SNOWBOARD

El salto hacia la medalla en Pekín de Queralt Castellet

La de Sabadell (31 años) ganó el bronce mundial el sábado en Aspen y mira a los Juegos de Invierno de 2022, los quintos para ella: "¡Voy a por medalla!".

Madrid
El salto hacia la medalla en Pekín de Queralt Castellet
RFEDI-SPAINSNOW

Queralt Castellet (31 años) es la chica de Aspen, Colorado (EE UU). La rider de Sabadell está acostumbrada a sacar su magia en el medio tubo de la mítica estación de las Rocosas. Allí ganó los X-Games en 2020 y fue plata en 2019. Y allí se colgó el sábado el bronce mundial en halfpipe con angustia, en la tercera y última ronda frente a dos estadounidenses a las que saca diez años, la mediática Chloe Kim (20) y Maddie Mastro (21). "Fue taquicárdico", recuerda la Sabadell desde Aspen, donde desde el jueves afronta la segunda y última parada de la Copa del Mundo, reducidísima en su calendario inicial por la pandemia.

"Este año ha sido especialmente complicado. Hay muy pocos halfpipe en el mundo y eso es un problema. No pude entrar en Nueva Zelanda, donde paso parte del año, al ser zona libre de COVID-19, Austria no construyó su pipe... Y, además, en el último Mundial, en 2019 en Utah, me quedé a las puertas del podio por poco y eso me añadía una presión. Llegar al bronce me ha supuesto mucho esfuerzo y trabajo", cuenta satisfecha.

En marzo pasado, Queralt regresó a España con su oro en los X-Games, para realizar unas entrevistas y le pilló el confinamiento. Se encerró en un apartamento familiar en Palamós, en la playa. Lo menos parecido a la nieve. Cuando los deportistas de élite pudieron salir a entrenarse desde el 2 de mayo, lo hizo sobre la arena. Luego logró irse a Suiza (es habitual de Laax) y ahora lleva tres meses en Aspen con su nuevo técnico. Danny Kaas, doble medallista olímpico que tiene allí su base, ha relevado a Benny Bright. "Ha sido un cambio importante. Sobre todo en el trabajo de switch, que siempre ha sido mi punto más débil. Es una etapa difícil, de adaptación, pero está dando sus frutos", valora.

"Queralt demostró su madurez gestionando una tercera ronda con mucha presión. Lo que logró es histórico y el resultado le impulsa hacia los Juegos de Pekín 2022", valora Olmo Herrán, director deportivo de la Federación Española de Deportes de Invierno. El éxito se Castellet se une al reciente oro de Lucas Eguibar en cross. Dos deportistas que llegarán en plenitud a la cita olímpica del año próximo.

La catalana ya fue plata mundial en 2015 y, en un ejemplo de resistencia, disputaba sus séptimos Mundiales y afrontará el año próximo en Pekín sus quintos Juegos de Invierno. Arrancó en 2006 y su mejor resultado fue el séptimo de Pyeongchang 2018. En China se quiere quitar el regusto amargo. "¡Es mi principal objetivo y voy a por esa medalla! Se ha resistido pero he ido progresando. Desde debutar siendo una niña, con 16 años, al séptimo puesto. Estoy en el mejor momento de mi carrera, y con ganas de seguir compitiendo muchos años", advierte. El gran salto se lo guarda para 2022.