Crítica Way Down. El robo del siglo con Iniesta como cooperador necesario
La nueva película de Jaume Balagueró se mueve entre los esquemas clásicos del cine de atracos y el espectáculo hollywoodiense.

Way Down es una de esas películas que cuando uno comienza a verlas ya sabe cómo acabará, su esquema se ha repetido con asiduidad desde que en 1973 George Roy Hill sentará las bases del género con su extraordinaria El Golpe. Con distintas evoluciones ya hemos visto esa historia de atraco imposible en el que primero hay que reunir un grupo de especialistas de carácter variopinto, después el plan perfecto se complica por un número indeterminado de imprevistos y al final, tras algún giro de guion y ciertos momentos de tensión, los delincuentes, que suelen ser los buenos, se llevan el botín. Reservoir Dogs (1992), Sospechosos Habituales (1995), Ocean´s Eleven (2001) o Plan Oculto (2006) triunfaron porque supieron añadir a esa receta magistral nuevos ingredientes o se salieron del carril en mitad del viaje. Way Down no lo hace, se ciñe al canon y eso le quita cierta frescura y le deja varios escalones por debajo de todas las anteriores.
La historia se centra en el robo del diario del legendario corsario Drake, que por azar del destino se guarda en la cámara de seguridad del Banco de España, el lugar más inexpugnable del mundo y cuyas medidas de seguridad hacen imposible ni siquiera acercarse a ella. Liam Cunningham (Davos en Juego de Tronos) es un recuperador de tesoros que ve como España le arrebata en los tribunales lo que tanto tiempo le ha llevado encontrar. Con la ayuda encubierta del gobierno de Su Majestad y junto a un grupo de atracadores lidera un plan para recuperar el cuaderno. La historia se encuadra dentro del marco temporal del Mundial de Sudáfrica, cuyo desarrollo tiene una importancia capital en el desenlace.

Reparto
Freddie Highmore, conocido en España por su interpretación en Charlie y la fábrica de chocolate, Bates Motel y The Good Doctor, es el actor principal y uno de los productores de la cinta. El joven talento inglés vuelve a repetir el papel de genio introvertido capaz de resolver cualquier problema que se le plantea. Es un personaje hecho a su medida y su peso en la cinta eclipsa, aunque no estoy seguro de que esto sea para bien, al del resto de compañeros. El veterano Liam Cunningham, líder del equipo, construye el personaje más creíble de todos. Moviéndose bien entre la moralidad del robo, sus valores personales y la justicia de la misión. En la parte española, tanto José Coronado como Luis Tosar, dos de los mayores talentos de nuestro cine están infrautilizados. El primero porque se le encasilla en un rol, el de jefe de seguridad del Banco, que no presenta ninguna arista. Una figura maniquea que de exagerada resulta poco creíble. En cuanto a Tosar, en su faceta de conseguidor, está desaprovechado en un personaje más adecuado a Javier Cámara que a la imponente presencia de Tosar, que pese a todo logra una interpretación notable. El resto del reparto está formado por Àstrid Bergès-Frisbey, recuperada para el cine, Sam Riley, Axel Stein, Famke Janssen, Daniel Holguín y un divertido Emilio Gutiérrez Caba, en el papel de Gobernador del Banco de España. En general el equipo español se impone al de los foráneos, aunque no por tanta diferencia como la alineación presuponía.

Buenas escenas de acción
Técnicamente la cinta tiene momentos sobresalientes, destacando sobre todo la parte del asalto a la cámara fuerte, ahí es donde Balagueró es más fiel a sí mismo, consiguiendo elevar la tensión del espectador. Pero la historia no termina de ser creíble desde un primer momento y ciertos agujeros en el guion no ayudan a mejorar esa impresión general.
De todo el metraje los episodios más interesantes se circunscriben a las escenas de acción, mientras que las presentaciones de los personajes y su retrato psicológico se hacen, por intrascendentes, demasiado largos. La química entre el equipo no acaba de funcionar como debiera.
Como curiosidad está rodada en ambos idiomas (español e inglés) y todo fluye de manera natural, es algo a lo que las series como Narcos han acostumbrado al público español y que da mayor verosimilitud y permite apreciar mejor el trabajo de los actores extranjeros. La banda sonora corre a cargo de Arnau Bataller e incluye canciones de grupos tan distintos como Los Ronaldos, AC/DC o los Sex Pistols.

Entretenimiento de masas
Way Down está concebida como un blockbuster americano y como tal funciona, dos horas de entretenimiento ligero sin mayores pretensiones. Cine de aventuras para todos los públicos, sin violencia pese al atraco y donde el director pone a prueba el ingenio de sus actores y del público retándoles a que superen desafíos imposibles.
Alguna sorpresa final y el gol de Iniesta como parte del plan de fuga dan cierto toque colorista a una película que está lejos de ser la mejor de muchos de sus participantes, incluido el propio Balagueró, pero que funciona como producto de consumo. Quizá su talón de Aquiles es que ha sido demasiado políticamente correcta en todo. Recientemente tenemos La Casa de Papel, con un argumento y una localización con muchas similitudes, pero que funciona como un reloj (primera temporada) porque sus personajes se mueven en un mundo donde la frontera entre el bien y el mal no está claramente definida y que además no tiene reparos en sobrepasar algunos límites.

Lo mejor
- Todas las escenas dentro del interior del Banco de España.
- Los momentos de tensión que crea Jaume Balagueró.
- Por medios y reparto no tiene nada que envidiar a las grandes producciones extranjeras.
Lo peor
- Coronado y Tosar están infrautilizados.
- Freddie Highmore tiene demasiado peso en el equipo.
- Los retratos de los atracadores son superficiales.
- Previsible.