Baño de multitudes de Fernando Alonso en la Castellana
A pesar de lo corto del recorrido, que no llegaba al kilómetro, el asturiano ha mostrado el poder de aceleración de su monoplaza y el de los frenos.

Fernando Alonso, segundo el pasado fin de semana en el Gran Premio de España y tercero en la clasificación del mundial de Fórmula Uno, se ha dado esta tarde un baño de multitudes en el Paseo de la Castellana de Madrid, al volante de su Renault en una exhibición presenciada por cerca de cien mil espectadores.
El poder de convocatoria de Fernando Alonso es impresionante, conocido hace dos meses, antes del inicio del mundial en Australia, solamente por los seguidores de la Fórmula Uno, ahora con tan solo cinco carreras disputadas en las que ha conseguido subir en tres ocasiones al podio, ha logrado reunir hoy en la Castellana a familias enteras llegadas desde todos los puntos de España.
La ministra de Educación Cultura y Deporte, Pilar del Castillo; el Alcalde de Madrid, Jose María Alvarez del Manzano y el director de la Guardia Civil, Santiago López Vadivieso, gran aficionado y habitual participante en competiciones del motor, tampoco han faltado al poder de convocatoria del piloto asturiano.
Gentes subidas en árboles, semáforos, marquesinas de autobuses, cualquier punto elevado era ideal para poder ver sin obstáculos la exhibición de Fernando Alonso al volante de su Fórmula Uno, que ha satisfecho a los cerca de cien mil espectadores.
Corto recorrido
A pesar de lo corto del recorrido, que no llegaba al kilómetro, el asturiano ha mostrado el poder de aceleración de su monoplaza y el de los frenos, ya que en el recorrido de vuelta había un gran bache cerca del final, que le obligaba a pasar muy despacio Si la gente, algunos de ellos apostados en la primera fila desde las nueve de la mañana, se ha volcado con Fernando Alonso, el piloto les ha obsequiado con dos vueltas más de la previstas.
Cuando el hipotético director de carrera le bajó la bandera a cuadros, ante las protestas de los aficionados, el asturiano dio aún dos vueltas más y la última pasada la hizo a reducida velocidad saludando con la mano a todos los que habían acudido en esta calurosa jornada de mayo, para ver de cerca al piloto más joven de la historia de la Fórmula Uno en subir al podio.
Como si se tratara de un auténtico Gran Premio, al final la fuerzas del orden se vieron impotentes para frenar la invasión de pista y el asturiano, subido de pie sobre su monoplaza, agradeció a los espectadores su presencia y les prometió conseguir "victorias en el mundial ¨porqué no", algo que no se había atrevido a confesar en la conferencia de prensa anterior a la exhibición.
Gran desfile de coches
Con anterioridad los espectadores, para irse animando tuvieron la oportunidad de ver el desfile de coches de competición de Renault y prototipos de la marca francesa, antes de que los pilotos de rally comenzaran a calentar a los espectadores con sus derrapajes.
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Para este exhibición, única en su especie, el equipo Renault de Fórmula Uno ha desplazado a su equipo de pruebas, que hasta el pasado viernes había estado ensayando en el circuito Paul Ricard, al sur de Francia.
Tres camiones, dos coches y veinticinco personas ha sido el operativo de Renault, para que Fernando Alonso, con el mismo coche que quedó segundo el pasado domingo en Barcelona, se diera una baño de multitud y devolviera la Fórmula Uno a Madrid, ausente desde 1981 en el circuito del Jarama.