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MEDICINA

Un cubo de Rubik gelatinoso para salvar vidas: bio-materiales inteligentes

El hidrogel que lo compone une estructuras de forma permanente en 24 horas y puede usarse en wearables médicos.

Un cubo de Rubik gelatinoso para salvar vidas: bio-materiales inteligentes

Nanorobots de insulina para combatir la Diabetes; nervios, piel, partes de un corazón y otros órganos impresos en 3D; pistolas de piel capaces de reparar el tejido quemado en horas, no meses; detectar el cáncer de Mama años antes que se manifieste; robots y circuitos biodegradables que arreglarán tu cuerpo por dentro… La Medicina y la Tecnología siempre han ido de la mano, y en esta época actual ‘Smart’ estamos viendo un vistazo a un futuro que se presenta prometedor. Hoy vemos otra pieza de ese futuro en forma de un viejo Cubo de Rubik muy pequeñito. ¿Su interés? Precisamente el material que lo compone.

Hidrogeles

Aunque nacido en los 70, pocos items hay que representen una década tanto como el Cubo de Rubik, un particular puzzle físico tridimensional que causó furor primero como juguete, para posteriormente convertirse en icono de la Cultura Popular y la década de los 80. El Cubo de Rubik está compuesto por un cubo de 6 caras, con 9 cuadrados de color en cada cara y una pieza central rotatoria que lo une todo y permite el giro de las caras. Y esto es lo que ha hecho un grupo de investigadores químicos de Estados Unidos y China: Replicar un Cubo de Rubik usando un material especial de hidrogel.

Como se ve en el vídeo, el cubo es funcional y rota igual que el verdadero. La gracia es que no tiene mecanismo interno, los cubos están simplemente apilados uno junto al otro en la misma formación que la pieza de Rubik, pero rotan igual y se mantienen unidos. La clave está en el hidrogel utilizado, un material especial auto-reparador aplicado a cada cubo que logra que todos ellos se peguen en sólo 1 hora, para así poder rotarlos como se ve. Pasadas 24 horas, la unión entre estos es más fuerte y definitiva, ya que el material hydrogel ha formado nuevos enlaces químicos que mantiene la sustancia pegada y los cubitos juntos.

Un hidrogel para salvar vidas

La forma del Cubo de Rubik no es más que un ejemplo vistoso de lo que pueden lograr con un hidrogel que ya demuestra sus posibilidades. El objetivo de este grupo de químicos es el de crear materiales inteligentes suaves que puedan por ejemplo mostrar información médica cuando se coloquen en la piel de un paciente. Una especie de bio-wearable médico que cambio de color cuando detecte niveles altos / bajos de azúcar en un diabético, o un pulso irregular o una temperatura elevada.

Ayudar a curar fracturas de forma más rápida, o de unir puntos tras una operación, el hidrogel en esta forma de Cubo de Rubik incluso puede usarse de bio-disco duro para guardar “enormes cantidades de información”, dado que la forma de [Rubik] permite hasta 43 quintillones de configuraciones. Las posibilidades son tan fascinantes como el material en sí, desde luego, ya que sus autores señalan que “estamos explorando maneras de codificar información en patrones de colores y en tres dimensiones, lo que lleva teóricamente a una densidad de información mucho mayor”. ¿Adiós, discos duros tradicionales y SSD?