Matar o morir

Ghost Recon Breakpoint, impresiones finales. La precisión del soldado

Viajamos a París para probar la nueva producción de Ubisoft, un shooter táctico que nos traslada a territorio hostil y que nos encierre en las líneas enemigas.

Rodeados de enemigos, sin escapatoria posible. El archipiélago de Aurea es la localización principal de Ghost Recon Breakpoint y también la cárcel perfecta. Lo controla el comando The Wolves, un grupo paramilitar que se ha hecho con el lugar y que lo ha convertido en su base de operaciones. Cole D. Walker, un antiguo miembro del escuadrón Ghost, ha dado la espalda a sus antiguos compañeros y los ha traicionado. No conocen los motivos de la puñalada, pero el experimentado militar, antaño leal, ha cambiado de chaleco y ha transformado su odio en el combustible de su vida.

Un villano con carisma

El personaje ha sido interpretado por Jon Bernthal, un actor que ha dado vida a personajes de series mediáticas como The Walking Dead o The Punisher. Walker debutó en Ghost Recon Wildlands y repite ahora con un papel prominente. El resultado es fantástico, pues el actor ha sabido dotar al personaje de los matices necesarios para hacerlo creíble. Se trata de una persona cruel y segura, convencido de sus ideales y capaz de hacer cualquier cosa para cumplir sus objetivos. ¿Por qué ha maniobrado de esa manera? ¿Qué le ha llevado a traicionar la confianza de los Ghost y desertar? Esos son las cuestiones que resolveremos durante la partida.

A diferencia de Ghost Recon Wildlands, la nueva obra de Ubisoft París no conserva el tono de parodia, tal vez más alejado del espíritu Tom Clancy, ya que el aspecto desenfadado y psicotrópico encaja más con propuestas como la de Far Cry. No en vano, el juego incorpora secuencias muy duras de violencia explícita. Con todos sus elementos fantásticos, el realismo cobra un protagonismo vital.

Ghost Recon: Breakpoint, impresiones
Ghost Recon: Breakpoint.

Aurea es además la sede central de Skell Tech, una de las empresas tecnológicas más avanzadas del planeta. Su fundador, Jace Skell, es un hombre que cree a pies juntillas que la tecnología puede servir a la humanidad de forma provechosa. Por desgracia, las comunicaciones entre la empresa y el resto del mundo se han perdido. The Wolves ha movido ficha y ahora controla también el destino de la compañía.

¿Quién es el protagonista (o la protagonista)?

En Ghost Recon Breakpoint manejamos a Nomad, un personaje que podemos personalizar desde el principio. Lo hacemos mediante un sencillo editor que nos permite elegir el sexo y modificar los rasgos faciales. No es una herramienta demasiado potente, pero nos confiere la suficiente libertad como para crear al personaje que deseemos. El argumento se trenza en dos líneas temporales diferentes: la actual y la del pasado (por medio de flashbacks). Esto es así porque nos muestra una época en la que Walker y Nomad todavía estaban en el mismo bando. En dichas secuencias, ya se deja entrever que el personaje de Jon Bernthal esconde demonios en su interior. Las imágenes sorprenden por su dureza, señal inequívoca del daño que hace la guerra en la mente de muchas personas.

La sesión de prueba comienza en solitario, con la primera misión de la campaña. Es lo mejor para hacerse con las mecánicas principales, que se basan en los tiroteos, la exploración y la estrategia. La historia comienza con fuerza: el helicóptero de Nomad y de su escuadrón es atacado por unos drones minúsculos que adquirien fuerza cuando se juntan como un enjambre. El fuego chispea por doquier y el protagonista cae, boca abajo, sobre los árboles. De esa guisa observa cómo el vehículo de sus compañeros se estrella en la lejanía. Herido y en territorio enemigo, Nomad busca desesperadamente a sus compañeros caídos. ¿Habrán sobrevivido al ataque?

En este punto, tomamos contacto con una de las grandes novedades de Ghost Recon Breakpoint, puesto que la producción de Ubisoft París introduce una nueva capa de complejidad en la supervivencia militar. La fatiga y las lesiones son ahora elementos a tener en cuenta, ya que ralentizan nuestro avance y nos hacen vulnerables. Si la barra de estamina decrece, Nomad será incapaz de correr con normalidad.

La cosa se pone aún más peliguada al estar heridos de gravedad. El daño se aprecia en el cuerpo y repercute en el rendimiento. Nos movemos más lentos y nos convertimos en un blanco fácil para el enemigo. En esas circunstancias, la curación es la vía lógica para regresar al campo de batalla en plena forma. A través de un menú radial podemos equipar y acceder a las vendas. Más adelante, también disponemos de inyecciones que ayudan a asegurar que el proceso de curación se ha llevado a cabo con éxito.

De todas formas, funciones como la curación o la recarga de armas nos roban un tiempo precioso. Ghost Recon Breakpoint no es la clase de shooter en la que uno puede salir a lo loco y disparar sin pensar. La orografía del terreno y otros aspectos como los antes mencionados aportan un elemento estratégico crucial. Si disparas una ráfada de tiros y vacías el cargador, tienes que tener en cuenta que necesitarás unos segundos para recargar. Durante ese intervalo de tiempo te hallarás expuesto al peligro. Lo mismo ocurre si estás herido o fatigado, que durante unos instantes podrás morir en cualquier momento. Por eso, hay que elegir el tiempo y el lugar adecuados para realizar esas operaciones.

Clases, personalización y habilidades

Una solución para apuntalar la salud de los personajes es contar con alguien de la clase Médico. El especialista dispone de un dron sanador que lanza dardos curativos a los aliados y que es capaz, en ciertas ocasiones, de resucitar a personajes caídos. El resto de clases son las siguientes: Asalto nos permite controlar los frentes y Pantera domina el sigilo, mientras que Francotirador se esconde desde la lejanía para apretar el gatillo. Tiene una granada sensora cuya función principal es marcar a los enemigos. Seleccionar una clase determinada al principio no impide que más adelante podamos elegir otra diferente y experimentar con las habilidades.

Y sobre habilidades va la cosa, porque el árbol de poderes es enorme y nos brinda la posibilidad de mejorar al personaje y desbloquear nuevos objetos y habilidades. Al subir de nivel, obtenemos puntos que podemos invertir en la progresión. Aspectos como la velocidad de recarga o de curación son solo algunos de los elementos que tendremos la opción de mejorar. Una vez conseguida la habilidad o ventaja, la podemos asignar en la ranura correspondiente.

En la misma línea, la personalización es abundantísima. Podemos equiparnos con toda clase de armas, chalecos, cascos, guantes, etc. El loot está presente en todo momento y es esencial para abordar las misiones con éxito. Un mal equipo puede determinar un destino fatídico para nuestro escuadrón. El juego dispone además de un rango de loot, de manera que es fácil visualizar en qué punto nos encontramos. Por si eso fuera poco, la progresión se traslada a todos los modos de juego, de manera que todo el esfuerzo que invirtamos en el personaje se verá recompensado.

Así se juega a Ghost Recon Breakpoint

Con respecto a las mecánicas principales de la obra, el sigilo se siente muy parecido al de otros videojuegos de los franceses. Basta con situarnos detrás de uno de ellos y acabar con el enemigo sin que se dé cuenta, aunque como decimos, al tratarse de un título más estratégico, dependerá del personaje y de sus habilidades que nos sea más o menos difícil llevar a cabo los asesinatos en silencio. Un mal paso y The Wolves llamará a los refuerzos en un abrir y cerrar de ojos.

Las mecánicas de gunplay, por su parte, se alejan de juegos como Far Cry, en el sentido de que tiene una jugabilidad más pesada que exige mayor precisión. La distancia, la posición en la que nos encontramos y el terreno son igualmente importantes. No todos los enemigos responden de la misma manera, de modo que el armamento a utilizar y la estrategia varía dependiendo de a quién nos enfrentemos. Enemigos pesados como los drones gigantes (a los que no pudimos derrotar) requieren de un nivel y unas habilidades más depuradas. El manejo de los vehículos, en cambio, sí nos ha parecido más próximo a la línea arcade de Far Cry.

Además, Breakpoint ha mejorado su sistema de escalada, por lo que sortear obstáculos o subir por una pendiente será más satisfactorio. Las coberturas automáticas también se perciben más precisas, así que, grosso modo, todo el aspecto jugable está más pulido. La sensación a los mandos es muy positiva.

Cabe destacar que de lanzamiento, si jugamos solos, no dispondremos de compañeros manejados por la máquina. Sin embargo, la cuenta oficial de Twitter de Ghost Recon Breakpoint ya ha confirmado que esta característica llegará más adelante, aunque Ubisoft no ha especificado si podremos darles órdenes como en otros títulos de la saga.

La exploración y la supervivencia

Si jugar en solitario nos ha gustado, hacerlo acompañado es una experiencia que lo enriquece todavía más. La comunicación resulta esencial y nos invita a abordar las misiones de manera estratégica. El equilibrio de clases es, por supuesto, un factor nada desdeñable. El juego está bien diseñado para el cooperativo. Incluso en un mundo abierto como el de Ghost Recon Breakpoint, se han resuelto perfectamente algunos problemas que se podrían experimentar. Por ejemplo, si el escuadrón se aleja y uno de sus integrantes está en otro punto o lejos del objetivos, tendremos la posibilidad de teletransportarnos junto a ellos. Si morimos, cualquier de nuestros aliados podrá resucirtarnos. De lo contrario, deberemos esperar a que transcurra un tiempo antes de reaparecer. Por añadidura, los compañero ahora pueden transportar compañeros.

La exploración de su mundo abierto nos traslada a una isla completamente tomada por el enemigo. Los civiles se esconden en sus casas debido aa la ley marcial, por lo que las tropas de The Wolves están dispersos por todo el territorio. Ya sea a pie, en coche o en un helicóptero, el cuerpo paramilitar vigila sin descanso. Algunas mecánicas reformuladas de otros videojuegos están presentes en Ghost Recon Breakpoint. Así las cosas, cuando nos acercamos a un emplazamiento enemigo, podemos sacar el dron con el objetivo de marcar al enemigo y de otear el terreno. Por otra parte, el título ha implementado el sistema de exploración de Assassin's Creed Odyssey. Como en el juego de los asesinos, esta opción será una posibilidad y no una obligación. Consiste en una serie de pruebas que nos guían al objetivo. No nos marca exactamente el punto de destino, sino que nos informa sobre los lugares que hay alrededor para que miremos al mapa y descubramos la localización. Por últimos, las pistas nos ofrecen información crucial para el devenir de la misión.

Un enorme campamento en el interior de una cueva nos sirve como base de operaciones. Allí están reunidos los rebeldes, que han conformado un lugar en el que descansar y comprar provisiones. Entre misión y misión, los preparativos son importantes. Otra de las novedades de Ghost Recon Breakpoint son los campamentos, en los que podemos beber, comer y prepararnos para todo lo que está por venir. Esto nos da ciertas ventajas, pues mantenernos hidratados y alimentados aumenta temporalmente algunos atributos. Incluso durante nuestra travesía, la supervivencia nos lleva a utilizar una cantimplora para recoger agua y beber cuando lo creamos oportuno.

Las cinco misiones principales a las que tuvimos acceso colorean con sombras un mundo hostil y peligroso en el que buscar aliados. Porque no nos engañemos, The Wolves van a por todo y necesitaremos toda la ayuda necesaria para salir airosos de la situación y escapar de Aurea.

Ghost War, los modos PvP

Aunque en Gamescom probamos Ghost War, que engloba los modos PvP cuatro contra cuatro, también pudimos hacerlo durante nuestro desplazamiento a París. Tres mapas muy diferentes nos permiten experimentan en distintos territorios, desde un emplazamiento nevado hasta una cantera llena de obstáculos. En Ubisoft nos han asegurado que los mapas se han diseñado específicamente para este modo, con la idea de poder aprovechar al máximo las cualidades del terreno.

En la sesión de preview jugamos a dos submodos, Eliminación y Sabotaje. El primero de ellos plantea el tradicional combate a muerte, que consiste en asesinar a todos los enemigos. El primero que se haga con el rádar tendrá la oportunidad de conocer dónde están los enemigos e ir directamente a por ellos. Sabotaje tiene como objetivo plantar una bomba en las bases enemigas o evitar que el rival haga lo propio. La comunicación juega un papel destacado en ambos casos. Un buen chivatazo puede impedir que alguien nos ataque por la espalda o ayudarnos en la estrategia.

En líneas generales, no hay muchos cambios con respecto a Wildlands, pero el nuevo sistema de escalada y el sistema de lesiones le da más profundidad. Aunque no lo experimentamos en las partidas que jugamos, este modo Ghost War incluye elementos de battle royale, con una cúpula que se va cerrando para acercar a los jugadores.

Ubisoft ha aprendido de la experiencia de Ghost Recon Wildlands y ya ha trazado un plan con el que pretender actualizar el juego tras el lanzamiento. La compañía confirma que hay muchas actualizaciones en marcha, que abarcan todas las modalidades de juego. La campaña, Operation Greenstone, estará disponible desde el lanzamiento, pero hay otros dos episodios en camino. El segundo se publicará en invierno de 2020, mientras que el episodio 3 llegará en verano de ese mismo año. Cada uno de los episodios argumentales aportará más contenido para el endgame, incursiones, misiones de facciones y novedades para el modo PvP.

Ghost Recon Breakpoint, disponible en PS4, Xbox One, PC y Stadia, es una experiencia muy sólida. No supone una revolución con respecto a Wildlands, pero aporta novedades de peso y se vuelve a tomar en serio así mismo. Deja aparcado, por tanto, el tono más desenfadado de su anterior entrega, lo que repercute en unas mecánicas de juego más refinadas y mucho más pensadas para la estrategia. En Breakpoint no hay medias tintas: o matas o mueres. El 4 de octubre conocerás tu destino.

 

 

Ghost Recon: Breakpoint

Ghost Recon: Breakpoint, desarrollado por Ubisoft Paris y editado por Ubisoft para PC, PlayStation 4 y Xbox One, es una nueva entrega de la saga de acción y disparos Tom Clancy's Ghost Recon, secuela directa de Ghost Recon: Wildlands. Los jugadores, ya sea en solitario o a través del cooperativo online para hasta 4 jugadores, deberán enfrentarse a los Wolves, una unidad letal que antes pertenecía al ejército norteamericano. Liderados por Walker, un antiguo compañero de armas de Nomad.

Ghost Recon: Breakpoint