The Feeble Files
Feeble era un tanto macarra, a pesar de vivir en una civilización dictatorial dominada por el Omnicerebro. Su manera de conducir naves espaciales le podía traer problemas. Aquel día llegó al curro, el ministerio de incertidumbre galáctica, como si nada hubiera pasado.
Ella no le puso problemas, pero el guardia del ascensor no le permitía subir de civil. Debía ponerse su traje de trabajo, y el lugar ideal para cambiarse, como sabe cualquiera que conozca a Superman, era la cabina de Videófono que había a la izquierda de la tienda de pastillas. Sin embargo, estaba ocupada por una chica. Eso había que arreglarlo.
Agarró su moto y fue al bar de Dave. Allí habló con el tipo de la cabina, quien le pidió una bebida. Entró al bar y pidió una, pero le añadió una pastilla caducada. Se la llevó y acabó con la charla de aquel adicto al teléfono, así como con la de su interlocutora. Volvió a Metro-Prime y, tras contemplar las terribles consecuencias de su última acción, se puso la bata en la cabina y fue a la Central, donde ya pudo coger el ascensor para subir a ver a su superior. Sin embargo, como resultado de ese encuentro acabó camino de la trena.