Gibernau y Pedrosa un equipo de ensueño
Una de las prioridades de la nueva coalición de patrocinio entre Repsol y Telefónica es tener juntos en la escudería oficial Honda-HRC de MotoGP a los dos catalanes a partir de la próxima temporada

Capítulo dos. Nuevas noticias sobre la magnitud del proyecto de colaboración entre Telefónica y Repsol en lo referente a sus inversiones en patrocinios deportivos. Un equipo español de ensueño en el Campeonato del Mundo de MotoGP es una de las prioridades de estas dos grandes compañías, dispuesta a aportar más de 30 millones de euros para colocar a sus pilotos en el equipo oficial Honda-HRC.
Repsol ya es el soporte principal del único equipo full factory (con dependencia directa de fábrica) de Honda, un acuerdo que deberán renovar antes de finalizar esta temporada. Pero la petrolera no quiere mantener bajo ningún concepto su actual situación, en la que se encuentra representada por dos pilotos ajenos por completo a sus intereses comerciales y de imagen (Max Biaggi y Nicky Hayden).
Su colaboración con Telefónica abre un abanico de posibilidades impresionantes. Su marca MoviStar tiene una larga y fructífera relación con Sete Gibernau y Dani Pedrosa, precisamente la pareja de lujo que las compañías españolas piensan proponer a Honda para el Mundial 2006. Si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él. Es la conclusión a la que han llegado los directivos de Repsol y Telefónica después de mantener un tira y afloja poco provechoso al final de la pasada campaña. Telefónica quería una moto oficial que era de la petrolera, mientras que Repsol suspiraba por un piloto contratado por la compañía de telecomunicaciones... Y ninguno de ellos ha satisfecho sus pretensiones.
Será distinto a partir de 2006. El salto de Pedrosa a MotoGP está asegurado independientemente de sus resultados de este año en 250cc, por lo que se convierte en el compañero de equipo ideal para Gibernau, que hoy por hoy es el único que ha plantado cara a ese ogro llamado Valentino Rossi.
Noticias relacionadas
Una combinación de veteranía y juventud
El proyecto de un superequipo español de MotoGP bajo los auspicios de HRC nace con vocación de futuro. Gibernau va camino de los 33 años, así que ir pensando en el relevo a medio plazo no resulta en absoluto descabellado. Por eso una escudería formada por Sete junto a Pedrosa (que cumplirá 20 el próximo septiembre) supondría una magnífica combinación de veteranía y juventud. Además, la relación entre los dos catalanes es estupenda, entre otras cosas porque por su diferencia de edad pueden considerarse de diferente generación deportiva y la inevitable rivalidad entre compañeros se vería así minimizada. Por otro lado, el interés mediático de esta pareja tan atractiva resulta indiscutible, otro argumento de mucho peso para apostar por la coalición Repsol-Telefónica.
