Maldad ordenada

Top 10: Los mejores Resident Evil

Con motivo del reciente lanzamiento de Resident Evil 3, organizamos una votación interna sobre nuestras entregas favoritas de la saga.

Seguro que muchos fans del género Survival Horror estáis jugando, habéis jugado o jugaréis en breve a Resident Evil 3, la completa reimaginación del clásico de la primera PlayStation estrenada el pasado viernes. Con su llegada, la saga de Capcom no solo recibe una nueva entrega de calidad –con especial énfasis en lo de “nueva” dadas sus numerosas licencias–, también reaviva el eterno debate sobre qué juego es el mejor. ¿Ese? No, ese no. Tú qué sabrás. Es este otro. Y así. Ya sabéis cómo va todo esto, pero es divertido, razón por la que no nos hemos resistido a hacer nuestra propia versión en la redacción y en seguida podréis ver los resultados.

El propio Resident Evil 3 no entra por el momento debido a la necesidad de muchos de ponerse al día con él. Para los que quieran valorar su lugar por ellos mismos, el juego está ahora disponible en varios formatos digitales, como en la PlayStation Store, donde podremos comprar la versión completa por 59,99€ desde la comodidad de nuestro hogar. Y si hemos estado alejados de los excelentes remakes que se ha marcado Capcom, en la PlayStation Store también está disponible la edición Raccoon City, que incluye nuestro juego del año 2019 –el remake de Resident Evil 2– junto con la tercera entrega a un precio de 77,99 € como parte de las rebajas de primavera de la tienda.

A pesar de esta ausencia, sin duda tempora, el resto de la lista viene cargada de juegazos, así que si por algún motivo todavía tenéis alguno de ellos pendiente, que también sirva como recomendación ahora que por causas de fuerza mayor todos pasamos más tiempo en casa. Dicho eso, y sin más dilación ya, nos vamos con el top 10 de Resident Evil de MeriStation (al menos en plena pandemia, nos reservamos el derecho a cambiar de opinión cuando nos vuelva a dar el aire fresco).

10. RESIDENT EVIL ZERO

Empezamos por el final porque la intriga está en el número uno y porque tampoco nos vamos a volver locos con la estructura. Zero es, además, el primero en orden cronológico. Situado poco antes de RE1, fue inicialmente concebido para aprovechar las cargas más rápidas de Nintendo 64 y permitir alternar al vuelo entre personajes situados en diferentes salas. Estas ganas de experimentar se extendieron al almacenaje, que volvió de forma más literal a los orígenes –concretamente a Sweet Home, que sirviera de inspiración para RE1– y descartó los baúles para forzarnos a dejar ítems en el suelo y usar con ingenio el doble inventario de los protagonistas. Tras el paso del proyecto a GameCube, Zero se benefició de los avances gráficos y jugables del remake de la primera entrega, aunque fue recibido con menor entusiasmo precisamente por ese giro –algunos dirían que innecesario enrevesamiento– a la exploración y la gestión. Aún hoy es una entrega divisiva, pero se gana el puesto de la cola porque, guste más o menos su enfoque, es innegable que conserva la clase de ambientación y diseño que hicieron grande a Resident Evil en primer lugar.

9. RESIDENT EVIL: REVELATIONS

Hubo un tiempo, no lo suficientemente lejano como para necesitar esta expresión, en el que Resident Evil dejó de ser una saga Survival Horror para meterse de lleno entre los Third Person Shooters. Fue un cambio tan dramático que, aunque algunos de los juegos resultantes alcanzaron grandes cotas de calidad (spoiler: uno incluso se ha colado en la parte alta de esta lista), la alienación de un buen porcentaje de los fans también era inevitable y Capcom lo sabía. Si bien tímida, su primera respuesta a esto fue la creación de una nueva subsaga, de menor presupuesto e inicialmente portátil –ya que se estrenó en 3DS–, dedicada a recuperar parte de esa tensión perdida al aumentar la escala, la acción y el espectáculo. Revelations sigue teniendo abundantes tiroteos, sobre todo si lo revisitamos ahora desde la perspectiva del renacimiento Survival post-RE7. Pero en su contexto original supuso una desaceleración refrescante gracias a los momentos de soledad y a la atmósfera opresiva del barco. Por las razones opuestas, y de paso ilustrando la dualidad del juego, su modo asalto también merece mención por ser uno de los post-games más ricos de la saga.

8. RESIDENT EVIL

Con él empezó todo. Como cualquier otro juego tridimensional de 1996, el original ha envejecido tirando a regular y al volver se echan de menos algunas comodidades modernas –y no tan modernas, sino también implementadas por sus inmediatas secuelas en PSX–. Pero merece mucho respeto y no solo por ser el yayo de la familia. El diseño de la mansión, los puzles, la apremiante necesidad de optimizar el uso del inventario o de administrar la escasa munición son elementos trascendentales para el resto de la saga que todavía funcionan como un reloj en esta entrega concreta. Ahora podemos hacer bromas sobre el sándwich de Jill o la intro de serie B con actores tan reales como amateurs, pero la exploración sigue siendo tensa incluso con las luces encendidas. Como su remake demostró años después (nuevo spoiler: volveremos a hablar de él), había margen de mejora en la tecnología y los pequeños detalles. Pero en términos de concepto y desarrollo, el equipo de Shinji Mikami clavó de tal manera su primer intento que todavía quedan lecciones que aprender de él.

7. RESIDENT EVIL 3: NEMESIS

Entrega en una especie de segunda juventud ahora que el remake la ha vuelto a poner en el centro de atención. En su momento iba a ser un spin-off de menor presupuesto, más corto y con mayor énfasis en la acción, pero en la recta final se optó por cambiar el título y ampliar la escala –cuesta imaginar una versión que acabase en la torre del reloj, pero ese era el plan–. El resultado puede parecer continuista e incluso limitado respecto a Resident Evil 2, pero bajo esa fachada se esconde un título intenso y muy rejugable gracias a elecciones que alteran el desarrollo, puzles con soluciones variables partida a partida, salas con rotación en la disposición de enemigos o un sistema de pólvoras que hace viables múltiples armas según nuestra elección. Y claro, luego está Némesis, que aprieta con su presencia e introduce una mecánica de riesgo-beneficio con los bienes que deja al noquearlo. No sacudió los cimientos de la saga como otras entregas, pero definitivamente ha quedado como ejemplo de lo que se puede lograr centrándose en desarrollar una serie de ideas muy claras.

6. RESIDENT EVIL 7

Si Revelations fue una respuesta tímida a RE5, Resident Evil 7 fue todo un golpe de autoridad tras RE6. A pesar de las buenas ventas de los títulos de acción pura, la sexta entrega dejó tocada la imagen de la franquicia y Capcom reaccionó de inmediato con un reboot que sorprendió a propios y a extraños. El cambio a la primera persona –con importante énfasis en su aprovechamiento para la VR–, la predominancia de la familia Baker, la ausencia de zombis o el abandono de los protagonistas recurrentes de la saga supuso una disrupción que no cuajó entre todos por igual. Pero una vez metidos en el meollo, tras superar los tramos más densos en scripts, el juego recuperó el terror más puro e íntimo. El derivado de deambular pasillos vacíos con miedo de girar la siguiente esquina. De encontrar un simple enemigo y darnos cuenta de que el cargador que tenemos quizá no sea suficiente. De abrir el mapa y escudriñar dónde se usa la llave que acabamos de conseguir o dónde se consigue la que necesitamos ahora mismo. Con una perspectiva u otra, es Resident Evil.

5. RESIDENT EVIL CODE: VERONICA

Como Revelations, Code: Veronica se quedó sin número que lucir en la caja, pero a estas alturas deberían existir pocas dudas de que se trata de una entrega tan principal como cualquier otra. Con Raccoon City recién pulverizada, el juego sacó la supervivencia zombi del territorio americano para reunir a Chris y a Claire Redfield en medio de la Antártida –no sin antes resolver unas cuantas horas de puzles y backtracking en Europa–. Como primera entrega completamente 3D, sus escenarios no tienen quizá el nivel de detalle de los fondos pre-renderizados, aunque fue también una proeza del momento y hace buen uso de un sistema de cámaras menos rígido y una iluminación con impacto en el entorno –no es casualidad que el primer objeto de Claire sea un mechero–. Más contencioso entre la comunidad tiende a ser el papel de Steve como co-protagonista o el anticipo de los cambios por venir con un Wesker que había visto demasiadas veces Matrix. Pero a nivel de diseño enrevesado pocos le tosen, y la ambientación de Isla Rockfort resulta tan distintiva como siniestra.

4. RESIDENT EVIL 4

A pesar de la gran cantidad de directores que han participado en la saga a lo largo de los años, el mayor punto de inflexión después del Resident Evil original volvió a llegar de la mano de Shinji Mikami. Tras las ventas discretas de su remake y de Zero, en GameCube se volvió a la pizarra para refrescar algo las cosas. El resultado, como todos sabemos, fue uno de los mejores juegos de acción de la época, y también un nuevo molde que todavía sigue manifestando su influencia en juegos tan recientes como el remake de Resident Evil 3 este mismo mes. Como Survival Horror, eliminó o aligeró hasta el extremo algunos de los pilares más básicos, pero a cambio ofreció un ritmo digno de estudio, abundante variedad a lo largo de una campaña kilométrica y un gunplay táctico con enemigos muy reactivos. A no todo el mundo le gustó la fórmula y sus consecuencias, como tampoco a todo el mundo le gustan los Survival con control de tanque y puzles sesudos. Pero si queréis una aventura de acción con tintes de terror, sigue siendo difícil superar a Resident Evil 4.

3. RESIDENT EVIL 2 REMAKE

Puede que RE7 diera un giro de 180 grados en el descenso de la saga hacia la acción más palomitera, pero fue el siguiente juego el que le puso un trampolín en su regreso hacia el Survival Horror para catapultarla de nuevo al Olimpo. Elegido como nuestro GOTY el año pasado, el remake de Resident Evil 2 reimagina los eventos del juego de 1998 desde una nueva perspectiva, que aprovecha algunas comodidades de la vertiente de acción, pero pronto nos sumerje en una atmósfera tan densa que se corta con un cuchillo. La comisaría es compleja y llena de posibilidades, la segunda mitad es rediseñada en profundidad para hacerle más justicia, el combate se aleja de los tiroteos frenéticos para dar valor a cada bala y los dos personajes multiplican una rejugabilidad que está tan afinada para la exploración minuciosa como para las carreras a por los rangos. Es el Survival Horror moderno por antonomasia, el eslabón perdido que Mikami no llegó a encontrar durante la creación de RE4. El juego que demuestra que se pueden recapturar todas las virtudes y sensibilidades de los primeros días de la saga en un molde mucho más práctico y flexible.

2. RESIDENT EVIL 2

Dicho esto, está claro que todavía queda mucho encanto en la experiencia original, y por eso su inspiración ha terminado incluso por encima. Resident Evil 2 es el único exponente de la trilogía de PSX que consigue colarse en la mitad alta y se lleva una medalla de plata a pesar de la dura competencia que plantan juegos más recientes. La razón reside en una combinación entre el impacto de su época, donde aligeró la fórmula del original sin descarriarse –tiene más acción y más drama, pero también abundante terror, exploración y gestión–, y su casi infinita rejugabilidad mediante campañas más cortas, pero mejor diferenciadas, los escenarios B y el “zapping system”. En ese sentido, el juego de Hideki Kamiya sigue sorprendiendo más partida a partida, e incluso nos hace plantearnos algunas decisiones que no tendrán consecuencias hasta la siguiente. Fue también la primera entrega que exprimió el sistema de rangos y nos recompensó con los modos extra de Hunk y Tofu como sorbete que tomar entre los platos fuertes. Eterno entonces, eterno hoy.

1. RESIDENT EVIL REMAKE

Aquí estamos ya, y el número uno es... el número uno. Como comentamos al hablar del original, el primer Resident Evil acusa el paso del tiempo en aspectos como los gráficos, el doblaje o la fluidez del control, pero su diseño de niveles y su desarrollo son la quintaesencia del género, así que la oportunidad de reconstruirlo en un engine más avanzado dio como resultado una obra maestra absoluta. El remake es también un juego que subvierte sus expectativas e introduce cambios sustanciales sin profanar su esencia. Se añaden nuevas estancias, se replantean los puzles, se altera el orden de la exploración, se saca más partido a su enigmática mansión y se reviven a los zombis eliminados para crear un ambiente más hostil antes incluso de la introducción de los Hunters. En el plano visual, la combinación entre los híper realistas fondos pre-renderizados y la milimétricamente estudiada disposición de las cámaras también sirven para crear algo de una belleza tan asombrosa como terrorífica –más incluso que Zero a pesar de salir antes–. Si os gustan los Survival Horror de la vieja escuela, no se puede encontrar nada mejor que este juego. Simplemente no existe.

Resident Evil 3

Resident Evil 3 es el remake de la entrega original de aventura y acción de PSX a cargo de Capcom para PC, PlayStation 4 y Xbox One. Una serie de extrañas desapariciones han estado ocurriendo en la región medio-oeste de los Estados Unidos, en un lugar llamado Raccoon City. Un escuadrón especial de las fuerzas de policía conocido como S.T.A.R.S. ha estado investigando el caso, y han determinado que la compañía farmacéutica Umbrella y su arma biológica, el virus T, son responsables de estos incidentes. Tras perder a varios miembros durante la investigación, Jill Valentine y el resto de miembros supervivientes de S.T.A.R.S. siguen tratando de sacar a la luz la verdad, pero se encuentran con que el mismo departamento de policía está bajo la influencia de Umbrella, y por ello sus informes son descartados sin que puedan hacer nada al respecto.

Resident Evil 3