Novedades de Returnal

Los 5 juegos que definen a Housemarque, creadores de Returnal

Repasamos los cinco juegos que mejor representan la esencia de los finlandeses Housemarque, que en unos pocos meses nos traerán Returnal a PS5.

Uno de los exclusivos estrella de PlayStation 5 a lo largo de este 2021, más allá de las grandes producciones como God of War Ragnarok o Horizon: Forbidden West, es sin duda Returnal, del que hemos descubierto nuevos datos esta misma semana. De esta forma, y más allá de aventuras épicas, los amantes de la acción directa tendrán con él, en el mes de marzo, una cita ineludible, ya que hablamos de un estudio referente en lo que a arcades, sobre todo twin stick, y la vertiente más clásica de los shoot em up, se refiere: Housemarque. Prácticamente cada juego de este infravalorado estudio finés supone un soplo de aire fresco para los fans de la jugabilidad de siempre, de los “infiernos de balas”, y del espíritu arcade de hace muchas décadas, es decir, de superar las puntuaciones de otros jugadores, y de uno mismo, pero… ¿quiénes son? ¿Por qué este giro en su filosofía que tiene como consecuencia Returnal?

El arcade que vino del frío

Aunque su popularidad se disparara durante la generación de PlayStation 3, Housemarque es un estudio con más de dos décadas a sus espaldas, y que ya bien pronto demostró de lo que es capaz con juegos como Super Stardust, un curioso shooter de vista cenital y scroll diagonal llamado The Reap ya con las señas de identidad del estudio, y lo más peculiar, una aventura gráfica, Alien Incident. Obviamente, con estas credenciales, otro género en el que podían hacerlo bien es el de los deportes extremos, y así lo hicieron con Supreme Snowboarding (1999) y Transworld Snowboarding (2002), siendo este segundo su primer exclusivo para una consola de Microsoft, la Xbox original concretamente. Sin embargo, y a pesar de contar ya con un currículum considerable, habría que esperar hasta 2007 para vislumbrar la verdadera capacidad y la esencia de Housemarque.

La puesta en escena del estudio la supone Super Stardust HD (2007), una versión en alta definición del original con una gran recepción (85 en Metacritic), y que aún vería una nueva versión mejorada en PS4 y con compatibilidad con realidad virtual, Super Stardust Ultra. Seguramente se hizo popular por algo que no debería, y es que fue uno de los juegos que Sony regaló debido al infame incidente del PSNgate, con el cual millones de cuentas de PlayStation Network alrededor de todo el mundo quedaron comprometidas. No hay mal que por bien no venga, y es que muchos usuarios tuvieron la oportunidad de conocer un arcade frenético en el que el término bullet hell cobraba todo el sentido. De manera similar a uno de sus mejores juegos, Resogun, del que hablaremos más adelante, la nave controlada por el jugador contaba con tres armas principales diferentes, las cuales podían mejorarse, además de una cantidad limitada de bombas y una habilidad activa de invencibilidad temporal. Evidentemente, prescinde de cualquier atisbo de narrativa, y es que el mayor aliciente del juego eran sus marcadores online.

No abandonarían la perspectiva cenital en Dead Nation (2010), ambientado en medio de un apocalipsis zombie, y que, curiosamente, también fue regalado tras el acontecimiento del que hablamos anteriormente. Mantuvieron el sistema de dos sticks, uno para mover al personaje y otro para apuntar gracias a una mirilla roja, y que posteriormente perfeccionarían prescindiendo de la necesidad de un botón para disparar. Se trata de uno de sus juegos con más posibilidades de personalización, ya que si bien el protagonista está preestablecido –a elegir entre varios-, sí podemos comprar diferentes armas como lanzallamas, ametralladoras, escopetas… y armaduras que potencian determinadas capacidades. Una de sus principales peculiaridades es que su ranking mundial lo mostraba en forma de mapa señalando el índice de infección de cada país, uno de sus aspectos más originales.

Sin embargo, la gran sorpresa que nos ha brindado Housemarque a lo largo de su trayectoria es Resogun (2013), uno de los videojuegos que formó parte del catálogo de lanzamiento de PlayStation 4, y que además, fue gratuito para los suscriptores de PS Plus. Sin lugar a dudas un destacado descubrimiento que con su 84 en Metacritic superó a otros que llegaron con la consola como Assassin’s Creed IV: Black Flag o Killzone Shadowfall, quedando solo por debajo en este aspecto de NBA 2K14. Esta vez se aventuraron en el scroll horizontal, en cinco fases –con sus respectivos jefes- en forma de cilindro en las que acabar con cientos de enemigos con una de las tres naves disponibles para elegir (Nemesis, Ferox y Phobos), cada una de ellas con características diferentes como la velocidad, el tamaño, el arsenal… Como habilidades comunes contaban con bombas, capaces de despejar completamente la pantalla de enemigos, o de la más divertida Overdrive, una suerte de aceleración en la velocidad –de muy limitado tiempo- que nos permitía atravesar oleadas de naves enemigas sin sufrir daño y así poder superar más de un apuro. Divertido, frenético y altamente rejugable.

Su siguiente juego destacado, y previo a lo que podríamos considerar su obra magna, es Alienation (2016), del cual tampoco cabe llevarse a engaños, ya que se trata de otro twin stick shooter excelente. Podríamos hablar de él como la fórmula evolucionada de Dead Nation –de hecho, Housemarque lo considera su heredero espitirual-, ya que bajo la jugabilidad de aquel y una ambientación diferente, ofrece una profundidad inédita hasta el momento para el estudio, permitiéndose incluso ciertos chascarrillos en los diálogos entre sus personajes. Primeramente, nos encontramos ante la mayor diversidad entre clases –Tanque, Saboteador y Bioespecialista-, con árboles de habilidades y muy diferenciados entre sí para fortalecer el juego cooperativo, que por desgracia, solo está disponible online. Además, introduce un sistema de looteo a lo Diablo –salvando las distancias, obviamente- con la posibilidad de conseguir hasta armas legendarias y mejorar apartados de las mismas como el daño, la cadencia de disparo o el tamaño del cargador. En definitiva, podemos hablar sin miedo a equivocarnos de su juego con más contenido.

En 2017 lanzarían el que es su juego más aclamado hasta el momento, Nex Machina, con una fantástica nota media de 88 en Metacritic, y con el que culminaron una trayectoria de referencia absoluta en el arcade. Con la colaboración de Eugene Jarvis –de hecho el juego comenzó llamándose Jarvis Project-, creador de clásicos como Defender, Robotron 2048 o Smash TV, Housemarque creó un videojuego con una variedad en los escenarios fabulosa, adornados con el habitual espectáculo de luces y efectos, y con unas transiciones entre niveles abrumadoras. El objetivo, como no podía ser de otra manera, eliminar una gran multitud de enemigos con un arsenal que va más allá de armas de fuego –hay incluso espadas-, al tiempo que intentamos rescatar a todos los humanos presentes en el nivel, herencia directa de Resogun. En esta ocasión, el estudio prescinde de ornamentos propios de otros géneros, como el loot o las habilidades mejorables, además de contar con una cantidad de modos de juego que no es la más generosa, pero lo hace en beneficio de evolucionar su fórmula hasta su punto más álgido.

“El arcade ha muerto”

 Desgraciadamente –o no, quién sabe-, el legado de Housemarque en el arcade termina aquí, y es que hace tres años decidieron hacer borrón y cuenta nueva. Como ellos mismos reconocieron, sus juegos eran bien recibidos por crítica y público, pero la rentabilidad de los mismos estaba lejos de ser la óptima, con lo que, tras la llegada de Matterfall (2017), tomaron un nuevo rumbo que ha desembocado en su próximo juego, Returnal. Por suerte, aún es posible vislumbrar un atisbo de su anterior obra en este título, un roguelike procedural con el que se aventuran en el desarrollo más a lo grande, y que promete con convertirse en un nuevo referente de quienes gusten de las emociones fuertes.

Returnal

Returnal es una aventura de acción y disparos con una ambientación de ciencia ficción a cargo de Housemarque y Sony Interactive Entertainment para PlayStation 5. Tras el aterrizaje forzoso en este mundo cambiante, Selene debe buscar en el desolado paisaje una antigua civilización para poder escapar. Sola y aislada, se ve abocada a luchar con uñas y dientes para sobrevivir. Cae derrotada una y otra vez, lo que la obliga a reiniciar su viaje cada vez que muere.

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