Beyond a Steel Sky
Beyond a Steel Sky
Carátula de Beyond a Steel Sky

Beyond a Steel Sky: Análisis PC. Aventura gráfica de ciencia ficción

Analizamos Beyond a Steel Sky, la aventura gráfica continuación del clásico de culto de 1994 Beneath a Steel Sky, con Dave Gibbons nuevamente a bordo.

Beyond a Steel Sky es un ejercicio de honestidad y cariño enorme por uno de los grandes clásicos del género de la aventura gráfica. Revolution es una desarrolladora de prestigio mundial, conocida principalmente por su icónica saga Broken Sword, pero sería con su segundo título, Beneath a Steel Sky lanzado en 1994, con el que darían el salto definitivo al estrellato del medio. El clásico mencionado era una soberbia aventura gráfica de ciencia ficción, en cuyo desarrollo participó desde el comienzo el titán del mundo del cómic Dave Gibbons, famoso entre otras cosas por encargarse del dibujo de la obra maestra Watchmen. Lo de ejercicio de honestidad lo afirmamos porque no es fácil traer de vuelta una propiedad intelectual que salió hace ya 26 años y que resulta desconocida para la gran mayoría del público del sector. Tampoco es una decisión exenta de riesgo el apostar por una producción con grandes medios dentro del género de la aventura gráfica, ya que esta no goza ni de lejos de la popularidad de antaño. En 1994 dicho género gozaba de una popularidad enorme, siendo uno de los referentes dentro de los videojuegos en Pc. No en vano, el segundo título de Revolution contó con un presupuesto de en torno a 50.000 euros de por aquel entonces, una locura para un estudio independiente que lanza su segunda propuesta sin haber alcanzado un éxito rotundo con la primera.

 Lo del enorme cariño por el clásico del que Beyond a Steel Sky es continuación queda claro desde el momento que nos ponemos a los mandos de este. Charles Cecil y Dave Gibbons han vuelto a unir fuerzas y se nota en todo momento la pasión de ambos por lo que están haciendo y el tremendo respeto que sienten por la magnífica obra que lanzaron en 1994. Lo bueno de esto es que estamos ante un título que enamorará a todo aquel que jugara a Beneath a Steel Sky, lleno de referencias a aquel y sabiendo mantener el espíritu del clásico. Pero por otra parte, no es para nada necesario haber jugado a aquel para disfrutar de esta continuación, pudiendo sumergirnos completamente en su propuesta si haber tocado su predecesor. También estamos ante un título que trata de contentar tanto a los seguidores veteranos del género como a aquel que se acerque al mismo por primera vez, siendo encomiable el esfuerzo de sus creadores por intentar contentar a todos los públicos y por ofrecer un producto accesible para todos ellos. Y por supuesto, siempre es de agradecer y alabar el esfuerzo de realizar una apuesta ambiciosa y con medios por el género de la aventura gráfica cuando hace ya mucho que esta no goza del favor del gran público.

Así pues, nos encontramos ante una buena aventura gráfica de ciencia ficción, que apuesta por un desarrollo trimendional con control directo. Llama la atención esta decisión tras el más que irregular resultado de este planteamiento tanto en Broken Sword 3 como 4, más aún teniendo en cuenta que Revolution volvió al desarrollo clásico con puntero y bidimensional para el fantástico Broken Sword 5, bastante mejor y más disfrutable que los dos anteriores. Sorprende por tanto el empleo de este acercamiento en vez de uno similar al del clásico de 1994, pero la verdad es que en esta ocasión el estudio ha salvado muy bien la papeleta a ese respecto, y no vienen por ahí los problemas que sí presenta la aventura. Estando ante un título más que correcto y muy entretenido, este queda muy lejos tanto a nivel de puzles como de desarrollo de la historia y personajes del que hacía gala su antecesor. Beneath a Steel Sky es un clásico y uno de los mejores exponentes del género de la aventura gráfica, que aún conserva todo su encanto hoy en día, y que os recordamos que está completamente gratis en GOG por si no lo habéis jugado. Esta continuación es una apuesta muy valiente y honesta, que busca contentar a un amplio espectro de jugadores, que se queda algo por detrás de las mejores opciones disponibles hoy en día en el género, pero aún así logra ofrecer un título atractivo y disfrutable.

De vuelta a Union City

Nuestro intrépido protagonista es el mismo del juego de 1994, Robert Foster. En un futuro post apocalíptico donda las guerras y la contaminación han devastado al planeta, el ser humano se dividió entre las grandes ciudades estado y los devastados páramos que rodean a estas. Foster se crió en uno de estos páramos, donde acabó siendo niño tras un incidente de helicóptero. Los habitantes del páramo lo cuidaron, y le enseñaron amplios conocimientos de tecnología y robótica.Tras los sucesos de Beneath a Steel Sky, Robert Foster vive plácidamente con su gente en el páramo desértico conocido como The Gap. En una secuencia introductoria estilo cómic, vemos como los ocupantes de un extraño vehículo con patas raptan a uno de los niños de la tribu de Foster delante de sus mismas narices. Nuestro valiente protagonista sale raudo en por del rescate del niño, y sus pesquisas siguiendo el rastro lo llevan a Union City, la ciudad estado donde transcurrían los hechos del título anterior, y donde nuevamente comienza nuestra aventura. La sorpresa llega cuando vemos que Union City ha pasado de ser una oscura y decadente distopía represiva a una sorprendente utopía donde parece que todo el mundo es feliz. Así comienzan nuestras pesquisas por rescatar a Milo, el niño secuestrado, y como no podía ser de otra manera, nos traerán multitud de revelaciones y sorpresas.

Beneath a Steel Sky era una estupenda obra de ciencia ficción donde se trataban multitud de temas interesantes desde un prisma muy atractivo y revelador. Esta continuación trata de seguir el mismo camino, planteándonos temas tan interesantes como el control de la sociedad por parte del estado, el papel de la tecnología en nuestras vidas, la búsqueda de la felicidad o qué desea realmente el ser humano para desarrollarse plenamente. El caso es que aquí no se tratan con la profundidad y el acierto de su antecesor, quedándose en una trama un tanto ligera que si bien es atractiva no termina de explotar ni desarrollarse del todo. También adolece de algunos agujeros de guión y partes vitales del mismo que no acaban de estar plenamente justificadas. Pese a ello, estamos ante una correcta historia de ciencia ficción con mensaje plenamente disfrutable.

Su antecesor tiraba por la calle de en medio entre las dos corrientes imperantes por aquel entonces, el humor alocado y inocente de los clásicos de Lucas y el tono más adulto y profundo de la mayoría de las aventuras de Sierra. Este sucesor sigue ese mismo camino, introduciendo pizcas de humor a una trama que trata de ser trascendente, logrando un buen resultado. A nivel de personajes, destaca su protagonista, un Robert Foster que vuelve a ser un gran personaje con el que resulta fácil empatizar y que hace una gran labor sosteniendo casi por completo el desarrollo de la aventura. También destaca su bonachón y sarcástico compañero robótico Joey, que nos acompañará una vez avanzada la aventura y hasta el final de la misma, y que aporta gran parte del contrapunto humorístico a la aventura. El resto de secundarios no resulta especialmente memorable, y al final se echa de menos que se profundice y se desarrolle más el trasfondo de la utopía donde transcurre la trama, dejando la sensación de que apenas se rasca la superficie. Lo que sí ofrece y por doquier son multitud de referencias y conexiones con Beneath a Steel Sky que harán las delicias de los más veteranos del lugar que disfrutaron de aquel en su momento, siendo muy respetuoso con el legado del mismo. La verdad es que supone un auténtico placer ver todas esas referencias y recordar semejante clásico nada menos que 26 años después. Eso sí, como ya hemos comentado, no es necesario en absoluto haber jugado a su predecesor para disfrutar plenamente de esta continuación.

Hackeo no muy satisfactorio

A nivel jugable, se ha apostado por un acercamiento con control directo que encaja con el desarrollo tridimensional empleado en esta ocasión, y que casa muy bien con manejo mediante control pad que se adapta perfectamente para hacer accesible tambien el título a los usuarios de consola. Así pues, nos moveremos por entornos en tres dimensiones, y cuando nos acerquemos a algún elemento interactuable del entorno, ya sea un objeto o personaje, aparecerá un círculo sobre el mismo. Pulsando un botón, se abrirá un menú desplegable con una serie de acciones a realizar, usualmente examinar, hablar, usar o inventario para emplear algún elemento del mismo. En ciertas ocasiones también aparecerán ciertas acciones contextuales. El desarrollo es el clásico del género: conversar con personajes para obtener información y desbloquear eventos, buscar objetos y emplearlos en el sitio preciso y demás acciones que solemos desarrollar en una aventura gráfica.

Para tratar de dotar a la aventura de un aire de modernidad y frescura, se ha añadido una herramienta de hackeo que nos permitirá piratear varios elementos del escenario en nuestro beneficio. El sistema emplea formas geométricas similares a los diagramas de flujo empleados en informática. Ciertos elementos del escenario tienen sus propias piezas de diagrama, e intercambiando los contenidos de las mismas podremos modificar su comportamiento o modo de funcionamiento en nuestro beneficio. Llegado cierto punto, este tipo de puzles gana casi todo el peso de la aventura en lugar de los más tradicionales puzles de inventario, y la verdad es que no nos han acabado de convencer ni nos han resultado demasiado satisfactorios. Al final terminan por ser repetitivos y cansinos, ya que prácticamente siempre deberemos hacer lo mismo: buscar dos elementos para intercambiar las acciones de uno y otro y cambiarlas en su diagrama, sin más complicación ni ninguna profundidad a nivel de diseño de puzles. Esto se ve agravado en alguna ocasión por lo engorroso del proceso, ya que la herramienta de pirateo tiene un rango de acción limitado, y en varias ocasiones los dispositivos a hackear están en movimiento o incluso debemos utilizar un tercero como puente entre el que tiene la acción que deseamos traspasar y el destinatario final de la misma. El sistema tiene potencial, pero rápidamente cae en la repetición y nunca plantea puzles satisfactorios ni complejos, lo que es grave dado que como ya hemos comentado el protagonismo del mismo en la aventura es muy elevado.

Donde sí acierta el juego es con un sistema de pistas integrado en el mismo que funciona muy bien y resulta de gran ayuda. Por supuesto, los más puristas del género renegarán totalmente de él, y en cualquier caso es algo totalmente opcional. Podremos acceder a él a través del menú de pausa en cualquier momento, y nos irá dando pistas de forma gradual para cada punto de la aventura. En primer momento nos dará una ligera pista, y nos obligará a esperar 30 segundos si queremos que nos de indicaciones más precisas cada vez, así que nos invita a ir desentrañando por nosotros mismos los enredos que nos plantea. La dificultad del título no es excesivamente alta, y dado que se va desarrollando en entornos bastante limitados donde tenemos en nuestras manos todos los elementos necesarios para avanzar, es probable que no necesitemos emplear el sistema de pistas, pero en cualquier caso al ser un añadido opcional se agradece y está muy bien implementado. La excelente traducción de todos los textos al castellano nos ayudará a disfrutar de la aventura sin impedimentos a mayores por cuestiones del idioma. Y como ya hemos comentado, el juego se controla perfectamente con el pad de control, por lo que los usuarios de consola no tienen nada que temer al respecto.

Una ciudad desaprovechada

Visualmente, como ya se ha comentado, hemos dejado atrás los sprites y entornos bidimensionales del pasado para abrazar por completo las 3 dimensiones. Y sin estar ante un título puntero en lo gráfico ni muchísimo menos, la verdad es que el cambio no le ha sentado mal a la saga. Se nota de nuevo la implicación total en el desarrollo del título del señor Gibbons, remarcada en esta ocasión por el ligero acabado cartoon con algo de cell shading que presentan los gráficos del juego. Los entornos son bellos y están bien trabajados, y nos dejan alguna que otra vista realmente preciosa. El modelado de Foster es correcto y resulta adecuadamente expresivo, aunque es cierto que otros personajes no están rematados con igual buen hacer, y se repiten en exceso los modelados de los personajes que pululan por Union City. También destaca lo limpia que está toda la pantalla de elementos ajenos, quedando invisible la interfaz de usuario hasta que es necesario emplearla, lo que junto con los bocadillos de diálogo refuerzan el estilo de cómic del juego. En cualquier caso, dado el género del que hablamos, hay que reconocer que estamos ante un trabajo gráfico más que competente y atractivo, con el toque de calidad y distinción que le ha sabido aportar un Dave Gibbons que nuevamente vuelca un enorme cariño y mimo por su trabajo en este videojuego.

Hemos de resaltar eso sí un par de defectos que deslucen un tanto el apartado visual del juego. Por un lado, se nota que al título le habrían venido bien un par de semanas más de pruebas y pulido, porque sin ser algo excesivamente grave, si que nos hemos topado con algún bug gráfico que afea un tanto la experiencia. El estudio es consciente de ello y está lanzando parches para solucionarlo. Por otra parte, el título abusa excesivamente de las mismas localizaciones, ya que la práctica totalidad de entornos donde transcurre la aventura casi se pueden contar con los dedos de una mano, y algunas de ellas las visitaremos varias veces. Además de la repetitividad que ello supone, nos deja con ganas de visitar más zonas y conocer mejor esa ciudad de Union City que tantas localizaciones atractivas podrían haber ofrecido, y que apenas llegamos a intuír en las 10 horas que pasaremos en ella. En el apartado sonoro nos encontramos con un gran trabajo en las voces de todos y cada uno de los personajes, siendo siempre acordes a todos ellos y ayudando a remarcar sus personalidades, especialmente en el caso de Foster y Joey. La banda sonora cumple sin excesivos alardes, dejando algún buen momento con algún tema algo más inspirado y épico.

CONCLUSIÓN

Beyond a Steel Sky es una buena aventura gráfica que es muy respetuosa con el clásico de 1994 del que es continuación, siendo un gran homenaje y estando llena de referencias a aquella. Se nota el enorme cariño y amor que sienten tanto Charles Cecil como Dave Gibbons por Beneath a Steel Sky, y son conscientes de que es un título de culto que muchos guardamos en el corazón y nos emociona ver de vuelta. Hay que agradecer además el enorme ejercicio de honestidad que supone traerlo de vuelta 26 años después, más aún cuando la aventura gráfica no goza hoy en día ni de lejos de la popularidad de antaño. También debemos agradecer el hecho de que pese a todo ello han lanzado un juego totalmente disfrutable si no conocemos a su predecesor, y que además busca actualizar en cierta medida la fórmula y ofrecer un producto accesible a todo el mundo sin que seamos jugadores veteranos de aventuras gráficas. Es una lástima que a nivel jugable se quede muy a medio gas, con un exceso de puzles con la mecánica del hackeo que pronto se vuelven repetitivos y tediosos, y a nivel de historia apenas profundice en el mundo que nos plantea y nos ofrezca una trama bastante más simple que su antecesor. Pese a ello, estamos ante un correcto exponente del género con una trama de ciencia ficción con mensaje y que aborda temas candentes, recomendable especialmente para novicios en el género o amantes del clásico de culto de 1994, ya que el título contentará por igual medida a ambos.

LO MEJOR

  • Es un sentido homenaje al clásico de 1994, y pese a ello totalmente disfrutable si no lo hemos jugado.
  • Es de agradecer ver una aventura gráfica con estos valores de producción hoy en día.
  • La pareja protagonista tiene muchísimo carisma.

LO PEOR

  • El abuso de puzles de hackeo que rápidamente se vuelven repetitivos y tediosos.
  • La trama no se desarrolla todo lo que debería y no se termina de explotar los temas que trata.
  • Excesiva repetición de escenarios.
  • Algún que otro bug gráfico.
7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.