Borderlands: Edición Juego del Año
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Carátula de Borderlands: Edición Juego del Año

Borderlands GOTY: Enhanced Edition, análisis. Pandora luce mejor que nunca

Analizamos el remaster del primer Bordelands que ofrece una puesta al día visual, pequeñas mejoras jugables y toda la acción y los millones de armas de siempre.

No cabe duda de que una de las sagas de las que más se ansiaba una nueva entrega para la presente generación era Borderlands. Hace ya casi 10 años que debutó la primera entrega de la serie, con su alocada propuesta híbrida entre juego de disparos en primera persona y rol, haciendo gala de su atractivo acabado visual estilo Cell Shading. No es de extrañar por tanto el revuelo de tinta que ha causado el reciente anuncio de Borderlands 3 en la pasada Pax East, con un espectacular tráiler de casi cuatro minutos donde podemos ver un más que interesante anticipo de lo que Gearbox nos va a ofrecer con la nueva entrega de su franquicia estrella. Para ir calentando motores, la compañía del señor Pitchford ha realizado una serie de anuncios relacionados con la saga para aumentar la expectación aún más si cabe.

Por un lado, tendremos un pack de texturas con calidad 4K tanto para Borderlands 2 como Borderlands – The Pre Sequel, en una actualización totalmente gratuita para todos los poseedores de dichos títulos. Borderlands 2 VR recibirá todos los DLC lanzados para la versión estándar del citado título, nuevamente de forma gratuíta para los que ya tengan el juego. Finalmente, el primer Borderlands hará su debut en Playstation 4 y Xbox One, con una versión GOTY que además hará las veces de remaster con una serie de atractivos añadidos. Dicha versión también saldrá en Pc, también en forma de actualización gratuita para los poseedores de Borderlands en dicha plataforma. Hemos podido probar esta versión, y os contamos qué nuevas bondades ofrece, a mayores de lo que nos contó nuestro compañero Ramón Méndez allá por el lejano 2009 en su análisis de la versión lanzada entonces.

Borderlands es un caso curioso. Su desarrollo fue complejo y lleno de vaivenes, algo que en una nueva IP no suele ser buena señal. Las primeras noticias del título nos llegaron en 2007, en las páginas de la revista Game Informer primero y con una muestra en forma de vídeo en la Games Convention de Leipzig de ese mismo año a posteriori. Se trataba de una fusión de juego de disparos en primera persona y rol, pero con un aire más serio y un estilo visual tradicional en contraste de lo que acabaría siendo el título. La inspiración del título provenía de la afición por los juegos de rol del mandamás de Gearbox, el siempre controvertido Randy Pitchford, así como de su experiencia en el pasado creando FPS, en concreto el seminal Duke Nukem 3d. Así pues, el bueno de Randy decidió juntar en su juego ideas de títulos como Ultima, la saga Diablo de Blizzard, y varios de los juegos de disparos en primera persona que tanto le atraían. En una entrevista al conocido analista Michael Patchter, el jefe de Gearbox reconocía que en su momento tuvieron serias dudas de que dicho concepto pudiera tener éxito, por la posibilidad de que ni conectaran con el seguidor de los juegos de rol clásico ni con los amantes de los juegos de tiros puros y duros, y que en general el público preferiría optar por un título que se decantase claramente por alguna de estas vertientes en lugar de una suerte de híbrido.

Sin embargo, el que quizá acabara siendo uno de los principales focos del éxito de Borderlands llegaría con el desarrollo del título bastante avanzado. El aspecto general del juego era muy tradicional y sin ese toque de chispa que lo diferenciara de juegos rivales de temática o propuesta similar. Sagas más asentadas como Fallout 3, o incluso Rage que pese a ser una nueva IP tenía detrás a toda una id con su incontestable trayectoria, eran duras piedras en el camino de una nueva saga como Borderlands que amenazaban con eclipsar su propuesta un tanto genérica. Viendo el panorama, un grupo de compañeros dentro del equipo desarrollador del título decide presentarles a los demás una idea en la que venían trabajando por su cuenta. Descartar por completo todo el apartado visual realizado hasta el momento, y optar por un acabado estilo dibujos animados empleando la técnica del Cell Shading, además de rebajar el tono más serio que tenía el título y dotarlo de un personal sentido del humor muy negro, macarra y desenfadado. La demo que mostraron con su idea convenció por completo al resto del equipo, por lo que se rehízo el juego por entero, razón por la que el antiguo responsable del arte del título abandonó la nave al ver descartado su trabajo. A raíz de estos cambios, Bordelands logró llamar la atención de la industria con el atractivo acabado de su título, y n o cabe duda de que su frescura y personalidad fue un factor clave en el éxito de la saga, que en total ha vendido más de 30 millones de copias.

Como pasa a menudo con los títulos de Gearbox, el citado cambio de dirección artística no estuvo exento de cierta polémica. Y es que la estética final de Borderlands es muy similar (por no decir que se inspira claramente) a la empleada en el corto de animación Codehunters, de 2006. Su creador, Ben Hibon, llegó a afirmar que estuvo en conversaciones con la propia Gearbox para formar parte del desarrollo del Borderlands, pero que finalmente dichas negociaciones no llegaron a cristalizar. El mismo Randy Pitchford declaró que los artistas de la su compañía se habían inspirado en el mencionado corto, para frustración del señor Hibon al ver como su trabajo era reproducido sin ser consultado finalmente al respecto pese al intento de acercamiento inicial por parte de la gente de Gearbox.

Dejando las polémicas a un lado, Borderlands fue una de las mayores y más agradables sorpresas de la anterior generación, con una propuesta tremendamente fresca y personal, y su innegable éxito fue uno de los principales puntos de partida a lo que hoy en día se ha dado a conocer como looter shooter, con exponentes de tanta calidad como Destiny, Warframe o el reciente y sobresaliente The Division 2. Con su explosiva mezcla de tiros y rol, su estilo visual rompedor, y sobre todo, sus, literalmente, millones de armas diferentes (Borderlands 2 tiene un Guinness por ello), esta alocada saga se ganó a pulso su lugar de excepción en el panorama del videojuego. Tras poder disfrutar en la presente generación de Borderlands 2 y Pre Sequel, desde el 3 de abril de este año podremos revivir en nuestras Playstation 4, Xbox One y Pc´s el icónico título que dio origen a todo. Vaemos qué nos ofrece este más que interesante Borderlands GOTY Enhanced Edition.

¿Qué hay de nuevo, viejo?

En primer lugar, Borderlands GOTY añade un resultón lavado de cara visual al título original. Partiendo de que el acabado original Cell Shading ha envejecido más que bien, teniendo en cuenta sus ya casi 10 años, la base ya era un excelente punto de partida. Para la ocasión, contamos con una puesta al día en lo tocante a la resolución del juego, que se actualiza llegando a las 4K nativas, así como contando con implementación de HDR en consolas. Se ha adaptado la iluminación global del juego, las texturas y los modelados de todos y cada uno de los personajes del juego. Estas mejoras se aplican tanto al juego base como a las 4 expansiones incluidas dentro de este más que generoso paquete. Como comentábamos, si ya de por si era un título atractivo, este lavado de cara le sienta genial, y nos deja un título que sigue siendo realmente agradecido a la vista.

En lo tocante a mejoras jugables, se ha añadido a la brújula original empleada para guiarnos un minimapa similar al empleado en Borderlands 2, el cual se puede activar y desactivar en cualquier momento. La gestión del inventario se ha agilizado sobremanera, permitiéndonos marcar ítems o catalogarlos como basura para facilitarnos el deshacernos o vender aquellos que ya no nos interesen. También se ha implementado la recogida automática de ciertos ítems del suelo como dinero, salud y munición. Otra nueva posibilidad es la opción de modificar el aspecto de nuestro cazador de la cámara, con 5 nuevas acabados cosméticos para cada uno disponibles desde el principio. El combate contra el jefe final del juego, que resultaba algo insulso en el original, se ha rehecho haciéndolo más desafiante y satisfactorio. Tendremos a nuestra disposición un nuevo set de armas legendarias, que podremos obtener venciendo jefes finales o mediante el uso de llaves doradas. Estas llaves doradas forman parte del sistema SHIFT implementado en entregas posteriores de la saga, que nos permitía obtener ítems especiales a cambio de las citadas llaves, y que se implementará en esta versión GOTY del primer título de la saga por primera vez. No solo, los que usaran dicho sistema en Borderlands 2 o Pre Sequel, recibirán 75 llaves doradas y dos armas aleatorias completamente nuevas para su primer personaje en esta aventura. Sin ser ninguna de ellas mejoras exponenciales, sí suponen un atractivo retoque a un título que sigue conservando su encanto, y que resulta muy recomendable como previo a Borderlands 3, especialmente teniendo en cuenta que hasta ahora esta primera entrega de la saga no estaba disponible ni en Playstation 4 ni Xbox One.

Pandora, tierra salvaje.

La acción de esta alocada ensalada de tiros transcurre en el indómito y lejano planeta Pandora. La leyenda cuenta que en las entrañas de este inhóspito mundo se encuentra una misteriosa cámara de origen alienígena llena de avanzada tecnología mucho más allá de la comprensión humana. Es por ello que las mega corporaciones como Dahl o Atlas han ofrecido generosas recompensas a aquellos intrépidos aventureros que se atrevan a dar con la localización de la misma, aventureros que se han dado en llamar a sí mismo como cazadores de la cámara. Los problemas vienen de un entorno que tras la colonización inicial ha resultado ser mucho más hostil de lo previsto en un principio, ya que con las estaciones se ha revelado una fauna y flora local realmente agresiva y letal que ha diezmado por completo las huestes de las colonias iniciales. Cuando las mencionadas corporaciones tienen la peregrina idea de emplear criminales y convictos para repoblar el planeta y tratar de controlar la situación, la cosa no puede acabar demasiado bien, estableciéndose estos en hostiles tribus que imparten su propia y sanguinaria ley y campan a sus anchas llevando la locura y el desenfreno por bandera.

En medio de esta locura, encarnamos a un nuevo buscador o buscadora de la cámara que llega a Pandora a probar fortuna, a elegir entre 4 posibles protagonistas: Roland el Soldado, polivalente y enfocado al combate y el liderazgo, Mordecai el Cazador, francotirador letal en la larga distancia y que cuenta con su sanguinaria ave de presa Bloodwing, Lilith la Sirena, que posee arcanos poderes y finalmente Brick, un Berserker que domina el combate cuerpo a cuerpo capaz de tolerar elevadas cantidades de daño. Una vez elegido nuestro personaje, tendremos que hacer frente a una serie de misiones para avanzar en nuestra particular búsqueda de la misteriosa cámara alienígena. Y aquí entra el que probablemente sea uno de los puntos flojos del juego. Si nos esperamos un desarrollo rolero similar a los Fallout modernos o algo por el estilo, Borderlands nos decepcionará sobremanera. Su manejo del guión y la historia es ligero y falto de profundidad o ambición. Al final, la trama del juego es una mera excusa para liarnos a tiros, explorar su vasto universo y obtener mejor equipamiento para poder hacer frente a enemigos cada vez más duros. No esperéis complejas misiones llenas de posibilidades, o conversaciones profundas con personajes llenos de matices, porque aquí no las hay, pese a que muchos de los locos habitantes de Pandora sí resulten ser personajes carismáticos y atractivos.

Debemos destacar el tono lleno de un humor muy negro, excesivo y macarra que ahonda en esa personalidad que se comienza a bosquejar desde el particular cavado gráfico del juego. Bordelands es una saga gamberra, donde su humor y cinismo trivializan toda la violencia y consecuencias de nuestras frenéticas aventuras. Todo en el juego hace gala de la peculiar personalidad de la saga, estridente y llena de excesos, a la vez que sorprendente y desbordante. Ello sirve, en parte, para paliar esa falta de profundidad rolera que se le echa tanto de menos si lo abordamos esperando lo que no es. Salvando las distancias, y como ya hemos comentado, Bordelands en un equivalente a Diablo II en forma de FPS frenético y con uso de vehículos, donde lo importante es acabar con enemigos para conseguir mejor equipamiento y construirnos una build o configuración del personaje que se adapte a nuestra forma de jugar para poder vencer a enemigos de creciente nivel de dificultad, disfrutable en solitario pero que alcanza el culmen de su propuesta jugándolo en cooperativo.

Una colección bien guapa.

Bordelands es un título lo suficientemente extenso por sí mismo, con contenido que nos dará para sus buenas 25-30 horas. Si a ello le sumamos las cuatro expansiones incluidas en esta versión GOTY, con entre 5 a 10 horas a mayores por cada una de ellas, tenemos diversión para rato. Uno de los defectos de este Borderlands, corregido en las siguientes iteraciones de la saga, fue la falta de variedad en los entornos a visitar. Este defecto fue en parte paliado con estas excelentes expansiones, especialmente en la primera, La isla Zombi del Doctor Ned. En ella disfrutaremos de una tétrica ambientación de cinta de terror de serie B, que encaja perfectamente con ese humor macarra y cínico tan propio del juego base. Esta ambientación difiere radicalmente de la que disfrutamos a lo largo del resto del juego, por lo que se disfruta y agradece muchísimo. Además introduce enemigos muy originales y nuevos con respecto al juego base, lo cual también nos libra de esa sensación de estar masacrando siempre a los mismos enemigos que teníamos en este. La segunda expansión resulta ser la más floja de todas, resultando ser una suerte de arenas donde probar nuestra pericia frente a oleadas de enemigos. Lo más destacable es el personaje de la dueña de estas arenas, la icónica Moxxi que jugará un papel importante a lo largo de posteriores entregas.

La tercera expansión, “El arsenal secreto del General Knoxx”, destaca por añadir una interesantísima trama, y por ofrecer al jugador un demoledor arsenal de armas que justifica el nombre de dicha expansión. Pero si por algo es recordada esta expansión entre los jugadores más experimentados y curtidos en la saga, es por la inclusión de Crawmerax, un jefe final absolutamente letal que exige una tener una habilidad enorme , así como poseer conocimientos y equipamiento para nuestro héroe a la altura de un desafío de proporciones hercúleas. No en vano, la misión en la que hacemos frente a tan letal enemigo, se llama, literalmente: “Vas.A.Morir”. Tal fue el éxito y la aceptación por parte de los fanáticos de la saga de este tipo de enfrentamientos que a partir de aquí siempre se incluyeron enemigos de este calado en posteriores lanzamientos. Es una verdadera delicia planear el asalto y coordinarse con otros tres jugadores para hacer frente a semejante monstruo, especialmente si tenemos en cuenta que su resistencia y capacidad de daño se escala al número de buscadores de la cámara que se le enfrentan.

La última de las expansiones, “La Nueva Revolución Claptrap”, se centra en otro de los personajes icónicos de la saga, los entrañables (a veces) robots Claptrap que pueblan Pandora. Tildar de expansión a este último DLC es quedarse algo cortos, porque ofrece más contenido que muchos juegos completos lanzados hoy en día. La trama resulta ser muy atractiva, y potencia aún más si cabe todo ese humor gamberro marca de la casa. La ingente cantidad de contenido y la elevadísima cantidad de horas de diversión que ofrece este Borderlands GOTY Enhanced Edition es sin duda uno de los principales reclamos para hacernos con esta versión. Especialmente jugando en cooperativo, estamos ante un título que nos mantendrá pegados a nuestras pantallas horas y horas llenas de diversión y locura.

Dispara, consigue nuevo botín, y olvida.

Como ya hemos comentado, la mejor forma de describir la base jugable de Borderlands, es afirmando que estamos ante lo que sería la clásica saga Diablo de Blizzard llevada a los disparos en primera persona. En función de nuestro nivel, las estadísticas del arma empleada, y el nivel del enemigo al que hagamos frente, causaremos un determinado daño, característica heredada de los RPG que lo diferencia de un FPS clásico. También tenemos un ligero árbol de desarrollo del personaje con varias líneas de mejora que se adaptan a diferentes enfoques para la acción, totalmente diferenciados para cada uno de los cuatro protagonistas, que además cuentan con una habilidad diferenciadora cada uno. Sin llegar a los niveles de los juegos de disparos en primera persona clásicos de los 90, estamos ante un título ágil y visceral, que sin embargo ofrece varios acercamientos para la acción en función de las variantes que nos ofrece el juego.

La principal de estas variantes, es un demoledor y amplísimo arsenal que iremos obteniendo liquidando enemigos y explorando el salvaje planeta Pandora. La cantidad de armas es inabarcable, y las opciones que y posibilidades que ofrecen inmensas. Literalmente hay millones de armas diferentes, y son las que realmente acaban marcando la jugabilidad. Cada una posee su propia cadencia, tamaño del cargador, retroceso, puntos de mira y modos de apuntado diferentes, daño elemental añadido y varias variantes más, por lo cual en función del arma que portamos la cosa cambia muchísimo. Al principio solo podremos tener equipadas 2 a la vez, pero una vez que subimos de nivel podemos llegar a tener 4, lo cual nos permite tener varias configuraciones disponibles para variar nuestro comportamiento en batalla y ser efectivos ante las diversas amenazas a afrontar. Es una delicia buscar esa arma que se adapta a nuestro ritmo y modo de juego, entre una variedad ingente que nos invita a comportarnos de manera diferente en función de la que portemos. Siempre comparando estadísticas y buscando las mejores posibles entre la inmensidad de letales artilugios que iremos recogiendo a lo largo de la aventura. Pocos, por no decir ninguno, son los títulos donde el arsenal a nuestra disposición juegue un papel tan crucial y sea un elemento tan diferenciador como resulta ser en este Borderlands.

Que no nos engañe lo de la inclusión de componente rolero. La práctica totalidad del tiempo que pasemos en Pandora estaremos disparando sobre beligerantes enemigos. El núcleo jugable y el protagonista indiscutible de la aventura son los tiros. Para desplazarnos, contamos con unos vehículos que harán que los largos paseos que tendremos que dar resulten lo menos tediosos posibles. Sin llegar a ser molesto, el control de dichos vehículos no resulta excesivamente satisfactorio, aunque tampoco será una tarea a la que le acabemos dedicando demasiado tiempo. Lo que no nos vamos a encontrar serán diálogos u opciones diferentes a la liturgia del plomo. No hay puzles propiamente dichos, salvo buscar algún ítem y cosas similares. Vamos de acá para allá, aceptamos nuevas misiones, de los escasos personajes con los que nos crucemos o en una suerte de postes de información, vamos donde se nos pide y nos liamos a tiros. Es importante tener claro que la narrativa y el componente rolero están sujetos al férreo yugo del alma FPS de Borderlands, o en caso contrario nos llevaremos una decepción. También hay que tener presente que si bien el juego se disfruta plenamente en solitario, es en el modo cooperativo donde brilla con especial fuerza. Tanto a pantalla partida, opción que se tiende a olvidar hoy en día y que aquí se agradece muchísimo, como online con otros 3 jugadores más, la experiencia Borderlands alcanza su cénit compartiendo su loca propuesta con otros cazadores de la cámara humanos.

Fenomenal lavado de cara.

Como en la práctica totalidad de juegos que apuestan por el estilo visual cartoon conseguido con la técnica del Cell Shading, Borderlands es un título que ha envejecido fenomenalmente bien, y que en ninguna medida aparenta los casi ya diez años que tiene a sus espaldas. Teniendo en cuenta que el material original ya era atractivo de por sí, la puesta al día que han recibido los gráficos del juego le sienta fenomenal. Empezando por lo que quizá sea el cambio más notorio: poder jugarlo por primera vez en consolas con una tasa de 60 imágenes por segundo, dado que en las versiones originales de Playstation 3 y Xbox 360 estaba limitado a 30 FPS. Para un título frenético y trepidante como este, resulta una actualización magnífica. Las nuevas texturas con resolución 4K, y los ligeros retoques que han recibido todos los modelados suponen un lifting que hace que resulte increíble que estemos hablando de un título con casi una década desde su salida. La iluminación también ha sufrido ligeros retoques, y el juego de partículas resulta más efectivo y espectacular que en la versión original. Es una lástima eso sí que en la versión de Pc no se haya implementado la tecnología Physx de Nvidia, que luce fenomenalmente bien tanto en Borderlands 2 como en Pre Sequel. Hemos probado la versión PC, y salvo alguna rascada muy puntual el juego funciona como la seda. En las versiones de consolas, se han reportado casos de excesivo tearing y bajadas de FPS en torno a las 50-55 imágenes por segundo, incluso en los modelos Pro y X. También están habiendo ciertas dificultades con el matchmaking online. Esperemos que estos problemas se solucionen vía actualización lo más pronto posible.

Lo que no ha cambiado nada es una dirección artística soberbia, que potencia el humor macarra y cínico del juego, llena de detalles y elementos personales que junto con el acabado Cell Shaded hacen que estemos antes una de las sagas más frescas y únicas visualmente hablando dentro del panorama moderno del videojuego. Lástima el excesivo reciclaje de enemigos y la escasa variedad de entornos a visitar, problema que sería solucionado en posteriores entregas de la saga y que en este primer intento resulta ser uno de los puntos negros del juego. Tampoco ha perdido ni un ápice de calidad el soberbio doblaje al castellano de la aventura, realmente magnífico y que refuerza muchísimo la personalidad del título. No estamos ante un remaster como muchos de los que hemos disfrutado esta generación, pero realmente la obra original no necesitaba mucho más para seguir siendo un producto plenamente vigente que se sigue disfrutando igual que cuando salió.

CONCLUSIÓN

Borderlands GOTY: Enhanced Edition es una excelente puesta al día del clásico de la pasada generación que dio el pistoletazo de salida al género que se ha dado en conocer como looter shooter. Disponible por pirmera vez en consolas de la actual generación, la adaptación de la resolución a 4K, el retoque en texturas, modelados e iluminación, y especialmente los 60 fps, le sientan genial a un título que ya de por sí se veía de maravilla. Los pequeños añadidos jugables redondean un juego que ofrece un número de horas de diversión elevadísimo dada la enorme cantidad de contenido que ofrece. Y para los que ya lo tenían en Pc, se actualiza a esta versión de forma totalmente gratuíta. Su fórmula de disparos en primera persona con toques de rol a lo Diablo se disfruta especialmente en cooperativo con hasta otros 3 jugadores, tanto online como a pantalla partida. Todo ello engalanado con su rompedor acabado visual de dibujos animados y el humor más gamberro y desenfadado de la galaxia.

LO MEJOR

  • Enorme cantidad de contenido que ofrece diversión para muchísimas horas.
  • Visualmente ya de por sí era un título muy atractivo, personal y fresco, y con los ligeros retoques de esta versión luce aún más.
  • Humor macarra y muy desenfadado.
  • En cooperativo, tanto online como a pantalla partida, es una experiencia genial y divertidísima.
  • Literalmente, millones de armas diferentes que cambian por completo la forma de abordar los tiroteos.

LO PEOR

  • La narrativa y la historia apenas tienen peso y son una mera excusa para liarnos a tiros.
  • Excesivo reciclaje de enemigos y poca variedad de ambientaciones.
  • En solitario, aunque igualmente disfrutable, no tiene esa chispa que alcanza en cooperativo.
7.6

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.