Pokémon Escarlata / Pokémon Púrpura
Pokémon Escarlata / Pokémon Púrpura
Carátula de Pokémon Escarlata / Pokémon Púrpura

Pokémon Escarlata y Púrpura, análisis. El nuevo horizonte de la saga tiene acento español

Te contamos nuestras conclusiones finales con Pokémon Escarlata y Púrpura, la novena generación de la popular franquicia desarrollada por Game Freak.

“Espero que disfrutes al máximo de tu nueva etapa estudiantil, cariño”, dice nuestra madre antes de que crucemos el umbral hacia el mundo exterior. Pueblo Cahíz y sus alrededores marcaban la frontera de lo conocido, el patio trasero en el que crecimos observando a otros tomar la ruta hacia la aventura del entrenador. Los años pasaron y ahora somos nosotros ese adolescente dispuesto en uniforme, el reflejo materializado de los sueños con los que crecimos cada noche. Paldea nos espera.

Sustituye Pueblo Cahíz por Villa Raíz, Pueblo Hojaverde o Pueblo Primavera. Todas ellas tienen un nexo en común que pervive en la memoria de aquellos que durante 26 años han lucido su gorra con orgullo. Son los momentos iniciales al pensar qué nos deparará el camino, cuál será el tesoro que recordaremos cuando las canas comiencen a asomar. Por los que están; por los que ya no están. Pokémon Escarlata y Púrpura es el homenaje interactivo a la Península Ibérica, desde el olor a sal de las costas andaluzas hasta la naturaleza indomable de Cantabria. Todos los españoles tenemos un poquito de nuestros orígenes aquí.

Paldea a tus pies

El proyecto extracurricular de la Academia Naranja o Uva (dependiendo de si juegas a Escarlata o Púrpura) marca el inicio del viaje del entrenador. Ante nosotros se desplegarán por el mapa tres historias que podremos avanzar como y cuando queramos, sin importar el orden o cumplir requisitos previos. ¿Has combatido mucho contra Pokémon salvajes y puedes dar la talla en un gimnasio de nivel 40? Corre hacia él y bátete contra el Líder de Gimnasio.

Nunca había cobrado tanto sentido el concepto de viaje en la franquicia Pokémon. Una vez que sales de tu casa el mundo se encuentra ante ti, dispuesto a ser descubierto de la forma que quieras. Antes de dejar por primera vez Ciudad Meseta, la capital de Paldea y lugar de residencia de la Academia, se te aconseja qué camino seguir dependiendo del tipo de desafío que quieren tener en las primeras horas. Eres libre de tenerlo en cuenta… o no. Esta es tu aventura.

Pokémon Escarlata y Púrpura realizan el mayor salto a nivel estructura que la serie ha recibido desde su llegada a las 3D. El concepto de mundo abierto se trata sobre las bases tradicionales del género, con la libertad y la entidad que requiere un juego de semejante calibre. Las Áreas Silvestres de Pokémon Espada y Escudo desempeñaron un papel prototípico que transmitía hacia qué lugar se dirigía la saga, y posteriormente Leyendas Pokémon: Arceus materializó todavía más esa idea. Aquí nos encontramos con la entrega Pokémon más ambiciosa vista en el último par de lustros.

La entera disposición del mapa está diseñada en base a tu montura. Al contrario que el spin-off del pasado mes de enero, aquí contamos con un único Pokémon que desarrolla habilidades a partir de nuestro progreso en la Senda Legendaria, una de las tres historias que conforman el proyecto extracurricular. Koraidon (o Miraidon) reciben mejoras como mayor impulso al saltar, planear e incluso escalar, entre otras. Durante tu progreso percibes que las regiones ofrecen diferentes capas de profundidad según las habilidades que hayas desbloqueado.

Por ejemplo, el oeste de Pueblo Altamía, una de las primeras localizaciones que visitarás, es una compleja red natural de cañones que esconden multitud de objetos, teraincursiones y Pokémon especiales entre sus rincones. Cuando pasas por ella con la versión básica de la montura, observas la cantidad de elementos que estás perdiéndote en tu primera visita. Ocurre lo mismo si adelantas demasiado tu excursión a Lago Cazola, que desemboca en el Mar Septentrional de Paldea. Sin haber desbloqueado el poder nadar no exprimirás al máximo su oferta.

Estos cambios alteran la forma en la que afrontas el camino. Pokémon Escarlata y Púrpura se aleja de secciones delimitadas, de pasillos repletos de entrenadores deseosos de echar un combate. Estamos ante una entrega donde prima la exploración por encima de todo lo demás. Nada marca tu camino, ni tampoco existe un único objetivo que cumplir: somos nosotros abriéndonos por Paldea sin sentir los grilletes narrativos. Ves un Farigiraf en el horizonte y nada te impide intentar capturarlo.

Pese al giro drástico que ha recibido la aventura, se siente un juego familiar. Es el Pokémon que hemos jugado toda la vida, pero llevado a un nuevo género con todo lo que ello conlleva. El método de captura de Leyendas Pokémon: Arceus se desecha para volver a la versión clásica, que necesita entablar un combate con el Pokémon a capturar para posteriormente lanzar la Pokéball deseada de manera automática. En cuanto a control, la única mecánica heredada (además de la inercia del control y lo bien que se desenvuelve) es el agachado, una pincelada de sigilo que sirve para no ahuyentar a los Pokémon escurridizos.

La diversificación de la meta Pokémon

La manera en la que Game Freak diversifica la meta Pokémon es una de las claves sobre las que gira esta esperada novena generación. Como decíamos en anteriores líneas, el progreso principal se divide en tres historias que tocan los principales elementos narrativos de Pokémon Escarlata y Púrpura. La que más destaca por motivos evidentes es la Travesía de la Victoria, la cadena de objetivos tradicional que te llevará a enfrentarte a todos los Líderes de Gimnasio repartidos por Paldea.

Pocas sorpresas hay en este sentido. Cada Gimnasio se divide en dos misiones. La primera, a modo de prueba de aptitud, te lleva a completar un pequeño objetivo alrededor de diversos minijuegos. Lo cierto es que muchos dejan que desear. Es una lástima que se aprovechen poco los momentos previos al enfrentamiento con el Líder. Hay algunos Gimnasios que para entrar requieren completar pequeños puzles ambientales que te exigen saber leer el escenario. Pequeños momentos de brillo en este sentido que, lamentablemente, son la minoría.

La segunda gran cadena de objetivos se encuentra en la Senda Legendaria, donde se encuentran los denominados Pokémon dominantes. Damián, uno de los personajes del juego, te pedirá ayuda para acabar con estas versiones especiales de diferentes Pokémon para seguir mejorando su bagaje culinario. Dependiendo de en qué momento te enfrentes a ellos serán más o menos difíciles; si no vas más allá del nivel adecuado para completarlas, lo normal es que supongan un mayor desafío que el resto de los contenidos. El ejemplo más evidente lo encontraréis en Klawf, el Pokémon Emboscada que ya se dejó ver durante el material promocional.

La tercera en discordia es la Vía Stardust. Pokémon Escarlata y Púrpura no dejarían escapar la oportunidad de presentar su propio equipo rival del entrenador. El Team Star es un grupo de adolescentes que busca de alguna manera romper con la rigurosidad que destila la Academia. Por Paldea encontrarás sus cuarteles generales, que al igual que los Gimnasios se dividen en dos fases. La primera consiste en un minijuego mal ejecutado. Tienes 10 minutos para acabar con un total de 30 Pokémon rivales mediante la función ‘Enviar Pokémon’, donde los miembros de tu equipo combaten contra otros Pokémon de manera automática.

Entre el exagerado colchón de tiempo que tenemos para completarlo (cuando en lo práctico tan solo necesitas minuto y medio), la regeneración de salud ilimitada en las máquinas de refrescos de la zona y el irregular framerate que suele mostrar, no encontramos motivos suficientes para comprender porqué se han planteado así. Molestan en su estado actual; todo lo contrario al enfrentamiento contra el cabecilla de la base, un duelo que supone un desafío real si no estás pertrechado bien.

Es en la Vía Stardust donde se materializan los esfuerzos del estudio por ir algo más allá en el plano narrativo. No podemos entrar a desgranar los temas que tocan para no entrar en revelaciones argumentales; lo que sí podemos decir es que es un paso hacia delante valiente dentro de los márgenes de la saga, que transmite un mensaje final positivo a todas las audiencias. Queremos que esta línea se mantenga en futuras generaciones.

Completar las tres historias es imprescindible para continuar en el arco global que desemboque hacia los contenidos del postgame. Aunque destaque este trío, existe un cuarto contenido que, sin hacer apenas ruido, logra tomar protagonismo por la naturaleza que ofrece asentarse en las bases del mundo abierto. Nos referimos al completado de la Pokédex, el ‘hazte con todos’ que cobra un matiz todavía más especial aquí.

La mejora en la exploración y la manera en la que abarcas el descubrimiento de nuevos Pokémon hace que rellenar la Pokédex sea uno de los contenidos con los que más hemos disfrutado. Dejando números a un lado, decisiones como eliminar tedios y secuencias que rompen el ritmo (como los entrenadores, que ahora solo entablan combate si tú interactúas con ellos) hacen que la captura sea adictiva. Constantemente estás recibiendo una recompensa, ya sea añadiendo una nueva entrada, encontrando un Pokémon de un teratipo concreto, un Pokémon variocolor o materiales para poder elaborar nuevas MT. Y sí, los nuevos Pokémon nos han gustado mucho. Tienen identidad.

Pokémon Escarlata y Púrpura se erige como un equilibrio de decisiones entre lo moderno y lo tradicional. Muchas de ellas están dirigidas a mejorar lo que habitualmente llamamos ‘calidad de vida’. Interfaces, la forma de reunir objetos con el comando Enviar Pokémon, o la propia máquina MT, entre otras, son el reflejo de la búsqueda por aligerar ciertos mecanismos para conseguir agilizar la fórmula sin suponer una ruptura de lo que nos es familiar. Encontramos el ejemplo perfecto en el nuevo método de crianza. Ahora es tan sencillo como montar un picnic en cualquier punto del mapa, montar un bocadillo que bonifique la aparición de los huevos y dejar que los Pokémon de nuestro equipo se encariñen entre sí. En cuestión de minutos tendremos más de cinco huevos esperando a ser eclosionados.

La teracristalización llega para quedarse

El fenómeno de la teracristalización va a dar muchísimo juego una vez arranque la escena competitiva. Como muchos ya conoceréis, Pokémon Escarlata y Púrpura añade una mecánica en combate que permite alterar el tipo de un Pokémon en base al teratipo que tenga de base. Por ejemplo, Pikachu es de tipo Eléctrico; si tu teratipo es Volador, podrá adoptar ese tipo en cualquier momento de la batalla para potenciar sus capacidades ofensivas y defensivas. Por otro lado, si su teratipo coincide bonificará el daño de los movimientos que coinciden.

Puedes utilizar la teracristalización una vez por combate y se mantendrá en el Pokémon elegido mientras continúe en la batalla. De hecho, para recargarla lo más fácil es que acudas a un Centro Pokémon, aunque también puedes utilizar los cristales de teraincursión repartidos por el mapa. Esta mecánica no marca demasiadas diferencias en la aventura contra la inteligencia artificial. Habitualmente los entrenadores y Líderes de Gimnasio lo usan en su último Pokémon como un botón del pánico. Tuvimos la fortuna de poder competir en algunos duelos competitivos a dobles contra otros jugadores y ahí sí adquirió un papel protagonista. Con un botón puedes cambiar el transcurso de la batalla dada la cantidad de combinaciones que puedes realizar. Y fuera del combate también muestra músculo: la búsqueda del Pokémon ideal con el teratipo que queramos es algo que, de nuevo, potencia la exploración.

Ligado a este fenómeno encontramos las teraincursiones, que funcionan de una manera similar a lo visto Pokémon Espada y Escudo. Aquí veremos habitualmente cristales por el mapa dedicados a un tipo concreto. Si encontramos un cristal de tipo siniestro, sabremos que el enfrentamiento contra ese Pokémon será una versión teracristalizada de ese teratipo. Hasta cuatro jugadores simultáneos pueden unirse a ellas, incluidos entrenadores controlados por la IA para rellenar los huecos restantes. Las teraincursiones engañan. Nos explicamos: las de baja dificultad son, evidentemente, muy sencillas de completar, y por ello caes en la interpretación de que el resto seguirá una línea similar. Nada más lejos de la realidad. A partir de cinco estrellas es muy difícil que puedas ganar tú solo junto a la IA, y junto a amigos debes marcar bien los tiempos sobre cuándo atacar, cuándo animar a los demás para aumentar el ataque… Es un contenido que pica mucho por la inmediatez de los procesos.

Aventura (mejor) en compañía

Las funciones en línea de Pokémon Escarlata y Púrpura toman un papel protagonista. A los clásicos combates contra otros jugadores e intercambio se le une el cooperativo, que funciona como un reloj suizo. Puedes crear grupos para compartir la aventura junto a otros tres amigos independientemente de la versión en la que se encuentren. Sigue el concepto seamless, que elimina las limitaciones habituales de este modo para que todos los jugadores puedan unirse sin importar el progreso que hayan realizado. Una vez dentro estarás en un mundo compartido en el que puedes hacer lo que quieras.

Si te apetece completar una misión de la Vía Stardust, puedes hacerlo mientras tus amigos siguen a lo suyo. El progreso en cuanto a las tres historias es individual incluso en el cooperativo. De hecho, el cooperativo potencia la búsqueda por completar la Pokédex. Si yo me encuentro un Ditto y alguno de mis compañeros no lo tiene, yo puedo esperar frente a él hasta que el otro jugador llegue y lo pueda capturar. Funciona igual en la teraincursiones: uno la activa y en el resto aparecerá en tiempo real un mensaje para unirse. Tampoco existen restricciones en la distancia entre los jugadores. Además, unificar sendas versiones permite que aparezcan Pokémon exclusivos de cada edición durante las apariciones masivas. Hay motivos para dar el salto con otros.

Después del salto jugable, ahora toca el salto técnico

La gran asignatura pendiente en Game Freak es estar a la altura de lo que podemos ver habitualmente en Nintendo Switch, sobre todo en las producciones internas de la compañía liderada por Shuntaro Furukawa. Lanzarse al mundo abierto trae consigo una serie de demandas técnicas que, lamentablemente, Pokémon Escarlata y Púrpura no gestiona bien.

Nos referimos sobre todo al framerate, que lucha constantemente por mantener los 30 frames por segundo. En dock se acentúan los problemas; lugares como Sierra Napada, donde la climatología crea efectos en pantalla algo más demandantes que en el resto de Paldea, la exploración se ve afectada por lo incómodo que resulta tener que lidiar con las constantes ralentizaciones. Si planeamos desde esta localización a las zonas colindantes, incluso algunas veces nos hemos visto forzados a tener que hacer el truco de mirar hacia el cielo para mejorar el rendimiento en el rumbo hacia nuestro destino.

Y no es un problema gráfico per se. El juego se ve bonito, la resolución es óptima para la consola, especialmente en modo portátil, donde usamos un modelo OLED de Nintendo Switch para realizar el análisis. Entre la nitidez y la viveza de los colores de su pantalla, las sensaciones en cuanto a lo visual no son malas. Por supuesto que se echa en falta mayor distancia de carga y otros elementos que dan mayor empaque al escenario, pero su principal problema es el framerate, pese a estar algo más aliviado al tener la tableta en las manos.

También resulta demasiado evidente que Paldea es el primer gran mundo abierto de la franquicia. El paso hacia adelante es valiente y necesario para la fórmula; lo que ahora necesita es abordar otras características intrínsecas del género. Necesita mayor cohesión con los elementos que despliega por el escenario. Los pueblos y sus gentes sirven un papel propio de una maqueta. Apenas hay oportunidades secundarias, ni tampoco se interactúa demasiado por sus calles. Tanto es así que el número de escenarios interiores es demasiado escaso, y los que hay (como la tienda de bocadillos) repiten la misma disposición estés donde estés. También necesita evolucionar en cuanto a la disposición de los Pokémon en la naturaleza. Nos gustaría que mostraran sus comportamientos en el hábitat, verlos relacionarse con los suyos y los demás.

Queremos cerrar el análisis haciendo una mención sobre el contenido postgame, que no podemos desvelar por motivos evidentes. Tras completar esta franja del juego tenemos la sensación de que se ha quedado demasiado corto. El estudio ha depositado en las tres historias la fuerza de los contenidos base de Pokémon Escarlata y Púrpura, que nos llevará más horas de lo habitual. De hecho, la Senda Legendaria por lo que ofrece en lo jugable podría tratarse perfectamente de algo que podríamos haber encontrado tras ver los créditos. Nos hubiera gustado que algunas de las sorpresas que aparecen en este marco hubieran sido más extensas. Al final, completar la Pokédex aparece como el gran objetivo de todo el juego.

CONCLUSIÓN

Pokémon Escarlata y Púrpura es el mayor salto que ha realizado la franquicia desde su llegada a las 3D. Nunca había cobrado tanto sentido la aventura del entrenador. Una vez sales por la puerta de tu hogar, Paldea aparece ante ti para ser descubierta de la manera que quieras y cuando quieras. La diversificación de la meta Pokémon nos deja una estructura que funciona por disposición. Eres libre de completar los objetivos en el orden que queramos. De alguna manera se libera de los grilletes vistos en la fórmula hasta el momento, que ahora deposita en la exploración y la experimentación con el entorno buena parte de su músculo. Completar la Pokédex es un ejercicio divertidísimo, que engancha y atrapa por la disposición de los encuentros salvajes en el mundo abierto. Se encuentra en el equilibrio de lo moderno y lo tradicional, algo que atrae tanto a su comunidad, a quienes se quedaron por el camino y los que todavía no se han colocado la gorra. Los problemas técnicos, el escaso postgame y ciertos errores en la ejecución del proyecto extracurricular son tres de los motivos que le alejan de lograr ser un impacto todavía más importante dentro de la saga.

LO MEJOR

  • La nueva estructura de la aventura le sienta genial. Libre y sin barreras.
  • El mundo abierto amplifica la fuerza de contenidos como el completado de la Pokédex.
  • Equilibrio ideal entre lo moderno y lo tradicional.
  • Las funciones en línea, sobre todo el modo cooperativo. Ya es imprescindible en la saga.
  • El impacto de la teracristalización en los duelos competitivos, sumado al desafío de las teraincursiones.
  • Los nuevos Pokémon que se incorporan, con identidad y algunas sorpresas.
  • La montura y de qué manera influye en la exploración.

LO PEOR

  • Problemas técnicos que se necesitan abordar en las próximas entregas.
  • Escaso contenido postgame.
  • Hay margen de mejora en las oportunidades que ofrece el mundo abierto.
8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.