Scratches - Capítulo segundo
Te ayudamos a desvelar el misterio de la misteriosa mansión.
DOMINGO 13 DE OCTUBRE.
Nos despertamos a la mañana siguiente con una fuerte tormenta. Suena el teléfono. Es nuestro amigo Jerry que nos llama para darnos la combinación de la caja fuerte. Una vez conocido este dato nos dirigimos a la habitación donde se encuentra el cuadro con la mujer vestida de rojo, clicamos sobre la bola que sostiene entre sus manos. Aparece la caja fuerte, introducimos la clave y de su interior obtenemos una llave y, luego, leemos el documento.Regresamos a la habitación del segundo piso donde utilizamos la técnica del deslizamiento de la hoja del periódico sin resultado, introducimos la llave y nos colamos en su interior.Sobre la mesa tomamos las cubiertas antes de examinar los planos de la propiedad. Debemos clicar sobre las diferentes planos para desencadenar los comentarios de nuestro protagonista. Cuando miramos el segundo plano, el del segundo piso, nos damos cuenta que la habitación que aparece en nuestros sueños parece tener algún sentido, es imprescindible clicar sobre esta habitación secreta para poder avanzar con la intriga. A la izquierda hay un taburete del que recogemos un martillo. A continuación abrimos la segunda puerta de la habitación. Pronto nos damos cuenta que del centro de la habitación pende una cuerda bastante larga. Nos subimos a la escalera y cortamos la cuerda a la altura de la viga central. Subimos un poco más, pasamos la mano por el hueco de la viga y cogemos una aceitera. Algo más a la izquierda hay un bidón sucio que limpiamos con la ayuda del trapo que llevamos en nuestro inventario. Una vez limpio nos damos cuenta que es una lata de aceite. Con la ayuda de esa especie de destornillador que llevamos en nuestro poder hacemos un punzamiento en la lata y vertemos el aceite directamente sobre la lámpara. Descendemo de la escalera y nos hacemos con la cuerda.
Nos dirigimos hacia el fondo del pasillo, cerca de la escalera de piedra. Subimos las escaleras y nos fijamos en la fisura que hay en la pared. Utilizamos el martillo en la fisura por la que pasamos la cuerda y la atamos al objeto metálico que está justo encima (una lámpara). Clicamos en la parte baja de la cuerda para situarla en el agujero.Algo más abajo hay una ventana que debemos abrir y clicar sobre la cuerda que asoma ligeramente (es una situación oscura, con poca luz y la cuerda apenas asoma). Una vez la hemos situado correctamente, nos deslizamos por ella hasta la venta de más abajo (todo está muy oscuro), y penetramos, a través de la ventana, en la habitación de un niño donde vemos unos cubos de juego y un caballo de madera. Ahora nos acercamos a la cómoda y abrimos el primer cajón. Este nos muestra un extracto de la fecha de nacimiento que leemos para, a continuación, dirigirnos denuevo al granero para buscar información entre el montón de periódicos sobre la fecha "mayo del 61". Es el momento de volver a la galería de arte.
LA PUERTA SECRETA
Entramos en la sala de arte africano y nos dirigimos hacia el mueble que está al lado del escudo cruzado por lanzas. Dos enormes colmillos de elefante adornan la parte superior del mismo. Debemos mirar en la parte baja del mueble, en el zócalo concretamente, a ambos extremos del mismo hay sendas ranuras. Introducimos el cuchillo en la de la parte izquierda para desmontar el zócalo y descubrir unas pequeñas ruedas a ambos extremos del mueble. Tomamos la aceitera y las engrasamos con aceite, después clicamos en la barra metálica horizontal y conseguimos mover el mueble, lo que deja al descubierto una puerta secreta sellada por unos tablones de madera. Con ayuda del martillo rompemos las tablas que sellan la puerta y la abrimos. Al introducirnos en la habitación nos encontramos en la más absoluta oscuridad, así que combinamos las cerillas con la lámpara para obtener algo de luz. Si nos giramos ligeramente, a nuestra derecha nos encontramos con un buen montón de bambúes en los que clicamos para apartarlos en dos mitades, dejando a la vista una ventana que nos proporciona algo de luz. Observamos la gran máscara y sentimos un escalofrío (tiene cara de pocos amigos). Nos giramos sobre la izquierda y vemos unas cartas (seis) sobre un cajón que pasamos a leer. Tras su lectura entendemos algo del miedo que atenazaba a el propietario de la vieja mansión. Es hora de volver a nuestro dormitorio.
Nos acercamos hasta la mesita de trabajo, tomamos los folios que están sobre la mesa y los introducimos en la máquina de escribir, clicamos sobre la misma y escribimos una parte de nuestro particular relato, sacamos los folios escritos y los leemos. A continuación bajamos hasta la entrada para volver a llamar a Jerry. La conversación versa sobre los descubrimientos de Michael, que le hacen pensar que el antiguo propietario fue un asesinocruel, algo en lo que Jerry no está de acuerdo hasta el punto de llegar casi al enfado entre ambos amigos. Tras la conversación, regresamos a nuestra habitación y nos vamos a la cama. De nuevo algo extraño nos sobresalta y partimos a la búsqueda de la razón de esos extraños sonidos.
Volvemos a la habitación secreta, la que descubrimos en la sala de arte africano, entramos y descubrimos con cierto estupor que la gran máscara africana ha desaparecido, salimos de la habitación y en una especie de tele transportación nos encontramos de nuevo en nuestra dormitorio. Los ruidos continúan, lo que nos mantiene alertas y preocupados. Así que decidimos continuar con la investigación. Ahora nos trasladamos hasta el sótano (está en la cocina), abrimos la puerta y la oscuridad nos invade. Tal como hicimos anteriormente mezclamos las cerillas con la lámpara para obtener luz. Bajamos las escaleras y vamos directos hacia la caldera de calefacción (a la derecha), la abrimos y nos introducimos en el túnel, seguimos hasta el final, allí un agujero en la pared nos muestra una puerta con una reja pero no nos deja actuar, esperamos un segundo hasta que vemos pasar la silueta de una persona y regresamos a nuestro dormitorio, esta vez sí, para descansar un rato. Cuando nos despertamos es lunes 14 de Octubre.