ONRUSH: Impresiones

Jose Luis Lopez de Garayo Felgueroso

El pasado Miércoles estuvimos en la PlayRoom de Sony probando ONRUSH. Te contamos todos los detalles sobre el sucesor espiritual de Motorstorm.

Hoy en día es difícil creer que la mayoría de estudios dependientes de Sony no eran las máquinas de crear éxitos que son hoy en día. La generación pasada la compañía japonesa no había encontrado su identidad y la mayoría de títulos exclusivos a la consola de Sony eran secuelas de franquicias que en algún momento habían sido exitosas o intentos de adaptarse a la última moda. Santa Monica trabajaba en Ascension, la peor recibida de las entregas de God of War; Guerrilla lanzó tres distintas entregas de Killzone, incluida una para la prácticamente difunta PS:Vita; Rebellion y Sucker Punch crearon dos franquicias y lanzaron varias entregas de las mismas; con MAG se intentó saltar a la moda de los multijugadores incrementalmente expansivos... Sony tardó un tiempo en encontrar su nicho actual como creadores de las mejores experiencias para un jugador del mercado, enfoque que debió adoptar tras ver el gran éxito comercial y  crítico de los títulos de Naughty Dog en comparación con el resto de sus exclusivas.


Con el tiempo y a lo largo de esta generación Sony se ha afianzado como la gran proveedora de contenido de calidad para el amante del singleplayer. Pero en el proceso se han acotado algo las opciones disponibles para una exclusiva de la compañía, se ha perdido cierta ambición en cuanto a la variedad de géneros y estilos de juego en oferta. Una de las grandes damnificadas de esta transición que tanto nos agrada es Evolution Studios. La generación pasada se dedicaron exclusivamente a Motorstorm, una franquicia que proponía volver a los tiempos de la conducción arcade espeluznantemente rápida, con el aliciente añadido de que los circuitos eran especialmente variados, amplios y reactivos. Tras una secuela y un spinoff para portátiles el estudio paso a trabajar en Driveclub que, como Motorstorm, sería uno de los títulos bandera durante el lanzamiento de la PS4.


Pero la historia de Evolution Studios no tendría un final feliz. Driveclub saldría con problemas, pero tras infinidad de parches técnicos y una serie de actualizaciones gratuitas cargadas de contenido el juego tornaría su destino para convertirse en un gran ejemplo del género. El día en que Evolution Studios sacó el último parche, el que pondría fin a un año de servicios continuos tras el lanzamiento del juego, fue el último día del estudio. Al día siguiente Sony cerró sus puertas y Evolution Studios, como tal, dejó de existir.


Afortunadamente hay una compañía que lleva un tiempo especializándose en el subgénero de las carreras, una compañía que valora la variedad y la calidad: Codemasters. Desde hace unos años vienen presentándonos excelentes entregas de sus franquicias principales, Dirt y Formula 1, pero tras el cierre de Evolution tardaron poco en hacerles una oferta. El pasado Miércoles estuvimos en la PlayRoom probando el resultado de esta colaboración y podemos garantizar que Motorstorm tiene, por fin, digno sucesor.


Al igual que Motorstorm, ONRUSH se trata de un juego de carreras de la vertiente arcade cuyos principales atractivos son la acción frenética y constante, unos circuitos sorprendentes y choques absolutamente espectaculares. Pero desde que concibieron Motorstorm la industria ha cambiado y eso se ve reflejado en un mayor enfoque multijugador para el título, jugabilidad por equipos y con distintas clases y distintos modos de juego que la tradicional carrera por vueltas. Se trata de un título cuanto menos refrescante ante una escena multijugador bastante estancada, estudiemos por qué.

Velocidad y destrucción


Para empezar debemos describir la experiencia de juego. Frenética es la palabra perfecta para describirla, dado que al contrario que otros juegos de carreras ni en la victoria más suprema o la derrota más supina encontraremos momentos de calma. Nunca estaremos solos, sino que formaremos parte de lo que los desarrolladores llaman “La Estampida”. Se trata del concepto de que todos los jugadores (hasta 12 humanos y varios controlados por la máquina) corren siempre en el mismo terreno del circuito. Si te regazas demasiado, el juego te teletransporta de nuevo con el resto y si te adelantas mucho el resto de jugadores serán teletransportados hasta ti. Al mismo tiempo, si nos chocamos tardaremos apenas segundos en reaparecer junto al resto de corredores como si de un FPS se tratase. El resultado de esta dinámica es que el juego da una sensación completamente distinta a cualquier otro. Quizás la experiencia más cercana son algunos eventos de Burnout, pero en este caso los demás conductores serán jugadores reales a los que derrocar con nuestro arsenal. El hecho de que hay vehículos conducidos por la máquina cuyo único propósito es ser destrozados por nosotros solo aumenta esa sensación de descontrol y locura.


Si, hemos dicho arsenal. ONRUSH no tiene un catalogo de coches tan extenso como otros juegos, sino que cuenta con una serie de clases, cada una con su modelo de vehículo y características apropiadas. Así, podremos elegir desde pesos pesados de la conducción hasta motocicletas, pasando por todos los tamaños y estilos intermedios. Todos los vehículos se parecen en su aspecto rugoso y orientado claramente a la carrera fuera de carretera, pero en su manejo son casi completamente distintos. Cada una de las clases disponibles cuenta con dos habilidades pasivas y lo que denominan un “Rush”, equiparable quizás a los “Ultimates” de Overwatch.
Así, durante la carrera haremos uso de nuestras habilidades pasivas para destrozar a nuestros oponentes mientras tratamos de acumular el Rush con el que decidir la partida. Dependiendo de la clase que utilicemos deberemos hacer distintas acciones para obtener tanto el turbo, que podremos usar y acumular en cualquier momento, como el Rush que solo estará disponible una o dos veces por ronda. Así por ejemplo, uno de los vehículos más pesados obtiene estos recursos a base de destrozar a sus enemigos, mientras que una de las clases más ligeras dependerá de hacer piruetas para conseguirlos.  Las motos son especialmente divertidas pues, a pesar de ser más frágiles compensan su debilidad con un excelente manejo y la posibilidad de realizar trucos en el aire. Si estos trucos son completados con éxito al caer de un salto destrozaremos a cualquier oponente lo suficientemente desafortunado como para estar debajo nuestro. Es extremadamente satisfactorio cada vez que lo haces e igualmente frustrante si te toca recibirlo.


Pero es el Rush de cada clase el que termina por definirla. Todas las clases se comportan de la misma manera en que al activar el Rush aceleran sobremanera y se llevan a cualquier otro vehículo en estado normal por delante, pero ahí acaban las similitudes. Una de las clases coloca barreras tras de sí que interrumpen a los enemigos, otra refuerza a sus aliados cercanos y otra les da un acelerón. Una de las más traicioneras cuando juegan en tu contra deja un reguero de aceite fluorescente que nos hará resbalar al pasar por el. Otro nos dificultará la visión. De usar estas habilidades en el momento apropiado dependerá nuestra victoria o derrota eventual, pero queda por ver si su potencial estratégico será explotado por los jugadores a la larga.


Otra de las cosas que distingue a ONRUSH del resto de juegos de carreras, incluso dentro del subgénero de las carreras arcade, es que la victoria no la obtendremos con primeros puestos o velocidad. Al contrario, contaremos con cuatro modos cada uno de los cuales fomentará un estilo de juego distinto, pero el objetivo siempre rondará más cercano de la elegancia y la destrucción que la velocidad. Que hayamos visto ninguno de los modos es dependiente del circuito en el que corramos, sino que ingeniosamente cada uno de los modos se puede seleccionar en todos los circuitos.

En la variedad está el gusto


Por ahora están disponibles cuatro modos, pero dado que nos aseguraron que el desarrollo de ONRUSH no terminará con su lanzamiento cuesta descartar que se añadan más modos en adelante. En Overdrive deberemos obtener turbo y Rush para ganar, empleando para ello el método que requiera nuestra clase. Se trata del más convencional de los modos, con un simple contador para cada equipo que determinará nuestra victoria. En Countdown deberemos hacer una suerte de slalom entre puntos del circuito para conseguir tiempo para nuestro equipo, el primer equipo en quedarse sin tiempo pierde. Se requiere de precisión en el manejo del coche y los escasos segundos que perdemos al ser destrozados dolerán mucho. En Lockdown debemos controlar una zona del circuito al más puro estilo Overwatch. El más alocado de los modos, suele llevar a la guerra abierta entre ambos equipos por controlar la zona.


Nuestro modo favorito fue Switch. Cada jugador comienza montando en moto y a medida que son eliminados van reapareciendo en coches cada vez más y más pesados. El objetivo de este modo es acabar con las “vidas” de los enemigos, es decir, el primer equipo con solo coches pesados pierde. Los comienzos de este modo son especialmente exhilarantes, pues todos los jugadores luchan desesperadamente por aferrarse a su motocicleta, pero pronto son pocos los que se mantienen por dos ruedas. Si llegamos lejos en la moto nos convertiremos probablemente en el objetivo prioritario del equipo contrario, resultando en desesperadas cacerías de coches pesados contra motos. Este modo es una excelente aportación al género y una forma genial de usar las mecánicas del juego a su favor.
Todos estos modos se vendrían abajo si no fuese por lo excelente que es la acción momento a momento. Tras un breve periodo de adaptación a lo exquisitamente rápido que es el título nos hallamos moviéndonos a toda velocidad por los extensos circuitos del juego. Nuestras primeras carreras pecábamos de subestimar nuestra aceleración, causándonos violentos choques pero pronto te adaptas al modelo de conducción y resulta francamente satisfactorio. Evento tras evento fuimos acostumbrándonos a los controles y comprendiendo los modos de juego, las distintas clases y como interactúan. Para cuando terminamos con una sesión multijugador entre todos los reporteros habíamos dejado de pensar en como conducir y pasado a disfrutar cada segundo de hacerlo.

Son los pequeños detalles los que hacen de ONRUSH una experiencia tan profundamente satisfactoria. Merece especial mención la sensación de romper pequeñas vallas con nuestro coche que, aun siendo algo común en este subgénero, nunca había sido tan placentera. Pequeñas interacciones con el entorno como esta, el efecto de nuestro coche al pasar por un charco o los efectos atmosféricos que abundan hacen mucho por crear una experiencia de juego intensa pero cuidada.  Por no hablar de los choques, violentos como pocos en la industria, espectaculares por lo repentinos que son.

 
Con todo esto, nuestro aspecto favorito del juego quizás sea su banda sonora reactiva. El juego cuenta con composiciones que nos recuerdan a aquellas melodías de The Offspring o Bad Religion allá por los 90, punk-rock hiperactivo con cantantes desquiciados que se te meten dentro y te obligan a correr. Pero, a pesar de parecer una banda sonora de Tony Hawk, es excepcionalmente reactiva. La música se adapta perfectamente al ritmo de la carrera, cambiando dependiendo de la superficie en la que conduzcamos o el progreso de la partida, pero alcanza su climax cuando activamos Rush. Un estruendoso alarido anuncia el comienzo de los quince segundos más locos de la ronda y el tempo de la música aumenta súbitamente durante este periodo. Es un detalle que nunca dejó de sacarnos una sonrisa.
En lo que respecta al contenido, ONRUSH vendrá con una suerte de campaña de un jugador, pero está claro que su prioridad es el multijugador. La campaña no consta de un argumento (innecesario en estos juegos) sino que se trata de una serie de eventos inconexos. La carencia de cosas que desbloquear, el principal aliciente para seguir jugando en la mayoría de los juegos de coches, hace que el modo para un jugador parezca simplemente un añadido que esta ahí por rellenar la casilla en la caja o satisfacer a los pocos usuarios que siguen jugando exclusivamente en ese modo. La mayoría de usuarios disfrutarán más con el modo multijugador que incluirá un modo clasificatorio para aquellos que realmente busquen competir. Cabe mencionar que se podrá obtener las temidas cajas de botín pero, a falta de confirmación oficial, no nos pareció que se pudiese hacer con dinero real y desde luego las recompensas se limitan a lo estético.

La belleza en el frenesí

Hablando de lo estético el juego luce fenomenal. Los circuitos son impresionantes tanto en su dimensión como lo variado de sus paisajes. El juego cuenta con un sistema de clima dinámico que hará que a veces empiece a llover a nevar dependiendo de donde corramos y está veraderamente bien ejecutado desde un punto de vista visual. Los coches quizás son lo menos impresionante del conjunto, especialmente comparado con juegos como Forza Horizon que cuentan con modelos fotorrealistas, pero cada uno de ellos tiene una personalidad estética destacable. Técnicamente no observamos que el juego bajara de los 60 FPS en una PS4 Slim y disfrutamos de una experiencia fluida a lo largo de toda la presentación.


ONRUSH se presenta como uno de los juegos de carreras que más promete este año, pero para los amantes del subgénero de conducción arcade parece que va a ser indispensable. Se trata de un juego en el que puedes desactivar tu cerebro y concentrarte en pasártelo bien y disfrutar de un buen espectáculo. Si tienes amigos para jugar online casí podríamos garantizar que os dará muchas horas de diversión. Las preguntas que nos quedan son para aquellos jugadores individuales o para quien quiera una experiencia competitiva. Sin la interacción personal se corre el riesgo de que los distintos modos terminen aburriéndonos por fuerza de repetición y aun no sabemos como va a funcionar un juego por equipos de conducción, dado que los juegos que lo han intentado hasta ahora son pocos y ninguno lo ha hecho de esta manera. Mientras esperamos a la beta abierta del próximo día 15 para adentrarnos más en la experiencia ONRUSH solo podemos aseguraros que lo que hemos probado ha sido sensacional. Se avecina un digno sucesor de Motorstorm y no podíamos estar más expectantes.

Por ahora el juego solo ha sido anunciado para Xbox One y PS4, con una fecha de salida del 5 de Junio.

Onrush

Onrush, desarrollado y editado por Codemasters para PlayStation 4 y Xbox One, es un título de conducción arcade creado por los autores de MotorStorm. Carreras frenéticas con hasta 8 clases de vehículos con sus propias características y la posibilidad de ejecutar movimientos Rush.

Onrush