NATACIÓN

Cuando Mireia fue Phelps

Se cumplen diez años del Mundial de piscina corta de Dubai, en el que la badalonesa ganó dos oros en 44 minutos y se colgó, en total, cuatro medallas.

Mireia Belmonte, tras acabar los 200 mariposa en Dubai.
Shaun Botterill

Mireia Belmonte se presentó al mundo acuático como una deportista capaz de todo el 15 de diciembre de 2010. Hasta esa gloriosa tarde, la badalonesa se había asomado a los podios europeos y mundiales de piscina corta, con el oro en los 200 estilos en 2008 a nivel continental o las dos medallas (plata y bronce) en el Mundial de Manchester del mismo año, unos torneos deslucidos por ser olímpico. Sin haber cumplido aún 20 años, la por entonces nadadora del CN Sabadell no pasó de las eliminatorias en los Juegos de Pekín y en el Mundial de Roma.

Pero todo cambió esa tarde de diciembre en el Complejo Deportivo Hamdan bin Mohammed bin Rashid, inaugurado meses antes de la celebración del Mundial de piscina corta de Dubai. En la primera jornada, Mireia se había clasificado para las finales de los 200 mariposa y 400 estilos, dos pruebas que se disputarían por la tarde con apenas 40 minutos de diferencia. La catalana, que por aquellos tiempos empezaba sus entrenamientos con el francés Fred Vergnoux, afrontó primero la mariposa, cita en la que posteriormente sería campeona olímpica y mundial (2016 y 2017).

Mireia Belmonte y sus cuatro medallas obtenidas en Dubai en 2010.

Mireia partió por la calle cinco con la segunda mejor marca de las participantes. Como es habitual, salió rezagada y pasó séptima el primer 100. Al cuarto viraje, alargó el subacuático y aumentó la frecuencia de nado. Llegó quinta a los 150 metros y sus dos últimas vueltas fueron tan meteóricas que batió el récord de los Campeonatos con un registro de 2:03.59. Sin margen para respirar, fue al podio, escuchó el himno emocionada y regresó a la cámara de salida para afrontar los 400 estilos.

No hay competición más especial para Mireia que los estilos, la más compleja y completa, la más sacrificada. En 2006 había sido campeona del mundo júnior en Río de Janeiro y ese día en Dubai quería repetir en absoluta y en piscina de 25 metros. Por la calle dos, Mireia arrancó aún con la adrenalina de la final anterior, primera en los 100 mariposa. Pagó la espalda, como de costumbre: quinta en el 200. Y luego voló, sin notar el cansancio, en sus dos mejores estilos, la braza y el libre. Acabó con un 4:24.51, por delante de la china Shiwen Ye, quien vencería dos años después en Londres 2012. Mireia se apuntaba además la plusmarca europea.

En las siguiente jornadas, la actual nadadora de la UCAM se anotó una plata en un 800 libre que ganó la barcelonesa Erika Villécija, y otro oro en los 200 estilos. Mireia fue coronada como la reina de Dubai. Su gran carrera había despegado. De 2012 a 2017 cumplió sus sueños, y en Castellón logró dos mínimas para sus cuartos Juegos Olímpicos en 2021.