en la que impulsarse y logra sacar su Renault del lío.

La justicia existe.Y si el asturiano pagó el pato de los neumáticos en Mónaco, esta vez le tocó a Raikkonen. En el Principado falló el equipo en la elección de los compuestos, pero en el GP de Europa el que no ha aguantado el tipo ha sido el piloto. McLaren le dio un coche ganador (indiscutible), pero Kimi no ha estado a la altura del desafío. No se puede maltratar así la mecánica cuando el triunfo parece asegurado. Incluso hay que saber ceder para salvar los trastos (Fernando lo hizo hace una semana). Pero no, Iceman tiene su peculiar forma de entender la vida. ¿Resultado? Alonso ganador y más líder.

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