Pocket Rumble
Pocket Rumble
Carátula de Pocket Rumble
  • 7

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Pocket Rumble, análisis

Pablo González Caith_Sith

Nintendo Switch recibe finalmente el juego de lucha que fue anunciado prácticamente a la vez que la consola

2018 está siendo un muy buen año para los fans de los juegos de lucha, y sólo hay que recapitular lo que ha salido (Dragon Ball FighterZ, Street Fighter V: Arcade Edition, Fighting EX Layer) y lo que vendrá (Soul Calibur VI, Smash. Switch, Blade Stranglers, SNK Heroines) para darse cuenta de que lo mejor de todo es que ha habido variedad. Sin embargo había un hueco que no estaba cubierto y era el que representa a los más nostálgicos, los que añoran sus portátiles monocromas con sprites enormes pero vagamente detallados, aquellos que crecieron pegados a un paquete de pilas para asegurarse de que podrían dedicar horas y horas de vicio a sus consolas portátiles.

Y aquí entra Pocket Rumble de Cardboard Robot Games, un título que fue anunciado prácticamente al mismo tiempo que Nintendo Switch y que por fin está disponible desde hace un par de semanas en la consola. La pregunta obvia antes de entrar a analizar el título, "¿Por qué tardó tanto?" La respuesta no es fácil pero existen ciertas pistas. Primero, que el título estuvo casi un año congelado en su versión early access de Steam, sin recibir actualizaciones de ningún tipo, porque el equipo estaba centrado en la versión de consola y segundo, que habían encontrado problemas con el juego online y querían asegurarse de que cuando saliera a la venta, iba a rendir en condiciones. Pero de una forma u otra, ya lo tenemos aquí. Y esto es lo que ofrece.

Combates con dos botones

Si bien a nivel artístico salta a la vista que Pocket Rumble es una apuesta arriesgada y cuanto menos singular, en lo jugable tampoco se queda atrás, El ser una carta de amor a los juegos de lucha de Neo Geo Pocket ha hecho que su equipo respete incluso el mapeado de botones de la portátil de SNK, de forma que todo lo que hacemos se realiza con dos botones, que eso sí desbloquean múltiples movimientos en conjunción con una dirección en la cruceta. De esta forma cogiendo como ejemplo a Tenchi, que sería el Ryu del juego, si pulsamos adelante+abajo y un botón de puñetazo el personaje lanzará una suerte de hadouken, mientras que si cambiamos la dirección hacia atrás hará una especie de ataque en salto que rompe la defensa del enemigo. Es importante señalar que los movimientos especiales no se hacen con el tradicional cuarto de luna sino que requieren de la pulsación de esa diagonal directamente, así que si vais con la idea de jugar al estilo tradicional, sufriréis un poco hasta que os hagáis con el sistema básico.

Pocket Rumble
Pocket Rumble emplea un sistema de dos botones

En su afán por recuperar esa simplicidad de antaño Pocket Rumble hace algo muy interesante, y es que las barras de vida de todos los personajes son idénticas. Es decir, que todos aguantan doce golpes y que cada impacto que hacemos sobre el rival -o que realizan sobre nosotros- resta una porción de esa docena. Es un acercamiento curioso y lo cierto es que funciona bien para mantener el ritmo del combate ágil, y por supuesto el proceso puede acelerarse cuando hacemos pequeñas cadenas de combos que hacen que la barra de energía baje aún más rápido. Así que sí, está bien pensado; y demuestra que más allá de lo obvio (el acabado gráfico) Cardboard Robot Games ha intentado replicar en buena medida las limitaciones de Neo Geo Pocket para ofrecer un juego que se siente retro -en el buen sentido- pero sin caer en lo arcaico.

Jugablemente es un título competente: tiene ataques especiales, combos básicos que inician cadenas de daño que van aumentando en progresión, cuenta con movimientos evasivos o más técnicos como la ruptura de guardia e incluso absorción de daño en algunos casos, y ocho personajes en total que no tienen nada que ver los unos con los otros. Y sí, suenan a poco, pero mejor que sea así pero mantengan cierta variedad a no que haya 20 prácticamente idénticos. Los disponibles cubren el espectro general que se espera de un título del género: un karateka con projectiles, un luchador callejero llamado Naomi que se asemeja a Terry Bogard de Fatal Fury, una magical girl que usa a su gato para lanzar ataques, un hombre de negocios que controla el espacio al estilo Urien de SFIII, e incluso un luchador de similar aspecto a Dee Jay de la saga Street Fighter, cuyo ataque especial es transformarse en un lobo durante unos segundos y placar al enemigo como si fuera John Talbain de Darkstalkers. Cada personaje controlable cuenta con un movimiento de barra de energía que añade una submecánica extra, de forma que la diferenciación es muy clara. Claro que en el juego, no todo es perfecto.

Pocket Rumble
El plantel de personajes de Pocket Rumble

Y es que quizá siendo conscientes de que apuntan a un usuario un poco más veterano y siendo eso sí poco fieles a los modelos originales, que incluyen pequeñas joyas de la época como The King of Fighters R-2, han optado por hacer que su título goce de cierta rejugabilidad inflando la inteligencia artificial del juego, rozando lo insufrible en muchos momentos. Sin existir en las opciones la posibilidad de cambiar el nivel de dificultad, es realmente frustrante ver cómo muchas veces vale más salirse del modo arcade e intentar empezarlo de cero que pegarse continuamente con un muñeco que no hace otra cosa que lanzar especiales y bloquearlo todo como si fuera un TAS que predice tus movimientos y reacciona al instante con contraataques. Los juegos de Neo Geo Pocket no eran así, y es quizá el gran fallo que se le puede poner a este Pocket Rumble en aquello que tiene que ver con capturar la esencia de antaño. No debería ser muy complicado para su equipo añadir esta opción en el futuro y esperemos que así sea, porque de lo contrario se están cerrando muchas puertas.

Bien surtido de contenido

Dos de los mejores juegos del género de este año comparten una característica en común, y es que en su momento de salida llegaron al mercado con muy poco contenido a nivel de un jugador, descuidando las modalidades para aquellos que no querían partirse la cabeza online. El primero, Street Fighter V: Arcade Edition, le puso solución con un paquete de contenido -ahora sí- realmente generoso, y el segundo, Fighting EX Layer, aún tiene pendiente hacer los deberes. Pocket Rumble, en parte porque lleva más de un año y medio en fase early access en Steam, viene con las lecciones aprendidas y cuenta con suficiente contenido como para que por lo menos alguien pueda jugar sin aburrirse durante unas cuantas tardes indistintamente de que decida, o no, meterse en el modo online.

Así, contamos con un modo arcade para cada uno de los luchadores, también un modo versus en local para competir con amigos y que además da opción a luchar contra la CPU, pero más interesante aún: un modo carrera. ¿En qué consiste? Básicamente en una suerte de torneos en los cuáles vamos obteniendo puntos por cada victoria y que otorgan una sensación de progresión agradable, mejor sin duda que la del arcade con la IA abusiva y exagerada. Una forma ideal de poner a prueba las herramientas del juego en un entorno moderadamente seguro. Para aprender, por supuesto, existe un modo tutorial basado en combos específicos de cada personaje además de otro grueso de lecciones genéricas que arrojan luz sobre las mecánicas principales del título: bloqueos, movilidad, uso de ataques especiales, etcétera. Y claro, un modo entrenamiento libre que deja activar en las opciones información útil como hitboxes o cajas de daño, entre otras tantas cosas pensadas para los más geek del género.

Por supuesto el juego también incluye un modo online que en nuestras sesiones de prueba se ha comportado de forma correcta la mayoría de las veces. Utiliza el sistema GGPO, uno de los más recurridos por los grandes títulos del género y lo cierto es que en la versión de Nintendo Switch (la utilizada para este análisis) rara vez hemos topado con un oponente con lag o una conexión que impida disputar una partida en condiciones .Ha ocurrido puntualmente, pero no es lo habitual. El único handicap que podría sacarse es el mismo que al resto de títulos de estas características: que no hay mucha gente jugando y que esto irá a menos a medida que el título deje de estar entre las novedades del sistema, así que la única forma de que os podáis asegurar partidas online es que lo compre alguien que conozcáis para sacar partido de esta opción. De hecho, hemos notado ya una bajada considerable entre la gente que se veía los primeros días y la que hay ahora, apenas dos semanas tras su lanzamiento. Total, y en resumen: que el juego de Cardboard Robot Games puede ser mejor o peor, pero cumple con los mínimos en lo que a contenido y modos de juego se refiere.

CONCLUSIÓN

Pocket Rumble no es un juego que vaya a ser recordado eternamente ni que suponga un antes y un después en el género, pero como modesto homenaje a los títulos de NeoGeo Pocket ofrece suficientes estímulos como para poder ser recomendado siempre y cuando sepáis lo que vais a encontraros: un título que jugablemente es rico y divertido pero sobre todo si tenéis gente con la que jugar, porque la IA de la CPU es absurdamente exagerada y más que plantear desafíos tangibles lo que consigue es frustrar tras varias partidas. Visualmente es agradable, con una buena presentación y la música ayuda a meternos en ese entorno noventero en el que jugábamos portátil en mano a estos títulos del género y cuenta con suficiente contenido para justificar su ajustado precio: apenas 10€. Así que no es una mala recomendación para los más completistas aunque quede lejos de ser una joya o un imprescindible del sistema. Lo que en resumen se diría un buen juego: ni más, ni menos.

LO MEJOR

  • Saca bastante partido de las limitaciones impuestas por las reglas de los juegos a los que rinde homenaje.
  • Tiene pocos personajes, sí, pero todos son completamente diferentes a nivel jugable.
  • El contenido que ofrece en relación a su precio, algo digno de admiración.

LO PEOR

  • La dificultad de la CPU es más frustrante que desafiante, y no se puede ajustar en las opciones.
  • Su modo online tiene los días contados y va a ir a menos con el paso del tiempo.
7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.