Alonso vuela hasta su mejor viernes del año
Gran segundo puesto del asturiano en la última sesión, a espaldas de Sato. Schumi logró el tiempo rápido del día

El George Harrison español de la Fórmula 1 piensa en subir al podio en Montreal. Con la melena como visera, Fernando Alonso transformó su aire Beatle en el ritmo a seguir en la ciudad canadiense, famosa por su festival de jazz y el impresionante río San Lorenzo (mucho más caudaloso que el Ebro a su paso por Zaragoza). Sobre una isla artificial llevó su Blue Submarine hasta la segunda plaza de la segunda sesión libre. Sólo Takuma Sato, la versión masculina de Yoko Ono, pudo con él.
El peligro en esta metáfora musical son los Rolling que lidera Mick Schumacher. Para él fue el mejor tiempo del día en la primera sesión con poca gasolina, pese a un susto contra el muro. Nuevo récord de pista (1:14.013). Primer candidato al disco de platino para satisfaction de su jefe de equipo, Jean Todt: Bridgestone ha vuelto ha hacer un trabajo excelente con los neumáticos que ha traído aquí a Montreal.
La constancia de las ruedas en las tandas largas (en condiciones de carrera) es la mejor de todos los coches en pista, incluidos los veloces Renault. Michael y Barrichello, eso sí, se subieron por las paredes y tuvieron sendos toques en una pista que estaba sucísima.
Davidson, un chico que empieza con BAR Honda en esto de la música de la F-1, se estrelló contra las protecciones. Hubo muchos sustos, que también salpicaron a Alonso, con un gloriosos trompo a final de recta.
El asturiano forzaba la máquina en busca de un buen registro y entró colado a la primera curva. Nada grave porque pudo dar la friolera de 46 vueltas. Tuvo mucha más suerte que Ringo Star Trulli, que sufrió una avería eléctrica en la primera sesión y problemas de dirección en la segunda: Nos queda mucho trabajo por hacer porque no pude completar el programa previsto.
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Así las cosas, el asturiano puede sentirse esperanzado porque en otros grupos musicales las aguas bajan mucho menos tranquilas. Montoya sufrió una fuga de gasolina que le impidió rodar casi toda la segunda sesión y Ralf se quejó de problemas de frenos. Ojo con ellos, que disponen de un gran motor. Ya falta menos para saber si esta canción se convierte en un clásico.