The Feeble Files
Feeble era un tanto macarra, a pesar de vivir en una civilización dictatorial dominada por el Omnicerebro. Su manera de conducir naves espaciales le podía traer problemas. Aquel día llegó al curro, el ministerio de incertidumbre galáctica, como si nada hubiera pasado.
Hacia la izquierda, pasó al lado de una sala arcade que se hallaba cerrada, y más a la izquierda, junto a un zoo en el que no le dejaban entrar, había un teletransporte en el que se introdujo. Apareció en otro piso de la ciudad. Al fondo había una cabina con una chica dentro, y por la izquierda entró en un callejón en el que había un vendedor de periódicos y más allá una puerta tras unos cubos de basura. Llamó y entregó el paquete obteniendo el dinero prometido. Volvió donde el teletransporte y fue a la derecha.
Entró en una tienda de pastillas y pidió unas Carisma X, pero no había llegado el pedido. Salió, siguió a la derecha, llegó a una puerta (que no marca el cursor), por la que no quería entrar de momento. Era el confesionario del Omnicerebro. Fue al fondo y, dejando a su derecha la Central de Control del Ministerio, tomó un ascensor que le llevó al observatorio. Allí introdujo una moneda en una máquina de mapas estelares pero no funcionaba, por lo que lo intentó dos veces más hasta que se enfadó y golpeó la máquina. Ahora tenía algo que confesar al Omnicerebro. Se dirigió al confesionario y, tras confesar sus pecados en un habitáculo que allí había, introdujo el panfleto en una máquina a la izquierda.
Voló al bar de Dave y habló con un ejecutor que había en la barra pegándole al Whisky. Le preguntó por las nuevas directivas y supo que había una nueva, por lo que delató vilmente al piloto de la mesa de al lado. El ejecutor pulverizó al pobre hombre y quedó sobre la mesa su pase de atraque. Febble lo cogió y fue a llevárselo al piloto que no podía descargar en Metro Prime. Ahora pudo comprar pastillas Carisma X en la tienda. También se hizo con otras caducadas. Se dirigió a la Central del Ministerio, se tomó una Carisma X y habló con la chica de recepción.