TRIATLÓN

Un gesto universal

Diego Méntrida, el triatleta que protagonizó la imagen deportiva del año 2020 al ceder una tercera plaza, impulsa ahora un proyecto solidario.

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Un gesto universal

Diego Méntrida, triatleta de 21 años de Alcobendas, apenas dio importancia al gesto que protagonizó en el Triatlón Ciudad de Santander el pasado mes de septiembre. En aquella cita, que ganó Javier Gómez Noya, Diego sabía en los últimos metros que no iba a alcanzar al británico James Teagle en la lucha por la tercera plaza. Sin embargo, su adversario se equivocó de camino en la última curva y el español se vio tercero. Pero Diego, que había presenciado el contratiempo de su rival, decidió no aprovecharlo, paró justo en la línea de meta y le dejó pasar en tercera posición. "Quizá me salió tan natural porque yo ya había asumido que el puesto que me merecía era el cuarto, así que creí que era lo justo", recuerda.

Para Méntrida, aquello no fue más que una anécdota que comentar con los amigos: "Hasta que varios días después, la historia empezó a salir en los medios. Nunca pensé que eso iba a interesarle a tanta gente".

Un dorsal para colaborar

Colaborar con Running for West consiste en adquirir, por la cantidad que cada uno considere, un dorsal en runningforwest.com. El dinero irá destinado a un proyecto para impulsar viviendas en las que los afectados por el Síndrome de West reciban los cuidados que necesitan. Hay plazo del 1 al 31 de enero. ·Se trata de echar una mano", explica Diego, quien con esta iniciativa da visibilidad a esta dura enfermedad, algo en lo que trabaja la Fundación Síndrome de West, a la que él pertenece, desde 2004.

La realidad es que la imagen dio la vuelta al mundo como ejemplo de deportividad. El actor Will Smith revelaba a sus 50 millones de seguidores en redes sociales que el gesto le emocionó: "Amo a este chico. He llorado. Es un ejemplo de integridad. Te aprecio, Diego". Tan universal fue que la ONU introdujo dentro de sus actividades por su 75º aniversario una mención honorífica al triatleta madrileño. "El caso es que ni mi familia ni yo le damos tanta importancia, creemos que lo que hice no fue especial. Lo volvería a hacer. Pero sí me alegro de que el mensaje que transmitió a la gente es que en el deporte hay unos valores que priman por encima de vencer. Cuando un profesor me dice que ha puesto el vídeo como ejemplo a sus alumnos, o que unos padres se lo han mostrado a sus hijos... se convierte en algo que sí me deja marcado profundamente".

Mientras la bola de nieve mediática crecía, Diego tuvo un encuentro con una persona (perteneciente a la agencia de comunicación Zertior) que le preguntó si no quería usar el impulso que había recibido por su gesto para intentar cumplir algún sueño o aspiración que tuviera desde niño. "Y le hablé de mi hermano Carlos. No resultó raro porque siempre le llevo en mente. Sufre una enfermedad, Síndrome de West, que provoca que, a pesar de tener dos años más que yo, su capacidad cognitiva sea como la de alguien de tres. Es como mi hermano pequeño. Así que empecé a pensar en cómo todo aquello podía ayudarle", explica Diego.

Ese fue el inicio de su proyecto Running for West, que pretende dar a conocer esta enfermedad y a la vez intentar generar fondos para mejorar la vida a los afectados. Se trata de una iniciativa en la que se colabora comprando durante este mes de enero un dorsal por la cantidad que cada uno pueda o considere. Eso sí, los tres primeros ya están adjudicados, como cuenta Diego: "El uno es para mi hermano, el dos, para mí, y el tres, para James Teagle, porque él es ahora el que nos quiere dejar pasar para ganar esta carrera".