Samurai Shodown
Samurai Shodown
Carátula de Samurai Shodown

Samurai Shodown, análisis Switch

Respetar o morir. Así es la versión de la consola de Nintendo del juego de SNK.

Samurai Shodown llegó con fuerza a principios del pasado verano. Se recuperaba una franquicia con mucha solera y se cogía como base mucho de lo bueno de la segunda entrega numerada, de las más queridas y reconocidas. Su EVO tuvo seguimiento y el encaje del juego en la comunidad fue positivo. Pero han pasado los meses, la no llegada a PC del título ha sido un flaco favor a la comunidad y actualmente está lejos de ser uno de los grandes referentes a nivel competitivo, aunque seguirá dando guerra. A pesar de todo, sigue siendo un gran título de lucha con un tempo y unas maneras diferentes a los juegos dominantes en este momento. Y ahora llega a Switch. Aunque sea una versión algo deslucida.

Para quienes no conozcan el título, estamos ante un juego de lucha uno contra uno lento y pausado, donde saber como entrar al enemigo es mucho más importante que conocer combos, que no son ni largos ni complejos. Aquí, un par de espadazos pueden destrozar la vida rival, de ahí que se hable necesariamente de respeto y castigo en los combates de Samurai Shodown. Con un sistema basado en tres tipos de golpes (flojo,medio, fuerte) y la patada, vamos combinando ataques que cambian según la distancia a la que estemos del rival. Básicamente, el espacio y la distancia marcan y mucho el devenir de las partidas.

La gracia del juego está en los fallos del rival, que dejan totalmente vendido al personaje para ser castigado. Los bloqueos, los parries y las guardias perfectas completan un elenco de movimientos defensivos que permiten responder a las ofensivas rivales. También la esquiva. Todo ello para desarmar al rival, abrir un hueco en su defensa y destrozarlo. Los super movimientos, solo uno por combate, la barra de furia que nos permite usar la técnica de desarme y aumentar nuestro poder de ataque; o la explosión de furia pasan a ser herramientas de corte estratégico: saber cuándo activarlas y usarlas -no se pueden reutilizar en un combate- puede marcar la partida. El resultado es un juego de lucha diferente y atractivo.

Todo ello con un elenco de 16 personajes, 13 de ellos clásicos y tres novedades, que se van a dar de tortas -o mejor, de cortes- en varios modos de juego nada revolucionarios pero habituales: un modo historia que en realidad camufla con su nombre un arcade de toda la vida; modo versus, campeonatos con la obligación de acabar con todos los rivales y otros como supervivencia, contrarreloj o Dojo, donde se generan fantasmas que juegan como sus usuarios a lo Killer Instinct y su laboratorio. Un tutorial básico y combates en línea informales e igualadas completan una oferta que no es demasiado atractiva para el jugador offline y solitario, pero que contiene varios retos interesantes.

Podéis consultar nuestro análisis original para profundizar en todos los detalles del juego.

¿Y la versión de Switch?

Entramos en terreno algo menos convincente. El juego mantiene la esencia tanto jugable como en modalidades, así como también en el plantel de personajes y en el estilo artístico. El gran problema viene en su rendimiento. El título luce muy lejos de lo que lo hace en las otras versiones, y eso le acaba pasando factura. Jugarlo en portátil, un innegable atractivo, es poco recomendable. Nos encontramos con una resolución baja que afecta a los carteles e indicadores del menú. Algunos textos apenas se pueden leer. Luego está la definición de los personajes, pixelados y mucho menos detallados de lo que nos gustaría.

Lo peor de todo está en el rendimiento del juego, con caídas en ataques especiales de manera habitual por debajo de los 60 fps que se le exigen al juego. Esto acaba siendo un contratiempo algo más severo, y aunque la realidad es que esto sucede sobre todo en ataques especiales y momentos concretos -no nos ha pasado en una presión o en un combo normal- empañan la experiencia, como lo hacen también los largos tiempos de carga, que son más pesados de lo habitual entre combates.

Por último, destacar que durante la salida de Samurai Shodown en sus versiones principales, se anunció una campaña mediante la cual podíamos conseguir el pase de temporada 1 de manera gratuita. Esto no sucede en esta versión, algo que es un agravio comparativo evidente: no solo sale casi un año más tarde, si no que además el juego llegará algo más cojo cuando está anunciado el segundo pase de temporada. A cambio, eso sí, se anunció que las reservas del juego llegaría con Samurai Shodown! 2, no el clásico de recreativa: el juego que salió para Neo Geo Pocket, una curiosidad interesante, eso sí.

CONCLUSIÓN

Samurai Shodown llega a Nintendo Switch con las virtudes que conocimos hace varios meses: un juego de lucha con un sistema de combate y un ritmo totalmente distintos a otros títulos contemporáneos potente y sólido. Los problemas vienen con la versión en cuestión, por debajo claramente a nivel técnico, con problemas de rendimiento y sin el pase de temporada gratuito como pasó en los primeros días del título en PS4 y Xbox One.

LO MEJOR

  • Jugabilidad muy distinta a otros del género: pausado, estratégico y satisfactorio
  • La tensión de los combates sigue siendo un elemento diferencial
  • Retorno a los orígenes adaptándose a los tiempos actuales

LO PEOR

  • Problemas de rendimiento y gráficos que empañan la versión
  • Largos tiempos de carga
  • Sin el pase de temporada 1
  • Poco atractivo para el jugador solitario
6.5

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.