Trudograd, ciudad de vacaciones

ATOM RPG: Trudograd, impresiones. Rol sin complejos

Probamos la continuación de Atom, un juego con mucho bueno para los fans del género en su esencia más clásica

Atom RPG se lanzó hace 2 años en Steam. Se trataba de un título independiente que ofrecía al jugador una cuidada atmósfera posapocalíptica inspirada en los clásicos, lo cual atrajo la atención de un buen puñado de fans. Recientemente, su expansión ha aterrizado en la plataforma bajo el nombre de ATOM RPG: Trudograd, un título que sigue los hechos del original, pero que a su vez funciona como standalone.

Viejos soldados y nuevos reclutas están invitados a recorrer la ciudad de Trudograd y sus alrededores. Os contamos lo que hemos vivido en el juego durante su fase de early access.

La guerra nunca cambia

La guerra nuclear de la URSS contra el bloque occidental transformó el planeta en un lugar prácticamente inhabitable. Ya han pasado más de 20 años de aquello, pero reconstruir la civilización aún llevará décadas. La organización ATOM se especializó en la recogida de artefactos del pasado y, además, socorrió a civiles del yermo. Pero ahora se enfrenta al mayor desafío de su historia: evitar el impacto de un meteorito mediante una vieja arma que planeó un científico desaparecido. Su rastro nos llevará hasta Trudograd, una gran ciudad donde los matones y la clase gobernante no harán sencilla nuestra investigación.

ATOM RPG: Trudograd permite importar nuestro personaje del juego original para conservar así el nivel y todas sus ventajas. Pero también están disponibles personajes predefinidos y la opción de crear desde cero, nuestra opción predilecta. Tras completar este paso, aparecimos descansando en una hoguera bajo un manto de estrellas. De repente, un misterioso hombre se materialiazó rompiendo la calma de la noche. Se sienta a nuestro lado, en silencio. Después de un rato incómodo sin articular palabra, nos lanza intrigado una batería de preguntas sobre el pasado de la región. Todas ellas están relacionadas con las decisiones del juego anterior, y no es más que un sistema para guardar resoluciones pasadas de cara a afrontar el presente. Al finalizar, da inicio nuestra aventura por la inmensa ciudad.

Trudograd, nuestro nuevo hogar

Despertamos en un hotel. Todo había sido una pesadilla. Salimos de la habitación y preguntamos a los inquilinos sobre nuestras pesquisas. Por desgracia, no saben mucho del tema. Aprovechamos para hacerles las preguntas predefinidas del juego. Ponemos nombre a muchos de ellos, conocemos retales de sus vidas y conseguimos sonsacarles rumores locales. A veces nos fuerzan a usar nuestras habilidades verbales para ello. Hablan de cultos extraños, bandidos que azotan las afueras de la ciudad y fuerzas del orden que disparan primero y preguntan después. Antes de irnos, nos encariñamos de un tipo de la barra del bar, con el que pasamos un momento íntimo tras horas de charla y coqueteo. Estas tentaciones siguen muy presentes en el juego, así que el jugador podrá experimentar breves momentos de pasión.

A las afueras de la ciudad, un gran mercado expone provisiones de todo tipo para que no nos falte de nada. Llenar nuestra mochila con armamento está muy bien, pero no podemos olvidarnos de la comida, ya que un estómago vacío nos impide descansar y resta PV lentamente. En cada rincón de la villa hay recursos para intercambiar, pero los rublos también son bien recibidos. Benditas habilidades con la cerrajería. Los ciudadanos guardan cosas muy interesantes en los armarios. Muchas de ellas perfectas para el crafteo y la mejora de armas.

Nos sorprendió la cantidad de NPCs en la entrada de la ciudad. Muchos nos ofrecieron misiones tras lanzarles el habitual cuestionario del juego. Una de las primeras misiones que aceptamos fue la de un tipo que había perdido a su hijo en un accidente donde un mercader estaba implicado. Escuchamos la versión de ambos y a continuación nos reunirnos con el hombre que reclamaba venganza, el cual nos citó esa misma noche para ejecutar su plan de asesinato. Dormimos hasta el anochecer; las temperaturas gélidas nos despertaron bruscamente. Por suerte llevábamos ropa de abrigo, si no las cosas se hubieran puesto aún más crudas. Hora de enfretarnos a las decisiones.

Decisiones vs Encuentros

Atom RPG: Trudograd presenta diversas alternativas a la hora de resolver misiones. Así que si tenemos las 'skills' adecuadas no será necesario combatir. Tampoco nos guía moralmente hacia la respuesta más correcta. Entre las opciones de diálogo teníamos las de posicionarnos en un determinado lado e iniciar un encuentro, o intentar llegar a un solución pacífica. No obstante, estábamos tentados por lo que nos ofreció el hombre que había perdido a su hijo: "si me ayudas a matarlos, te puedes quedar con el botín". Aunque la balanza en la pelea iba a estar bastante desnivelada, fuimos a por todas. Comienza el encuentro.

Trudograd conserva el mismo sistema por turnos con puntos de acción. Cada arma gasta PA, así que cuanto más potentes menos disparos podremos ejecutar. Recargar o desatascar el arma también gasta estos puntos. Y en determinados combates más avanzados no hay lugar para el ensayo y error. Nuestro personaje no tenía suficiente nivel para las armas de fuego de nuestro arsenal y fallaba muchos tiros, así que cambiamos a un arma cuerpo a cuerpo. Mientras nuestro NPC disparaba al guardaespaldas con bastante acierto, nosotros asestamos duros golpes con una porra al mercader hasta desestabilizarlo. Los turnos que perdió -y el buen hacer de nuestro compañero- fueron vitales para acabar con él. Misión completada. El hombre sació su sed de venganza y nosotros nos hicimos con unas jugosas armas, y acordes con nuestras habilidades.

Por fin nos adentramos en la ciudad. Ante nosotros se alzaron grandes edificios. Y bajo ellos, ciudadanos iban y venían por las sucias calles. Los edificios conservados se mezclaban con las ruinas de otro tiempo. Allí pudimos recabar más pistas de nuestro objetivo y también acumulamos otra tanda de misiones secundarias.

Una ciudad por distritos

Un cambio drástico que añade Atom RPG: Trudograd es la eliminación del mundo abierto. Ahora hacemos viajes rápidos a las diferentes áreas de la ciudad y sus alrededores. Pero esa travesía puede ser interrumpida por el enemigo, es decir, que no nos vamos a librar de los encuentros aleatorios. Como siempre, si no se desea gastar munición con rivales de poca monta, se avanza hasta las casillas de salida y se prosigue el viaje. Las áreas que visitamos eran extensas, por lo que el viaje rápido resulta una gran idea para este nuevo diseño.

A nivel gráfico se observan ligeros cambios. Se ha pulido este apartado y eso hace más atractiva la ambientación dentro de la ciudad. Girábamos constantemente la cámara 180º para no perdernos detalle de la gran urbe. Sobre el HUB, observamos que ha sufrido pequeños cambios; sus elementos se habían actualizado hacia un diseño más elegante, y también se redujeron y eliminaron otros para evitar la sobrecarga.

Las horas pasadas durante el early access evidencian que Atom Team cada vez se lo toma más en serio y está dispuesto a lanzar un juego sólido que se abra un hueco dentro del CRPG. Estaremos expectantes a sus próximos pasos.