Skate City
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Carátula de Skate City

Skate City, análisis. La ciudad es tu pista

Llega a PC y consolas desde Apple Arcade un endless runner en forma de arcade de skate de corte minimalista que no renuncia a su personalidad móvil.

Skate City es una de esas rarezas que da el salto de dispositivos móviles (Apple Arcade, para ser más exactos) a PC, PS4, Xbox One y Nintendo Switch, y no solo por lo particular de su propuesta, sino que lo hace sin tocar nada de la versión original -es más, incluso pierde algo de contenido por el camino- para así ofrecer una experiencia limitada por su propio carácter pero que es capaz de despertar interés entre los aficionados a los videojuegos de skateboarding. Y es que con el celebrado OlliOlli en el punto de mira y alejándose de propuestas más complejas como los Skate o Tony Hawk's Pro Skater, Skate City es una suerte de endless runner bidimensional muy centrado en lo que quiere -o puede- ofrecer a través de una apuesta minimalista y, en cierta manera, condicionada por su formato original. Veamos en nuestro análisis si Skate City es capaz de posicionarse en buen lugar frente a títulos cortados por una marcada personalidad arcade.

Los ollies y flips más minimalistas

Lo nuevo del estudio noruego Agens junto a la editora Snowman no engaña a nadie. Y es que tras unos primeros minutos de juego, seremos testigos de todo lo que tiene el título por ofrecer. Su desarrollo es tan directo somo sencillo y rápidamente estaremos deslizándonos por las calles de Los Ángeles, Oslo o Barcelona (los tres únicos escenarios, a falta de un cuarto nivel ambientado en Miami que sí está disponible en la versión original de Apple Arcade) y realizando los típicos trucos que todo skater que se precie debe conocer; y dominar, claro. A través de una jugabilidad 2D en entornos tridimensionales, nos moveremos siempre de izquierda a derecha en niveles de generosa longitud aunque en ningún caso procedurales.

Su puesta en escena es calcada a la de la versión de Apple Arcade, conservando modelados, ligeros efectos gráficos, animaciones e iluminación, seguramente, el aspecto más llamativo del título. Y es precisamente esta particularidad la que representa su mayor contratiempo, puesto que a todas luces se nota que es un videojuego que viene de móviles. En ningún caso pretende ser un referente gráfico o técnico, aunque en pantalla grande se ven las costuras a una puesta en escena más bien justita. Modelados sencillos, dientes de sierra, escenario simples y animaciones un tanto bruscas delatan su condición móvil; incluso si acercamos mucho la cámara a nuestro avatar a través del modo foto, sus carencias gráficas quedarán más expuestas que nunca. Todo ello podría justificarse por su personalidad minimalista, aunque no convence frente a otras obras similares mucho más cuidadas en este aspecto.

Jugabilidad de móviles: retos simples

Siguiendo con su marcada personalidad de juego especialmente diseñado para dispositivos móviles (Apple en este caso), su jugabilidad mantiene también el mismo tono sobrio y accesible. Tanto es así, que su control es muy guiado, casi automático, y tan solo tendremos que recurrir a los joysticks del mando para realizar los diferentes trucos; tras un sencillo tutorial, rápidamente estaremos realizando las típicas piruetas de los skaters más avanzados. Así, un solo botón bastará para impulsarnos y alcanzar la suficiente velocidad para dar rienda suelta a los trucos, todos ellos mediante movimientos de joystick. En este sentido, Skate City se muestra muy accesible, aunque prácticamente nulo a nivel de dificultad.

Desde los típicos ollie, flip, frontside, backside y manuals hasta giros de 180 y 360 grados o grindeos como tailsides, blunts o crookeds. Ciertamente, se agradece la variedad de piruetas y trucos, a pesar de que la ejecución no puede ser más sencilla y simple. Aun así, encadenar los trucos a través de los constantes obstáculos y lograr auténticas coreografías sobre ruedas será nuestro principal objetivo. Y es aquí cuando entra en juego el sistema de puntuaciones y progreso de Skate City, apostando por la típica frase “fácil de aprender pero difícil de dominar” a través de constantes (aunque limitados en número) desafíos. Así, el título de Agens ofrece dos modos de juego: uno llamado Endless Skate y otro basado en retos y puntuaciones.

Endless Skate nos permite recorrer los tres niveles disponibles sin final aparente de recorrido (una vez lleguemos al final volveremos al inicio) para practicar trucos sin presión o, simplemente, para patinar a nuestro aire de forma virtual; eso sí, como opción pueden activarse pequeñas pruebas en cada recorrido y que podemos completar realizando un truco determinado en un lugar concreto, por poner un ejemplo. El segundo modo introduce misiones mucho más complejas y que requerirán de diferentes habilidades, tales como alcanzar cierta puntuación en un tiempo determinado, carreras contra otros skaters, evitar transeúntes o escapar de la policía, entre otros.

Gracias a este segundo modo de juego y tras completar cada misión, obtendremos puntos de recompensa con los que desbloquear diferentes elementos del juego, desde los dos niveles restantes (Oslo y Barcelona y sus respectivos desafíos, unos 20 por escenario) hasta diferentes objetos cosméticos, tales como nuevas tablas, ruedas y ejes, además de numerosos modelos de ropa y accesorios para nuestro skater. Aunque lo más llamativo es la mejora de ciertas habilidades de nuestro avatar, ampliando así mínimamente la sensación de progreso con el aumento de estadísticas como el salto, la velocidad o el equilibrio, además de trucos únicos más avanzados.

En conjunto, Skate City se antoja demasiado parco a nivel de contenido; tres niveles (a falta de saber si se añade el cuarto ya presente en móviles vía actualización) no son suficientes y a las pocas partidas se vuelve demasiado reiterativo. Y es que su desarrollo está claramente enfocado a las partidas rápidas, con poca profundidad; aquellos que busquen un juego de skateboarding más ambicioso tendrán que mirar hacia sagas ya asentadas y que todos conocemos.

Por otro lado, y tal y como ya hemos apuntado al inicio del análisis, su puesta en escena invade nuestros sentidos a través de un torrente de claroscuros, con aspectos muy mejorables tanto a nivel gráfico como de animaciones, aunque eso sí, apostando por una ambientación minimal al más puro estilo zen de otros títulos cortados por el mismo patrón, a lo que debemos sumar ciertos efectos climáticos bastante efectivos y una sensación, por lo general, de relax. Por suerte, cuenta con una banda sonora de corte lo-fi que le sienta como anillo al dedo a su propuesta audiovisual.

CONCLUSIÓN

Skate City llega a plataformas de sobremesa tras su debut en Apple Arcade, ofreciendo la misma experiencia de juego tanto a nivel de contenido como de jugabilidad. Es evidente que el título de Agens apuesta por una fórmula muy diferente a lo que nos tiene acostumbrados el género, delatando sin tapujos su condición de juego para móviles, particularidad que puede saber a poco para los jugadores más tradicionales. Pensado par partidas rápidas, rápidamente descubriremos todo lo que tiene por ofrecer, sin mucho más reto que lograr mejores puntuaciones en desafíos; además, gráficamente no destaca en ningún aspecto más allá de una ambientación de corte zen que le sienta bastante bien a su personalidad efímera para esos ratos en los que nos apetece desconectar.

LO MEJOR

  • Experiencia zen directa y accesible
  • Ambientación minimalista conseguida
  • Llegar a dominar combos es satisfactorio

LO PEOR

  • Jugabilidad limitada por su plataforma de origen
  • Apartado gráfico desfasado e irregular
  • Contenido muy limitado y menor que en iOS
6.5

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.