Derrapes y frames

Dirt 5, impresiones en Xbox Series X. Conduciendo más allá de los 60fps

Probamos la versión preview de Dirt 5, uno de los primeros juegos que llegará con un modo 120fps para Xbox Series X.

Dirt 5 es un juego alocado. Directo. Feroz. No busca el realismo ni tampoco ofrecer un sinfin de opciones al usuario. Quiere que lo enciendas, que arranques y que te diviertas desde el primer momento. De hecho, así empieza la partida con el título, haciendo una carrera en medio del barro para luego dar paso al menú principal y sus opciones. Hemos podido jugar al título con Xbox Series X, plataforma en la que llega con un atractivo especial, moverse a 120fps . Algo que no sabemos qué recorrido tendrá en consolas, pero que al menos en este arranque de nueva generación suena de lo más interesante. ¿Valdrá realmente la pena?.

Todo lo que rodea Dirt 5 tiene aroma a arcade. Primero por el modo carrera, en el que básicamente vamos superando distintas carreras en las que tenemos mini desafíos para poder desbloquear nuevas carreras, competir en ellas, ganar dinero, experiencia… Desbloquear nuevos vehículos y seguir compitiendo en decenas de propuestas. El gran atractivo está en los circuitos, tremendamente variados tanto en localizaciones como también en respuesta, así como en el tipo de vehículo que vamos a ir usando cada vez. No es lo mismo correr por las calles de Manhattan mojadas por la lluvia que hacerlo en medio de la nieve en Noruega o saltando charcos de barro en alguna zona perdida de Italia.

De hecho, esa es la gracia del juego: ofrecernos una jugabilidad directa, incluso algo simple si lo comparamos con otros juegos del mismo espectro, pero que encaja perfectamente en los desafíos en forma de carreras que se nos presentan.

Brasil, China, Grecia, Italia, Marruecos, Noruega, Nepal, Sudáfrica, Arizona y Roosevelt Island son las principales localizaciones que tenemos disponibles de entrada, donde en cada una de ellas hay varias carreras y sus modos espejo. ¿En qué se diferencian? Sobre todo en los trazados y en el tipo de terreno en el que vamos a competir. Todo ello hace que las carreras nunca sean iguales, ya que cada una tiene sus particularidades en forma de puente estrecho, salto al vacío en medio de un barranco, giros imposibles de 180 grados y muchos centímetros de grosor de nieve, por citar algunos ejemplos. Así es como se desarrolla sobre todo el modo carrera y el modo arcade, en el que podemos personalizar la experiencia con la ubicación, clase de vehículos, clima (que puede ser variado), momento del día y otros detalles, como número de corredores y vueltas al circuito.

Una IA agresiva, aunque solo a veces

Una de las sorpresas que hemos tenido durante nuestra sesión con Dirt 5 es que la IA enemiga tenía dos comportamientos diferenciados. Por un lado, algunas carreras en las que apenas mostraban un desafío real y podíamos ganar con cierta holgura (en modo normal). Por el otro, momentos en los que su agresividad era palpable y agradecida: se te ponían en medio de la trayectoria, te empujan por detrás o no tienen problema en frenar tarde si ven un hueco. Desde Codemasters se nos ha indicado que la IA todavía se está trabajando y que por eso podríamos encontrar tramos muy fáciles, pero en todo caso, la agresividad detallada y vista en ciertos momentos sí nos parece un buen camino a seguir de cara al producto final.

El aire a arcade se nota desde un primer momento, también porque los impactos y roces con los otros coches no tienen una consecuencia a largo plazo. Nos saldremos del trazado o nos frenaremos en seco. O daremos vueltas de campana. Pero podremos seguir compitiendo a toda velocidad porque no hay daños físicos. De hecho, los reglajes, si es que se puede considerar así, o más bien ajustes fuera de carrera se basan en escoger si la transmisión es automática o manual y escoger el nivel de frenos antibloqueo, control de tracción y gestión de estabilidad, que se encuentra todo en “bajo” de inicio. Que nadie espere toquetear los vehículos para cada tipo de escenario, porque no es lo que pretende ofrecer Dirt 5.

Seguramente tampoco lo necesita, ya que su gran atractivo es el de circuitos anchos y con bastante libertad de acción, frenadas y derrapes inmediatos que permiten corregir cualquier error y capacidad de reacción para remontar o para aguantar la posición sin que suponga una frustración para el jugador. Pasarlo bien es imprescindible en esta fórmula, aunque no sabemos si a la larga el juego puede quedar algo parco en opciones superadas las primeras horas. Lo que sí consideramos es que estas primeras son directas y entretenidas.

Playgrounds: hora de crear

Una de las novedades de esta entrega es el modo Playgrounds, que nos permite crear o disfrutar de creaciones de la comunidad. Contamos con tres modos diferenciados: pasar por los checkpoints y llegar lo antes posible a meta, como una especie de contrarreloj pero totalmente loca por los diseños que se pueden llegar a hacer; el modo Gymkhana, que nos invita a hacer derrapes y saltos imposibles para conseguir la mayor cantidad de puntos en un tiempo concreto; y por último Smash Attack, donde tenemos que destruir una serie de objetos, evitar los ítems que nos penalizan y acabar el circuito en el menor tiempo posible.

Las opciones en esta modalidad son muchas y sorprendentes. Aunque de momento solo hay jugadores de la preview y los desarrolladores, ya hemos visto varios circuitos muy bien planteados y que pueden alargar la vida útil del juego. Nos hemos sentido en algunos momentos como en el DLC de Hot Wheels de Forza Horizon 3, pero todavía más surrealista. El modo creación también es lo suficientemente sencillo para que podamos hacer nuestras pistas desde el mando sin demasiados problemas. Lo que menos nos ha convencido es el modo Gymkhana, sobre todo porque las opciones de trucos para puntuar no son demasiadas y tampoco hemos visto una gran cantidad de objetos y estructuras que se presten a potenciarlas más allá de los saltos y las zonas para derrape.

Xbox Series X: bienvenidos a la nueva generación (a 120fps)

La mayor parte del tiempo hemos estado jugando a 4K, HDR y 60 frames por segundo, una combinación ya de por sí potente en pantalla y que nos permite disfrutar con todo lujo de detalles de carreras de lo más variopintas con una tasa de framerate estable en todas las situaciones. En esta modalidad podemos priorizar la resolución o el framerate, siendo la segunda opción una que pierde algo de detalle pero gana en solidez. Y luego decidimos adentrarnos en los 120 frames por segundo. Xbox Series X te permite saber qué modalidades a nivel visual puedes acceder según el televisor o monitor que tengas conectado. En nuestro caso, nuestra LG Oled nos permite acceder a los 4K y 60 frames por segundo por un lado (hdmi 2.0), mientras que por el otro, podemos jugar a 1080p y hasta 120 frames por segundo. La única combinación que queda descartada en nuestro televisor es la de 4K y 120fps, algo que solo se consigue con hdmi 2.1 y que está disponibles en televisores que han ido apareciendo en este 2020.

La experiencia mejora en la suavidad de movimiento, es evidente, y con un rendimiento más que destacado. Es difícil de explicar, porque es algo tan sencillo como que todo fluye de manera mucho más realista y eso aporta un plus de calidad en movimiento, por como se ve y también por como se nota en la conducción, a la hora de reacciona de forma más inmediata. Ver a los vehículos derrapar y hacer contra virajes a 120fps es simplemente una gozada, aunque seguramente sea algo que agradeceremos más en el futuro en otros juegos de corte competitivo, como los shooters en primera persona.

La finura de los movimientos también la hemos experimentado con la cámara interior, en movimientos del volante y los brazos del piloto a la hora de hacer contra virajes, mantener una curva y demás. También se nota en la amortiguación de los saltos y en los giros en derrapes, donde se ve una fluidez más realista y donde a nivel jugable más se nota. Es cierto que todavía, por su carácter preview, no es un rendimiento óptimo siempre -tenía algunos bajones- y algo de tearing (se nos avisó desde la desarrolladora), pero es prometedor de cara a la versión final.

También hay algo importante a destacar: Dirt 5 no es un juego que lleve a otro nivel visual el género de la conducción ni a la Next Gen. La carga de elementos, efectos y detalles no sorprende aunque a 4K luce especialmente bien y el framerate es sólido en todos sus modos. Pero no es tan espectacular como otros juegos de conducción recientes. Y eso se acaba notando en la calidad general de lo que ofrece. Está bien, en movimiento y gran resolución luce, pero seguramente esperamos más en el futuro. En total tenemos tres modos: priorizar calidad gráfica, con mayor detalle visual (algo de tearing); priorizar framerate, mucho más estable los 60fps y los 120hz para quienes lo puedan activar, donde la suavidad es mayor como hemos comentado.

Dirt 5 llega también como juego de lanzamiento para la nueva generación, y lo hace con los 120 fps como uno de sus reclamos, pero sobre todo la diversión directa, cortita y al pie, de su propuesta. Técnicamente no es el juego de conducción más impactante, aunque en movimiento y a 4K deja buen sabor de boca, sobre todo cuando toca una de esas carreras en la que pasan muchas cosas. Sea por el barro, por la nieve o por el cambio de climatología dinámica. Y una buena manera de estrenar algunas de las capacidades de las nuevas consolas previstas para noviembre.

Dirt 5

Dirt 5 es una nueva entrega de la famosa saga de conducción y rallies a cargo de Codemasters para PC, PlayStation 4, Xbox One, PlayStation 5, Xbox Series X y Stadia. La experiencia todoterreno más audaz de todos los tiempos, con un modo Carrera plagado de estrellas, pantalla dividida para cuatro jugadores, innovadores modos en línea, editor de diseños distintivos y mucho más. Abre camino en circuitos mundiales de grava, hielo, nieve y arena, con vehículos que abarcan desde los emblemáticos coches de rallies hasta camionetas e iconos de GT.

Dirt 5