Yo digo | M. Franco Peral

Los últimos hechizos de África

Manuel Franco
Redacción de AS
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Existe una señal en el aire que dice que la aventura está terminando, pero aún queda mucho por vivir. Tras pasar la noche en la tienda, me entero de que un poco más allá unos extraños personajes han rajado las telas de estas casas nuestras y han robado a unos mecánicos de Nissan. Esto de dormir en la tienda no está mal, si no fuera porque cada media hora hay algo que te despierta. En ocasiones creo que son espíritus malignos de visita en forma de mosquitos con la malaria dentro. Ayer los culpables de mi insomnio fueron unos franceses que tenían montada una fiesta porque por la mañana volaban directamente a Dakar.

Este enviado especial se quedó en Tambacounda para hoy, muy temprano, salir hacia la tierra prometida y entrar en la capital de Senegal en coche. Así que anoche otra vez le tocó a la tienda aguantarme, menos mal que el 'Coletas' y Ana me enseñaron a montarla. Al poco tiempo de llegar a este sitio la emoción volvió a mi corazón en el chat que me prepararon en as.com. Ver que hay muchas personas que se molestan en leernos y demuestran interés por lo que hago es algo que tardaré en asimilar. Dakar espera, sus playas, su Lago Rosa y su magia, esa que me acompaña desde España en este viaje inolvidable por el continente del hechizo.

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