Cazadores de Lore

Elizabeth Comstock, el alma de Bioshock Infinite

Elizabeth Comstock es uno de los personajes más relevantes en BioShock Infinite. Exploramos la historia y evolución de una mujer que demostró ser mucho más que una damisela en apuros.

Nota: Todos los Cazadores de Lore se adentran a fondo en la historia del tema a tratar y, por tanto, contienen spoilers.

Elizabeth Comstock se presenta como el objetivo de Booker DeWitt al inicio de BioShock Infinite, el videojuego de disparos de ciencia ficción que cerraba la triología de Irrational Games: "Trae a la chica y saldarás deuda". DeWitt se lanza a su misteriosa misión en la extravagante ciudad de Columbia, suspendida entre las nubes. El estudio de Ken Levine nos ofrecía un tipo de terror totalmente diferente al que nos había presentado en BioShock, la distopía submarina, y BioShock 2, donde nos poníamos en la piel de un Big Daddy; En vez de Rapture y su corrompido sueño de libertad, nos propulsábamos a Columbia, situada en el cielo, que provocaba nuestro vértigo cuando viajábamos entre sus islas flotantes a través de aerocarriles. Su ambientación, lejos del miedo, versaba hacia otro tipo de perversión: una ciudad colorida y perturbadora, ubicada en una anacrónica época colonial y gobernada bajo la férrea mano de Zachary Hale Comstock, líder de los Fundadores que somete a su pueblo bajo los ideales del ultranacionalismo, y erigido como profeta de Columbia capaz de predecir el futuro.

La creación de una aliada diferente

Elizabeth apareció ante el público por primera vez durante el anuncio de Bioshock Infinite durante la E3 de 2011. Anna Moleva, modelo y cosplayer, quedó cautivada por el gran parecido que guarda con la joven, por lo cual se caracterizó como ella para una sesión de fotos. En el documental Creating Elizabeth: The Women That Brought Her To Life, Moleva explica que Ken Levine, director creativo y fundador de Irrational Games, le propuso ser la modelo oficial de Elizabeth. Moleva se convirtió en la imagen promocional de Elizabeth, la cual vemos en la carátula y arte del juego y en pósters publicitarios.

Courtney Draper, actriz y cantante, fue la voz de Elizabeth, seleccionada por Ken Levine —según narra en el citado documental por ser la mejor candidata para representar la dualidad de la joven de Columbia: su alegría desbordante y su lado más oscuro y dramático. Heather Gordon encarnó a Elizabeth durante la captura de movimiento. Irrational Games se decantó por esta actriz por su expresivo lenguaje corporal, “a través del cual es capaz de narrar una historia sin palabras”, describe en el documental Shawn Robertson, director de animación de Irrational Games.

Elizabeth está diseñada para que conecte con el jugador en todo momento. Casi siempre presente en la pantalla, sigue las acciones de Booker DeWitt —interpretado por Troy Baker—; si se detiene o avanza. Amanda Jeffrey, diseñadora de niveles de Irrational Games, explica cómo fue posible esto: “Elizabeth no se comporta como una seguidora pasiva, aunque se adapte a Booker. Si estamos quietos en un lugar, ella explora por su cuenta, fija su atención en algún objeto… O vemos su pesadumbre al apoyarse contra una puerta antes de que se abra y acceda, por desidia, entrar”.

Elizabeth Comstock, el alma de Bioshock Infinite
Elizabeth durante su primer encuentro con Booker

Debido a la naturaleza del presente reportaje, éste contiene spoilers sobre BioShock Infinite.

La princesa en la torre

Elizabeth es hija del Zachary Hale Comstock —fundador y líder dictatorial de la ciudad en las nubes venerada como el cordero de Columbia o el milagro que salvará a la ciudad de la llamada “la Sodoma de abajo” —nombre que reciben los Estados Unidos en el discurso de Comstock—. Vive aislada del mundo en Isla Monumento, donde la joven es recluida para contener sus misteriosos poderes, al mismo tiempo que es un sujeto de observación científica.

La Elizabeth que encontramos y observamos a través de diferentes ventanas nos descubre dos cosas: la candidez de una princesa de cuento de hadas, con inquietudes artísticas como la pintura, la literatura o el corte y confección; y el súper poder de abrir desgarros en el espacio-tiempo, a través de los cuales desea viajar a París. El dedo meñique, cubierto por un dedal, despierta una curiosidad que será resuelta más adelante. Sus ojos vivos, grandes e inocentes y sus movimientos gráciles nos evocan el diseño de una princesa Disney. Su peinado y su traje blanco y azul, así como su pasión por la lectura y su inclinación a Francia, nos trae a la mente a Bella, de La Bella y la Bestia. No obstante, Irrational Games no quería ofrecernos otra princesa al uso, sino un personaje con matices más maduros: “Era demasiado princesa Disney, y tuvimos que cortar muchas animaciones de la escena de la playa, ya que se parecía demasiado a Rapunzel en Enredados. Y a pesar de que Enredados es una película a la que no hago ascos, queríamos una Liz muy diferente”, explica Shawn Robertson a Eurogamer durante un reportaje en marzo de 2013 sobre el desarrollo de BioShock Infinite. En dicho reportaje, Ken Levine explica que también aumentaron la edad de Elizabeth, quien pasó de tener 17 años a 19, puesto que en la idea inicial resultaba demasiado joven. Robertson también reveló, durante una conferencia en la GDC de 2014 documentada por Eurogamer, que Elizabeth se concibió como una aliada muda, pero que la necesidad de conexión emocional con el jugador les instó a darle voz y personalidad.

Elizabeth Comstock, el alma de Bioshock Infinite
Elizabeth abre un desgarro hacia París. El retorno del Jedi está en cartelera.

El planteamiento narrativo en las primeras escenas de Elizabeth, no obstante, se corresponde mucho con el cliché de princesa en la torre: una joven en cautiverio a la que rescatar, dulce y bella. Sin embargo, pronto descubriremos que en absoluto es una damisela en apuros, y que poco tiene que ver con otras misiones de escolta, en las que el compañero a quien debíamos proteger era una criatura desvalida que dificultaba nuestro camino.

Elizabeth posee el poder de abrir desgarros en el espacio-tiempo, lo cual propició su encarcelamiento para estudio científico. Asimismo, esto la convierte en un aliado de combate muy valioso para Booker, para el cual consigue munición, vigores, botiquines y monedas. Durante los combates, no se convierte en una dama a la que proteger; los enemigos jamás reparan en ella, quien se esconde en un lugar a salvo y desde el cual nos continúa proporcionando ayuda. Elizabeth, además, posee un gran manejo de las ganzúas y nos abre las puertas bloqueadas de Columbia. Sus virtudes nos llevan a una cuestión: ¿por qué no es capaz de huir por sí misma de las garras de Comstock?

La bestia guardiana y el caballero al rescate

A medida que desmadejamos los misterios de BioShock Infinite, descubrimos el origen de Elizabeth, conectado con el secreto de Booker, su caballero al rescate, y la consecuente pérdida de inocencia de la joven.

Elizabeth Comstock, el alma de Bioshock Infinite
Songbird y Elizabeth

Poco después de liberar a Elizabeth, conocemos a su temible bestia guardiana: Songbird, un gigante y sintiente pájaro mecánico cuyo propósito es custodiar a la joven. Jeremiah Fink, dueño del monopolio empresarial de Columbia, conecta a través de uno de los desgarros espaciotemporales con el Doctor Suchong de Rapture, creador de los Big Daddy. Juntos diseñan una bestia de proporciones colosales con el fin de proteger a la chica en cualquier circunstancia. Para asegurar su compromiso, forzaron un proceso de imprimación entre Songbird y la niña Elizabeth, similar al de los Big Daddy con las Little Sister. La pequeña se topa con un Songbird accidentado en su torre y con un tubo de oxígeno desconectado. Al conectarlo de nuevo y sanarlo, la bestia pájaro se imprima de la muchacha, y establece con ella una relación de guardián y protegida que evoca a la fábula del león agradecido. Por su lado, Elizabeth encuentra en Songbird lo más parecido a un amigo durante toda su existencia. Esta extraña pareja nos trae una nueva referencia a La Bella y la Bestia.

Durante su cautiverio, Elizabeth desarrolló, a través de la lectura, el conocimiento de distintas disciplinas y cultivó cierta independencia de pensamiento. En ella despertó el deseo de huir de su torre para conocer la París de la que se había enamorado a través de los libros y las visiones de sus desgarros espaciotemporales. A su vez, durante su pubertad, su potencial empezaba a multiplicarse, con lo que la joven comenzaba a ser una amenaza. Los Lutece, físicos cuánticos al servicio de Comstock, construyeron un sifón para contener sus poderes.

Booker DeWitt es el caballero al rescate de Elizabeth, aunque sus intenciones poco tienen que ver con el estereotipo romántico de príncipe de cuento de hadas. Confiado ante la candidez y entusiasmo de la joven —la cual ante su recién estrenada libertad se entretiene disfrutando de pequeños placeres por el camino, como una danza callejera o la adquisición de una gargantilla—, la engaña y le hace creer que la llevará a París. Durante su escapada juntos, Elizabeth descubre los horrores del ser humano: Booker no duda en matar a sus enemigos, y la confrontación con el sufrimiento ajeno empieza a quebrar la inocencia de la joven, quien, a su vez no tarda en descubrir los planes que Comstock de convertirla en heredera. Más adelante, destapa el engaño de Booker cuando se percata de que el dirigible Primera Dama, en el que huyen, va en dirección a Nueva York. Elizabeth noquea a DeWitt y toma los mandos del aeroplano. Poco después, son capturados por los Vox Populi, facción revolucionaria sublevada contra los Fundadores, liderada por Daisy Fitzroy, antigua esclava de los Comstock y acusada falsamente del asesinato de su señora.

La primera sangre

Elizabeth Comstock, el alma de Bioshock Infinite
Elizabeth tras asesinar a Daisy Fitzroy

Durante su periplo de huida a Columbia junto con Booker DeWitt, Elizabeth experimenta una realidad mucho más oscura que su vida en cautiverio, y su expresión luce más sombría. Conoce la crueldad humana a través del asesinato del armero Chen Lin, el cual se produce en dos líneas temporales distintas. Elizabeth, que descubre múltiples dimensiones a través de sus desgarros, llega a una conclusión que los Lutece, por su lado, expresan en varias escenas del juego: constantes y variables: cada universo mantiene diferencias con sus semejantes, pero ciertos parámetros se mantienen inalterables.

La oscuridad del ser humano es una de las constantes en todas las realidades de Elizabeth. Incluso el Vox Populi, que encarnaban ideales de libertad e igualdad con los que la joven congeniaba, se desmontan ante los ojos de Elizabeth cuando Daisy Fitzroy da caza a Booker después de que éste aparezca en una realidad en la que el DeWitt original es un mártir de la causa. La pureza de Elizabeth termina por quebrarse cuando se ve empujada a asesinar a Fitzroy después de que ésta intente matar a un niño —lo cual forma parte de los planes de Lutece para provocar un endurecimiento en Elizabeth que la encamine a terminar con Comstock—. Durante su conmoción, la mujer se corta el cabello y cambia sus ropajes ensangrentados por el vestido de su madre almacenado en el Primera Dama.

Elizabeth toma decisiones más difíciles tras haberse visto como ejecutora y no mera espectadora de la muerte. La única vía de escape de Columbia es el control de Songbird, y sus planes quedan frustrados cuando la bestia les intercepta. La joven, para salvar la vida de Booker, con quien ha forjado un lazo afectivo, se entrega y vuelve a un cautiverio más cruel, en el que es sometida a torturas de electrocución mientras un equipo de científicos, bajo las órdenes de Comstock, la prepara para instalarle una correa que le emita una potente descarga cada vez que desobedezca a su padre. Elizabeth, tras ser liberada por Booker, toma la resolución de asesinar a Comstock y, a través de un desgarro que lleva a un devastador tornado, amenaza a Booker cuando éste se muestra reticente a su decisión.

Elizabeth Comstock, el alma de Bioshock Infinite
Elizabeth se despide de Songbird

Elizabeth y DeWitt se acaban haciendo con el control de Songbird gracias a un silbato, con el cual comandan a la bestia a destruir la prisión de Elizabeth en Isla Monumento y el Sifón, para que la joven recupere su potencial al completo. Finalmente, Elizabeth pone fin a la vida de su guardián pájaro ahogándole en el océano de Rapture, hecho que lamenta mientras se despide de él en susurros.

Para Elizabeth queda una última revelación, ligada a su destino con Booker y que explica el dedal en su meñique. Con todo su potencial, la mujer adquiere el conocimiento de todas las realidades alternativas y descubre que, en realidad, Booker DeWitt y Zachary Hale Comstock son versiones del mismo individuo. En una dimensión que conecta todas las realidades a través de faros que simbolizan el inicio de la misión de Booker, Elizabeth le explica su pasado: Comstock es la versión de un Booker que se sometió al bautismo de Columbia. DeWitt, padre soltero incapaz de superar la pérdida de su esposa y consumido por el alcoholismo y la ludopatía, decidió vender a su hija Anna a los Lutece. Éstos le entregaron el bebé a Comstock, que les había pedido un heredero. Durante el intercambio, Booker se arrepintió y forcejeó con Comstock. Cuando éste se llevó a la niña en el último instante, el meñique de la pequeña quedó seccionado por la grieta dimensional al cerrarse.

Elizabeth se da cuenta de que la única forma de acabar con Comstock es eliminar a todas sus versiones en todas sus realidades. En la escena final, múltiples Elizabeth aparecen para ahogar a Booker. No obstante, esto provoca una paradoja espaciotemporal: todas las Elizabeth desaparecen y sus conocimientos se traspasan a una última, que decide perseguir al último Booker en pie, quien ha huido a Rapture tras decapitar por accidente a Anna DeWitt durante el forcejeo con Comstock. Panteón Marino, la expansión que cierra la historia de Bioshock Infinite, nos narra la persecución de Elizabeth.

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Booker usa sus plásmidos para encender un cigarro a Elizabeth

La femme fatale de Panteón Marino

La Elizabeth que hallamos en Panteón Marino es totalmente distinta de la que conocemos en Bioshock Infinite. Con todo el conocimiento adquirido de sus otras versiones, vemos a una mujer más madura y con un diseño que evoca a las femme fatales del cine negro: peinado de ondas al agua, mirada lánguida y sensual, ademanes seductores. No en vano, Ken Levine relata en un hilo de Reddit que las inspiraciones para esta nueva Elizabeth fueron Veronica Lake, Lauren Bacall y Rita Hayworth.

En esta ocasión, es Elizabeth, que se ha mimetizado con el estilo de vida de Rapture, la que utiliza sus armas de mujer fatal para embaucar a Booker, un investigador privado, con quien observamos clichés del género noir como la petición de la dama de que le encienda un cigarro. La mujer se ofrece para ayudarle a rescatar a su hija adoptiva Sally, de quien descubriremos que ha sido convertida en Little Sister. Mientras intentan rescatar a la pequeña, Booker descubre su verdadera identidad poco antes de ser asesinado por un Big Daddy, mientras se disculpa ante una Elizabeth que, ensangrentada, le niega con dureza su perdón. El guardián de Sally acaba asesinando a la mujer, cuya existencia, no obstante, permanece en Rapture.

Elizabeth Comstock, el alma de Bioshock Infinite
Elizabeth, en paz, se despide de Sally

Durante el segundo episodio de Burial at Sea, controlamos a Elizabeth, que ha sido despojada de sus poderes. Los Lutece le explican que no ha muerto debido a su superposición cuántica, pero su regreso era inconcebible sin volver al estado de una mujer corriente. El sistema de juego aprovecha, por otro lado, otro tipo de habilidades de Elizabeth, quien sobrevive a los conflictos gracias al sigilo y los ataques tácticos y fortuitos, con su arco y flecha. A través de su radio se comunica con un Booker imaginario, que representa el recuerdo cariñoso que conserva de él antes de conocer su identidad como Comstock. La joven, carcomida por los remordimientos de haber sacrificado a Sally para sus planes, va en busca de la niña. Elizabeth despierta en el momento que Atlas, líder de la revolución contra Rapture, captura a Sally poco después del asesinato de Booker. Elizabeth, inspirada por una ilusión de su padre, le ofrece ayudarle a infiltrarse en Rapture para consumar su rebelión, a cambio de la pequeña.

Atlas termina traicionando y torturando a Elizabeth para que ésta vaya en busca del as, el cual, como descubriremos, será la frase de activación "¿Quieres?" para poner en marcha los sucesos que dan pie al inicio de Bioshock. Elizabeth consigue rescatar a Sally, y muere en paz mientras la niña sostiene su mano y canta el tema preferido de la mujer: La vie en rose.

De damisela en apuros a protagonista de su propia historia, Elizabeth es una trágica representación del proceso de maduración de niña a mujer a través de BioShock Infinite. Y, aunque la amarga naturaleza del ser humano, tanto en Columbia como en Rapture, destruyan su inocencia de princesa de cuento de hadas, su sentido de la justicia como mujer superviviente permanece constante. 

BioShock Infinite

BioShock pega el salto a los cielos con BioShock Infinite, la tercera entrega de la aclamado franquicia first person shooter desarrollada por Irrational Games y publicada por 2K Games para PlayStation 3, Xbox 360 y PC; una nueva utopía de la mano de Ken Levine.

BioShock Infinite