¡Ojo, contiene spoilers!

Finales de serie que no gustaron

La nueva temporada de Dexter ha servido para poner un final digno a uno de los grandes fenómenos televisivos de los últimos años. Otras no tuvieron esa suerte.

Los Soprano (6 temporadas)

James Gandolfini dio vida al mafioso más mediático de la pantalla desde Michael Corleone. Su final, con fundido a negro, desató la ira de gran parte de la audiencia que no entendió su significado, pero que guardaba muchas similitudes con la escena de Joe Pesci en Goodfellas. David Chase, creador de la serie y director el primer y último capítulo, tenía claro que Los Soprano debería acabar sí o sí con la muerte del capo de la familia de New Jersy. En un principio pensó en finiquitarlo camino de reunión con una familia de Nueva York, pero yendo en el coche vio un tugurio y decidió que ese sería el lugar adecuado para poner fin al proceso de desmitificación del prototipo de mafioso. Si Scorsesse ya le quitó la capa de respetabilidad que le había otorgado Coppola en El Padrino, Chase iría un punto más allá y lo convertía en un personaje cercano, vulgar, con problemas cotidianos (ansiedad, sobrepeso, familia disfuncional…) y que, en vez de trajes caros, lucía chándal y pantalón corto. Algo que por cierto no gustaba a los ‘amigos’ mafiosos de Gandolfini que le asesoraban sobre el papel. James también contó con otro consejero de primer nivel, Tony Sirico (Paulie), que era un gánster de verdad con cárcel incluida, y cuya una condición para participar en la serie fue la de que su personaje no fuera un chivato.

Se puede ver en HBO Max.

Lost (6 temporadas)

J.J. Abrams logró su primer gran éxito con una ficción que narraba las aventuras de los supervivientes del accidente del vuelo 815 de Oceanic Airlines Sídney-Los Ángeles. La trama estaba cargada de acción y en un principio mezclaba intriga (Iniciativa Dharma) con algunos elementos sobrenaturales (El Humo Negro), pero que a medida que fue avanzando incorporó distintas líneas temporales, universos paralelos… todo ello se fue enredando de tal manera que el final fue tan caótico que sus guionistas tuvieron que hacer un epílogo para darle sentido. Para muchos espectadores todos los pasajeros habían muerto en el accidente y toda la serie era una especie de viaje (purgatorio) hacia una nueva vida (cielo), pero lo que habían querido reflejar era la existencia de una realidad alternativa en la que vivos y muertos estaban todos juntos. Era una respuesta a la pregunta universal de qué hay tras la muerte. Pero como la última escena fueron los restos del avión vacíos se afianzó la idea de la tragedia.

Se puede ver en Disney+ y Amazon Prime

Juego de Tronos (8 temporadas)

Tras seis temporadas brillantes y dos cerradas a toda prisa, el ensayo sobre el poder y el gobierno que hubiera firmado el mismísimo Maquiavelo, terminó con desilusión generalizada y con la sensación de que nada, o casi nada, encajaba como debiera. La serie en realidad tuvo un primer gran final con la muerte de la que había sido la gran figura femenina de la serie, Daenerys Targarayen, a manos de su amado, John Snow. Este ya no gustó porque el cambio de personalidad de la Madre de Dragones fue tan precipitado, injustificado e infantil que no hubo tiempo de digerirlo. A este primer desenlace se sumaron los diferentes cierres para cada uno de los arcos argumentales y que tuvieron su máxima expresión en la coronación de uno de los personajes más insulsos de la saga, Bran Stark, como rey de Poniente. Quizá todo el caos final se deba a que estos últimos guiones ya no contaban con la guía literaria de George R. R. Martin, aunque él había explicado a los productores de HBO cómo quería que acabase la historia y que tuviese dos temporadas más.

Se puede ver en HBO Max

Prision Break (5 temporadas)

Este drama carcelario inauguró la época dorada de las series y en un sus dos primeras temporadas cosechó un gran éxito de audiencia y crítica. Además, pasará a la historia por tener tres finales diferentes. El primero se dio al término de la que iba a ser su última temporada, la cuarta, en el Michael salvaba a su hermano Lincoln y los malos, como manda el código Hays, pagaban por sus crímenes. Una última escena en la que se veía la tumba Michael, que sufría una enfermedad terminal, ponía punto final a la historia. Hasta aquí todos contentos y un cierre al estilo clásico.

Pero los productores decidieron alargar la historia y realizaron un segundo final, que se desarrolló en un episodio especial de 90 minutos titulado Evasión Final. La excusa era dar una explicación a la misteriosa muerte de Michael, que resultaba electrocutado para salvar a la madre de su hijo. Esto ya gustó menos.

Pero no contentos ahí ocho años después recuperaron la serie resucitando a uno de sus protagonistas, la audiencia no respondió como pensaban y cerraron sine díe la prisión.

Se puede ver en Netflix y Disney+

Dexter (9 temporadas)

El psicópata más querido de la televisión tuvo una despedida (en la temporada 8) que dejó con mal sabor a la legión de fans que seguían sus crímenes. Tras varias entregas brillantes, la serie entró en una deriva que desembocó en la muerte de su protagonista femenina, Debra, y, lo que es peor, en una traición a los códigos morales o amorales que habían regido todas las entregas. En un último episodio apresurado y técnicamente chapucero Dexter Morgan ‘moría’ en un huracán y resucitaba como leñador en un lugar indefinido. Así que ocho años después ha tocado revivir al forense de Miami en un pequeño y frío pueblo del condado de Nueva York, pero en un territorio moral conocido. Un espléndido Michael C. Hall recupera el pulso al personaje, se pone al día en sus viejas costumbres (El Oscuro Pasajero) y le da un final a Dexter digno de su trayectoria. Aquí sí que ha valido la pena la espera.

Se puede ver en Movistar

Dos Hombres y Medio (12 temporadas)

Aunque la serie echó el telón en 2015, pero desde el despido de Charlie Sheen por “peligroso” en 2011 su estrella se había eclipsado. El actor, que ya tenía sus antecedentes, entró en una espiral autodestructiva tras su divorcio de Denise Richards en 2005. Las drogas, el alcohol y una bronca monumental con el productor (Chuck Lorre) fueron los detonantes de su expulsión, pese a que cada entrega era vista por 14 millones de espectadores en EE UU. Para Charlie fue un duro golpe pues cobraba por entonces 1,8 millones por episodio. A pesar de todo, le llamaron para el capítulo final, pero Charlie se descolgó con una serie de exigencias que hacían imposible su incorporación. Así que se montó un final estrambótico en el que un piano caía sobre un ‘resucitado’ Charlie Harper de espaldas a la vez que Chuck Lorre decía a cámara: “¡Ganando!”. Una burla personal dirigida a Sheen y que nada tenía que ver con el personaje.

Se puede ver en Amazon Prime.

True Blood (7 temporadas)

Los vampiros sureños de Luisiana cautivaron a la audiencia y a la crítica durante varias temporadas. La serie compartía marco temporal con otra saga célebre, Crepúsculo, pero su trama era más oscura, adulta, inteligente y erótica que la de Pattinson. La pareja Sookie Stackhouse-Bill Compton mantuvo un gran nivel, a pesar de que a partir de la quinta temporada bajó. Su final, con eutanasia con estaca por parte de él y emparejamiento con un desconocido por parte de ella, no gustó nada. Donde sí hubo final feliz fue en la vida real, ya que Anna Paquin y Stephen Moyer se casaron y tuvieron dos hijos.

Se puede ver en HBO Max

Los Serrano (8 temporadas)

La producción de Globomedia es posiblemente la ficción más importante, y también más tramposa, de la historia de la televisión en España. Esta comedia dramática familiar narra las aventuras de la pareja formada por un viudo (Antonio Resines) y una divorciada (Belén Rueda) y sus respectivos hijos. Cosechó grandes audiencias debido a las excelentes actuaciones de sus protagonistas y a presentar tramas muy cercanas para el espectador. El final fue una tomadura de pelo para muchos. Diego Serrano, agobiado por múltiples problemas, se tira de un puente, luz blanca y… se despierta. Los 147 capítulos habían sido solo una pesadilla, una pena que no fuera verdad porque se habrían evitado el boicot que Caja Madrid hizo a la serie porque sentó mal a la entidad una escena.

Se puede ver en Mi Tele

Cómo conocí a vuestra madre (9 temporadas)

Comedia de situación en la que Ted Mosby, un arquitecto viudo, explica a sus hijos cómo fue la relación con su difunta madre. A lo largo de los años van desfilando personajes que tienen relación con su vida y que hacen un retrato de la sociedad neoyorquina de la época. La serie mantiene un buen nivel hasta que en los dos últimos episodios da un giro sorprendente. Ted Mosby cuenta cómo fue la muerte de su esposa, pero sus hijos le dicen que en realidad no ha narrado su relación con esta, lo que en realidad ha mostrado es su amor por otra mujer, Robin; así que el empujan a que cumpla su sueño. La audiencia reaccionó mal a un final que por un lado contenía una tragedia y por otro era una traición a los nueve años de emisión. Por ello la productora decidió fabricar un final alternativo, que incluyó en el DVD de la última temporada, y en el que se terminaba con Ted y su futura esposa felices.

Se puede ver en Netflix