Previa del Campeonato Mundial de Pokémon 2018

Pokémon competitivo: camino al Mundial y un repaso a VGC 18

Redacción

Hablamos con jugadores de Pokémon competitivo como PokéÁlex y Sekiam sobre el Campeonato Mundial de Pokémon 2018 que se celebra del 24 al 26 de agosto.

Por: Israel Mallén @Mallendary

“Llegaré a ser el mejor”. Con el Campeonato Mundial de Pokémon tan cerca, la mítica sintonía del anime ha dejado de sonar en la distancia como un eco lánguido a retumbar con una fuerza comparable a la que confiere la cuarta Máquina Oculta. Los mejores jugadores de Pokémon de todo el globo se reúnen en el Music City de Nashville (Estados Unidos) entre el 24 y el 26 de agosto para apoderarse del título más codiciado.

Coincidirán los más duchos en los naipes que ampara el Trading Card Game (TCG) con los hábiles estrategas del Video Game Championships (VGC). Quizá sea por el recuerdo de aquellos patios de colegio combatiendo a escasos centímetros de distancia con el Cable Link, pero estos últimos generan un interés especial. En cualquier caso, todos viajan a Tenessee con una misma ambición: desentrañar el poder que hay en Pokémon y convertirse, completando el archiconocido opening, en “el mejor que habrá jamás”.

VGC 18, en pro del espectáculo

El décimo torneo mundial de Pokémon llega en un momento de transición para la séptima generación, más enfocada a captar al público casual con Let’s Go Pikachu y Let’s Go Eevee. Incluso los más dedicados tienen la mente puesta en Pokémon RPG más que en Ultrasol y Ultraluna, juegos con los que se disputa este campeonato. Pese a esa pérdida de popularidad, las ediciones ultra brindan uno de los formatos más atractivos de los últimos años.

Tras lo constreñido de VGC 16 y lo experimental de un VGC 17 en el que se incluyeron los movimientos Z, VGC 18 ha conseguido diversificar y espectacularizar el metajuego. Es posible, según señalan algunos jugadores, que sea incluso demasiado abierto y difícil de gestionar. Este formato apura sus últimos meses con acérrimos y detractores, aunque lo único claro es que sus múltiples cambios respecto a años anteriores no han dejado a nadie indiferente.

El rasgo diferencial de VGC 18 es que se trata del formato más abierto de los últimos años. Los responsables de Victory Road, medio líder sobre Pokémon competitivo en español, señalan un par de claves para definir el metajuego de este año. La principal novedad respecto a los últimos dos años es que se permiten todos los monstruos de bolsillo de la Pokédex Nacional, salvo los conocidos como “legendarios de portada” y algunas excepciones más como Ash-Greninja.

En segundo lugar, desde Victory Road se aplaude el regreso de las megaevoluciones después de un VGC 17 en el que no aparecieron, segundo elemento más significativo de este formato. “Tras tres años (2014-2016) usando las megaevoluciones, estas desaparecieron en VGC 17 y en su lugar entró la nueva mecánica de los movimientos Z, que permitía el uso de Pokémon poco habituales”, explican los creadores del medio. A todo ello hay que añadir un tercer pilar del meta de Pokémon Ultrasol y Ultraluna, el retorno de los tutores de movimientos, según incide Álvaro ‘Orav’ Carrasco. De acuerdo con el mundialista español, Todas esas facilidades han posibilitado que ciertos Pokémon ausentes el año pasado, bien por restricción o por características del metajuego, vuelvan con fuerza.

En Victory Road lo describen, en general, como “un formato muy correcto, heredero de VGC 2015 y con una virtud que es a la vez un defecto: la variedad”. Miguel ‘Sekiam’ Martí, uno de los jugadores españoles de Pokémon competitivo más reconocidos, aplaude la diversidad introducida por VGC 18. “Se ha balanceado el desequilibrio generado por los movimientos Z, así como nerfeado a las megaevoluciones más poderosas”, opina el mundialista. Para él, incluir tantas criaturas es una forma de estabilizar el metajuego. Hay muchas más formas de responder a las estrategias más populares, lo que garantiza un gran espectáculo para el público.

El youtuber Koffing Sonriente comparte tesis con Sekiam y destaca a VGC 18 como el formato más agradable tanto para el público como para los nuevos jugadores. “Los recién llegados tienen mucha libertad para confeccionar su equipo”, considera el creador de contenido. Carlos ‘Carfer’ Fernández, otro comunicador experto en Pokémon competitivo, no duda en tildarlo como “uno de los más divertidos de ver y de jugar por la variedad que contempla”. Tras dos años con un metajuego más cerrado, en el que solían repetirse criaturas (incluso equipos completos en 2016), VGC 18 ha tratado de erigirse como un formato lo más amplio y espectacular posible. Los jugadores noveles y los espectadores son, por ende, los grandes beneficiados.

Un formato demasiado abierto

No hay año, empero, que genere un consenso absoluto. Como bien reflexionaban los autores de Victory Road líneas ha, la variedad se percibe como una virtud o como un defecto en función de cada perfil. Hasta Sekiam y Carfer, bastante contentos con la diversidad de VGC 18, hallan varias pegas. Casi cualquier Pokémon es viable, por lo que la cantidad de amenazas a tener en cuenta al diseñar el equipo es inabarcable. “Hay match-ups contra los que sabes que no tienes opciones incluso antes de que empiece el combate”, critica Sekiam respecto a las conocidas como derrotas automáticas (una auto loss en inglés).

Lo mismo disgusta a Juan 'Rykku' Gil, otro jugador competitivo descontento con el castigo que implica no tener respuesta ante uno de los muchos arquetipos posibles en VGC 18. Tampoco piensa que las megaevoluciones compensen correctamente el poderío de los movimientos Z, puesto que la combinación de ambos torna en un formato “demasiado ofensivo” y que genera muchas situaciones de puro azar, “como lanzar una moneda al aire”.

Conforme los testimonios se profesionalizan, su opinión acerca de VGC 18 es menos amable. No es casual que Álex Gómez, más conocido como PokéÁlex y uno de los mejores jugadores del mundo, esté descontento con el formato. “Ha habido muchísima variedad a lo largo del año y entiendo que para el público es atractivo, pero eso no debería gustar necesariamente a los entrenadores competitivos”. Como señalábamos anteriormente, un abanico tan amplio de opciones complica mucho el teambuilding.

Nunca ha existido un equipo competitivo perfecto, pero esa afirmación se hiperboliza en un formato en el que cualquier criatura cuenta con varios sets viables. Para PokéÁlex, que todos los Pokémon sean susceptibles de dar la sorpresa no es la mejor de las noticias. El mundialista asevera que los movimientos Z ya desequilibraron demasiado el competitivo el año pasado y que las megaevoluciones son poco más que un parche. “Si pudiera volver al pasado y jugar otros formatos, estaría encantado”, sentencia Gómez.

Siguiendo las enseñanzas del sempiterno escritor Eduardo Galeano, no hay mejor materia para explicar realidades complejas que el fútbol. PokéÁlex, Sekiam y el autor de estas líneas coinciden en que hay un paralelismo balompédico que resume a la perfección qué es VGC 18. En los partidos muy abiertos, repletos de contraataques constantes y en los que los centrocampistas desempeñan un rol testimonial, el público disfruta sobremanera. Mediante toques rápidos y directos, los futbolistas imponen un ritmo ágil, casi asfixiante, que no permite siquiera parpadear. Son duelos de leyenda, de los que acaban con marcadores harto abultados y con las gargantas corroídas.

Puro espectáculo para el graderío, un horror para los entrenadores. No hay margen para la táctica y todo lo entrenado durante la semana se va al traste en cuando el cuero echa a rodar. La ilusión con la que los espectadores salen del estadio contrasta con el rostro enfurruñado con el que los técnicos acuden a la rueda de prensa. VGC 18 es precisamente eso: divertimento para el respetable y más de un dolor de cabeza para los mejores jugadores. PokéÁlex se decanta por formatos más cerrados, como VGC 16, uno de sus años favoritos y en los que mejores actuaciones firmó. “Pero VGC es adaptación”, concluye ambicioso un PokéÁlex que aspira a todo en la cita de Nashville.

Tendencias y sorpresas para el Mundial

Pese a tratarse de uno de los metajuegos con más opciones, tanto para lo bueno como para lo malo, eso no impide que se impongan ciertas tendencias. La cantidad de Landorus-T presentes el grueso de equipos competitivos es notable, como bien reflejan las estadísticas del Internacional de Norteamérica facilitadas por Trainer Tower. En esta cita, la más importante antes del Mundial, la forma tótem de esta criatura formó parte de 20 de los 32 primeros equipos. A saber, el 62,5 % de los entrenadores mejor clasificados recurrió al inestimable poderío ofensivo de Landorus-T y a su capacidad de intimidar. Un porcentaje calcado al que dejó el Special celebrado en la Dreamhack de Valencia, en el que este Pokémon gozó de un protagonismo notable.

Algo similar ocurre con monstruos de bolsillo como Incineroar, que también posee la habilidad Intimidación para reducir el ataque de los rivales y conoce una amplia gama de movimientos muy útiles, como Sorpresa. Más de la mitad de los equipos del Internacional de Norteamérica, un 53,1 %, lo usaron en el torneo. En Valencia, por su parte, más de un tercio de los entrenadores utilizaron a la evolución del ardiente inicial de Alola.

Otros Pokémon típicos como Mega-Metagross y Mega-Charizard Y manejan datos similares. Son las megaevoluciones predominantes y PokéÁlex espera enfrentarse a ellas con frecuencia, aunque confía en que un formato tan variopinto brinde sorpresas. No es el único; todos los entrevistados esperan respuestas inesperadas con las que frenar a los Pokémon más comunes. “Los Mundiales suelen ser el momento idóneo para los Pokémon 'antimeta' y creo que este torneo no será una excepción”, predice Rykku sobre las posibles sorpresas. Él mismo, amén de Sekiam, PokéÁlex y el grueso de las fuentes, apuestan por ver a seres menos comunes como Rotom-H y Gastrodon.

Ambos son capaces de contrarrestar las estrategias imperantes gracias a su excelente combinación de tipos y a su habilidad. Las megaevoluciones de Metagross y Charizard, tan poderosas ante gran parte del meta, tiemblan al disputar un combate contra los Rotom con forma de horno. En el caso de Tapu Fini, el guardián más popular a pocas semanas del campeonato, pierde la oportunidad de usar Agua Lodosa reiteradamente gracias a la habilidad Colector de Gastrodon.

Son tan solo dos de los ejemplos que se citan como “el Pachirisu de 2018”, en referencia al inolvidable roedor que encumbró a Se Jun Park. Nadie esperaba que un Pokémon olvidado supusiera semejante óbice, pero el adorable clon de Pikachu nos brindó uno de los momentos más mágicos de la historia de los Mundiales. Todos los entrenadores consultados aguardan que, en un meta tan rico, VGC 18 escriba una leyenda equiparable, de las que se graban en las paredes de la Cueva Granito de Hoenn.

El Mundial de los españoles

Imaginad por un momento que, como planteábamos al principio, el campeón del mundo clamara exaltado aquello de “llegaré a ser el mejor”. De ser así, pese a que el anime está traducido a múltiples idiomas y al torneo acuden jugadores de todos los rincones, es muy probable que ese grito de victoria sea en castellano. España lleva varios nombres de calado al Mundial, entrenadores diestros con muchísimas probabilidades de firmar actuaciones para el recuerdo.

El nivel de los jugadores españoles invita al optimismo de todos los entrevistados, que confían en que este año, por fin, tengamos a nuestro primer campeón mundial. Algunos, como Orav, tenían como objetivo clasificarse para la cita más importante del año y, a partir de ahí, hacerlo lo mejor posible. Otros, como Sekiam, tendrán que hacer valer su experiencia y renombre para superar el primer día de competición y llegar al segundo aspirando a todo. Empero, dos nombres brillan por encima del resto de los participantes en la categoría master; no hay quiniela en la que no figuren. Álex Gómez y Eric Ríos son la principal esperanza para que España gane su primer Mundial.

PokéÁlex cree que este es su momento. Tras seis invitaciones consecutivas al Day 2 del Mundial, todo indica que el jugador español será capaz de firmar su mejor actuación. “Llego bastante fuerte. Si consigo mantener mi nivel de la temporada, confío en que puedo hacerlo realmente bien” explica Gómez. Él mismo evalúa que esta es su mejor temporada junto a VGC 16, aunque no ha participado en tantos torneos como hubiera querido. No obstante, ya está plenamente concentrado en el Mundial.

Lleva tiempo trabajando en la confección del equipo competitivo con el que aspira a ser el mejor entrenador del planeta, algo que no será nada fácil. “Necesitas encontrar un equipo que funcione en el meta del Mundial”, objetivo que cada día está más cerca. PokéÁlex ya tiene al menos un Pokémon definido en el momento de publicar este reportaje e incluso hay otro con muchas papeletas de entrar en su selección final de seis criaturas. Dicha criba es este año más difícil que nunca por los motivos antes expuestos. Se trata de un metagame muy abierto en el que “es muy complicado mantener el control con tan solo seis Pokémon”.

El segundo, alias Riopaser, llega tras alzarse campeón en el Special de Valencia y obtener resultados tan meritorios como una tercera plaza en el Internacional de Latinoamérica 2018. Es su cuarta invitación pagada seguida al Mundial de Pokémon, torneo que conoce bien tras éxitos como aquel tercer puesto senior en 2014. PokéÁlex y Sekiam que suelen hablar y entrenar con él, no dudan de sus posibilidades como aspirante a campeón del mundo. Mega-Tyranitar, Rotom-H, Ferrothorn, Milotic, Landorus-T y Tapu Koko le permitieron ganar en la Dreamhack de Valencia, por lo que quizá alguno de esos nombres figure en su escuadra definitiva. Sekiam nos confiesa que los tres barajan muchísimas opciones y que tanto Mega-Tyranitar como Rotom-H están entre ellas. Son dos Pokémon en auge y con muy buen rendimiento en los últimos tiempos; puede que también para el equipo de Eric Ríos.

Sekiam es el tercero en disputa. Uno de los jugadores con más solera y éxitos acumulados en el VGC patrio, este año ha ido a contracorriente por varios motivos. La necesidad de compaginar Pokémon competitivo con su trabajo y sobre todo el no poder participar en el Internacional de Londres (siendo el vigente campeón) han dificultado su paso por el circuito. Su presencia en el segundo día del Mundial dependerá por completo de su ya contrastada pericia combatiendo, si bien ese óbice no lastra su ilusión. “Llevo un par de semanas practicando y me veo muy bien. Estaré en Day 1, como en 2016, pero me veo con opciones de pasar la fase”, detalla Sekiam. Ninguna dificultad le arrebata la esperanza de que, tras tantos intentos, consiga la corona mundial. Ha llegado aquí pugnando en torneos más modestos, pero se siente cómodo con este formato y no renuncia a nada. “Esto es Pokémon, nunca se sabe. Yo confío”, asevera esperanzado el campeón del Internacional de Londres en VGC 17.

El dominio de Estados Unidos y Japón

Con tres candidatos de tanto renombre, es fácil que España obtenga algún éxito en el Mundial. Como poco, auguran Rykku y Sekiam, habrá un representante entre los ocho primeros clasificados. Con algo más de ambición, este puede ser el primer Mundial con un ganador español. A lo largo de las nueve ediciones anteriores y contando tan sólo las máximas categorías de cada año, Estados Unidos lidera el palmarés con cuatro campeones.

Los tres trofeos consecutivos conseguidos por Ray Rizzo en 2010, 2011 y 2012, así como el Mundial que ganó Wolfe Glick en 2016, consolidan a los norteamericanos como la máxima potencia internacional. Japón les sigue de cerca con sus éxitos de 2009 (el primer torneo mundial), 2015 y 2017 de la mano de Kazuyuki Tsuji, Shoma Honami y Ryota Otsubo respectivamente. Solo el italiano Arash Ommati en 2013 y el surcoreano Se Jun Park en 2014 han sido capaces de romper el duopolio de facto impuesto por EE UU y Japón. PokéÁlex, Riopaser y Sekiam confían en ser los siguientes.

Nadie sabe con certeza qué deparará el Mundial de Pokémon en 2018. Precisamente, esa es la magia del evento más importante de la vertiente competitiva de la franquicia de Game Freak. Jamás olvidaremos momentos como los que regaló el Pachirisu de Se Jun Park o la emoción que sentimos al ver triunfar a los jugadores españoles. Un cúmulo de sentimientos que se reeditan año tras año y 2018 no será una excepción. Con uno de los formatos más abiertos y espectaculares de los últimos tiempos, tantísimo margen para la sorpresa y un trío de españoles con posibilidades reales de convertirse en Maestro Pokémon, este promete ser un Mundial inolvidable. Sin importar quién lo cante ni en qué idioma, no hay nada más bonito para la comunidad que ver a todos los jugadores unidos entonando un mismo himno: “Llegaré a ser el mejor, el mejor que habrá jamás”.